Mientras el presidente Alberto Fernández intenta volver al centro para la recta final de la campaña electoral, en el periodismo la grieta está más viva que nunca.
LA GRIETA ES INTERNA
Fuego en el periodismo: Majul le recordó viejas épocas a Víctor Hugo (pero Brancatelli fue contra Alberto F)
Luego del fuerte cruce de las principales figuras de C5N, Gustavo Sylvestre y Pablo Duggan, contra lo que en el kirchnerismo llaman "el periodismo de guerra" -y ponen a la cabeza a Luis Majul, Eduardo Feinmann, Viviana Canosa, entre otros-, ahora Majul arremetió desde LN+ contra Víctor Hugo Morales, a quien le recordó sus épocas anti-K.
Fue luego de un comentario durante su programa a partir del libro del expresidente Mauricio Macri -Primer Tiempo-, en el que comparó: "Al libro lo están comprando particulares a través de Mercado Libre. En el caso del libro de Cristina, un 40% del total de ejemplares vendidos fueron comprados por los intendentes, sindicalistas... Era como ir a un acto".
Entonces, introdujo: "Víctor Hugo Morales había dicho que el matrimonio tendría que explicar cómo semejante fortuna si sus ingresos dependieron del Estado".
La chicana fue sobre porque el relator había dicho que no le interesa leer el libro de Macri: "Opina del libro sin haberlo leído. No se pueden discutir ideas así", sentenció.
El actor Pablo Echarri también se sumó y disparó contra Viviana Canosa desde C5N: "Busca irritar a la gente".
Pero quien sorprendió una vez más fue el panelista K, Diego Brancatelli, quien desde Intratables (América TV) arremetió contra el presidente Alberto Fernández: "Mirá Alberto, ya te fallaron. Dialogás con todos y querés quedar bien con todos pero no podés quedar bien con Dios y con el diablo. O vas a fondo o no vayas. Si vas a pedir la pelota, cabeceá. Si vas a esquivarla, no es gol. Andá con todo y aprendé de Cristina y los kirchneristas. Cuando estás gobernando, se pone todo sobre la mesa. Nada de tibieza con la reforma judicial, Vicentín y el indulto a los compañeros peronistas. No puede haber peronistas detenidos en un gobierno peronista".
La estrategia de mostrarse moderado y de centro le está fallando al jefe de Estado. Sobre todo porque la grieta también es interna.









