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SEGÚN LA ROSADA ES "GOLPE DE MERCADO"

A riesgo de convertirse en Macri por el dólar, Alberto F. convertiría a Guzmán en SúperMinistro

Vie, 16/10/2020 - 3:10pm
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Por Urgente24

El Banco Central de la República Argentina es un colador y a medida que ajusta más el cepo para evitar salida de reservas -objetivo que tampoco logra- la brecha cambiaria se consolida por encima del 100%, con la incertidumbre que eso conlleva, incluida la disparada del riesgo país.

Vaca Muerta
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El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán presentaron el Plan Gas 2020-2023. Foto: Presidencia de la Nación.
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Según advierten desde la City Porteña, los grandes fondos de inversión que se beneficiaron por las altas tasas de Mauricio Macri quedaron atrapados y ahora están coordinando su salida con un golpe de mercado que lleva las brechas a niveles estratosféricos.

La consultora Delphos Investment indicó que uno de los motivos de esta diferencia del 117% entre el precio oficial e informal del dólar tiene que ver con una salida de fondos de inversión. "En el primer campo encontramos por ejemplo a los fondos globales que finalmente no tuvieron la salida prometida con bonos en dólares para retirar del mercado local los US$1.500 millones que todavía mantenían en bonos domésticos", insiste en su informe.

El portal iProfesional agrega que esto viene a cuenta de la posibilidad que había anunciado el mismo Martín Guzmán en agosto de este año para darle salida a los inversores grandes que quedaron con bonos en pesos de la Argentina pero que querían irse. En ese momento, Guzmán avisó que le ofrecerá bonos en dólares (en tres distintas licitaciones) para que estos puedan salir vía el denominado contado con liquidación. 

Y agrega: La medida apuntaba, concretamente, a los fondos PIMCO y Templeton, que tendrían activos remanentes en pesos por el equivalente a 1.500 millones de dólares, desde 2018, cuando suscribieron la emisión de Bonos del Tesoro (Botes) y otros con vencimiento este año

En medio de esta gran incertidumbre que generan estos movimientos, el presidente Alberto Fernández empoderaría aún más al ministro de Economía Martín Guzmán, a quien se le dio el manejo de la Secretaría de Energía, clave para la Casa Blanca y el FMI porque por sus manos pasarán todas las medidas de Vaca Muerta en medio de la renegociación con el organismo multilateral de créditos.

Desde Clarín, el periodista Marcelo Bonelli detalló: "El Ministerio de Economía anunciará nuevas medidas para intentar controlar un dólar financiero que el jueves tocó los 172 pesos. Martín Guzmán decidió dar vuelta todo: habría disposiciones que cambiarán las restricciones que instrumentó el BCRA al mercado “Contado con Liqui”.

El paquete ya estaría elaborado y el jueves lo trató el Banco Central en una caliente reunión de directorio. Las disposiciones que generó exclusivamente Guzmán implican deshacer el camino que dispuso hace unos meses el propio Miguel Pesce. El BCRA y la Comisión de Valores tomaron decisiones para restringir y controlar todas las operaciones en el mercado financiero para las empresas.

Ahora Guzmán –con el apoyo de Alberto Fernández– va a flexibilizar controles y propiciará ampliar las operaciones entre privados en el Contado Con Liqui. La cuestión se trató en una reunión –a solas– entre el Presidente y el ministro. Guzmán afirmó: “Vamos a hacer todo lo contrario a lo que se venía haciendo hasta ahora”.

Miguel Pesce fue notificado de la iniciativa. Se trata –en definitiva– de rever decisiones que el BCRA adoptó cuando comenzó la corrida y el billete apenas superaba los 100 pesos. Fracasaron".

Por lo pronto, Guzmán fue prolijo: previo a la llegada de la misión del FMI, que ya se fue, preparó una carpeta especialmente destinada a la recaudación, una obsesión del organismo.

Carlos Burgueño, desde Ámbito Financiero, detalló: "La misión que protagonizó la “Staff Visit” durante la semana pasada dio en su regreso a Washington su veredicto primario sobre la situación de la economía argentina. Al amparo de la proyección propia del organismo de una caída del PBI para este año de casi 11,8% (según el World Economic Outloock presentado el miércoles en sociedad), los visitantes recomendaron no pedirle mayores medidas al Gobierno argentino para este año o 2021. Y que, en definitiva, lo que se debe reclamar es simplemente que se cumplan las proyecciones macroeconómicas planteadas por el ministro de Economía, Martín Guzmán, en el proyecto de Presupuesto para el próximo año. Y no mucho más. Pero tampoco menos. Y como recomendación extra al staff técnico, la misión que comandaron el venezolano Luis Cubeddu y la norteamericana Julie Kozac, deslizaron que se hace necesario esperar un plazo prudencial durante estas semanas para saber el resultado de las medidas de contención y protección de las reservas del Banco Central que está aplicando el Gobierno de Alberto Fernández.

La explicación para tener en cuenta este factor es simple y justificable: entendieron el jefe del caso argentino y la directora adjunta para el Hemisferio Occidental que sólo superando la tormenta actual (casi un huracán en realidad) los números que propone Guzmán para 2021 podrán ser tomados en serio. Especialmente un capítulo que para el FMI es clave desde las épocas en que se le fiscalizaban los números de la evolución de los datos de Mauricio Macri: la diferencia entre la recaudación impositiva y la inflación. Para el FMI, si el número es negativo, no hay mucho más que hablar: la economía es inconsistente. Si es positivo, se puede comenzar a discutir. Con cierto orgullo, Guzmán mostró en septiembre un resultado a favor, dato con el que, tal como adelantó este diario, comenzó con cierto clima positivo la misión de Cubeddu y Kozac. Al avanzar en el análisis en este capítulo, la misión también se dio cuenta de una situación inevitable en esta etapa de la economía argentina: la recaudación impositiva se sostiene en estos tiempos gracias a la existencia de los tributos más distorsivos del sistema. Comprendió la misión que sin el tributo PAIS (reducido en su importancia con el agregado de Ganancias a partir de octubre), retenciones y el impuesto al cheque el superávit entre recaudación e inflación sería imposible, ante la languidez de IVA y Ganancias. Octubre será, en este caso, un gran desafío para el Gobierno ante el Fondo, ya que se supone habrá una caída importante en la recaudación del PAIS por las restricciones al acceso al dólar ahorro (el 75% de los clientes que podían acceder a las divisas quedaron borrados de las autorizaciones) y se aplica desde la semana pasada una reducción de 3 puntos en el nivel de retenciones".