EXCLUSIVO 24

MARANGONI & RODRÍGUEZ

Martín Guzmán, los molinos de viento y las elecciones 2021

Por estas horas, el ministro Martín Guzmán acompaña al presidente Alberto Fernández en su quijotesca gira para conseguir una refinanciación del Club de París ya que se pudo cumplir con la exigencia de un acuerdo previo con el FMI. La consultora Marangoni & Rodriguez describe así la coyuntura: "Semanas con muchos frentes abiertos para el ministro Guzmán. En la superficie, los enredos por la magnitud del aumento de tarifas energéticas (electricidad) al interior de su propio equipo, donde paradójicamente primó la posición de un subordinado suyo (que supuestamente estaba renunciado). Sin embargo subyace una disputa mucho más de fondo y que acompañará con tensiones el mes a mes hasta las elecciones." Es cierto.

Pregunta 1: Emprolijamiento fiscal para llegar a un acuerdo con el FMI vs. Frenesí de gasto público para ganar las elecciones 2021, ¿es una opción válida?

Pregunta 2: Utilizar el descontrol del gasto público antes/ahora para ganar elecciones ¿no habla mal de todo lo que hace ese gobierno en el año en que no hay elecciones?

Pregunta 3: Utilizar antes/ahora el gasto público para ganar elecciones ¿no supone maltrato de la base electoral propia ya que siempre son las mismas necesidades insatisfechas que hay que resolver? 

Pregunta 4: ¿No habla mal de un Gobierno antes/ahora especular con no pagar obligaciones como Plan A, en especial cuando otros gobiernos son los acreedores? (Club de París y Fondo Monetario).

Un fragmento del informe de Marangoni & Rodríguez:

"(...) Si el Ministro Guzmán tenia el propósito de ir retrayendo el impulso fiscal, moderar el gasto público y esperar un mayor dinamismo económico por parte del sector privado, fue contundentemente informado que deberá esperar a fin de año para tomar ese sendero. Continuar en el cargo es aceptar la primacía de la política. Nada indica que piense privilegiar sus ideas a la continuidad de sus funciones. Claro que toda decisión implica costos. El Palacio de Hacienda menos empoderado impacta negativamente sobre las expectativas, especialmente sobre las que giran alrededor de la capacidad para bajar la inflación a umbrales más tolerables. Y, sobre llovido mojado, la virulencia de la ola COVID amenaza otras variables (actividad, empleo) de manera más significativa que la proyectada durante el 1er. trimestre (...)".

"El ala K de la coalición, que comanda la estrategia electoral de cara a septiembre, expresó su posición con claridad: no existe espacio para privilegiar la moderación fiscal frente al desafío de las urnas. Especialmente cuando el costo de los aumentos recaería en el principal reservorio de votos del oficialismo: el conurbano bonaerense. Tarifas contenidas en un marco de ampliación de ayudas a los ingresos de quienes se encuentran de la mitad de la tabla para abajo es la prioridad de la mesa política. Bajar la pauta de déficit por debajo del 4,5% presupuestado y acomodar mejores perspectivas para llegar a un acuerdo con el FMI son objetivos para más adelante (los acreedores deberán esperar en palabras del Presidente)."

Es obvio que resulta una decisión política de Cristina Fernández de Kircher. Ella nada creativa, muy convencional. Así fue como ella perdió las elecciones de 2013 y 2015. Y así las perdió Mauricio Macri (no las ganó el Frente de Todos) en 2019.

Marangoni & Rodríguez:

"Un 2do. trimestre más holgado en divisas y con mejores números comparados contra mismo periodo 2020 quizás dejen margen para postergar. Pero más temprano que tarde, el futuro se hará presente y habrá que
resolver lo que hoy se posterga. Quizás el cálculo que realice CFK es
que entonces habrá más capital político para hacerlo, y sin el agobio
del azote del covid. Mientras tanto la clave será el timing y la capacidad para observar que los desequilibrios y desafíos que existen (brecha, precios, deuda, negociaciones con Club de París y FMI) no gatillen una corrección prematura y exógena al sistema político".

Hasta la fecha, el ministro Guzmán gestiona con prolijidad la escasez. Él no puede/no sabe/no quiere multiplicar los panes pero intenta asignarlos con discreción. Sin embargo, es verificable que el margen de maniobra es cada día más restringido:

"Durante el 1er. trimestre del corriente año, se obtuvo un financiamiento por encima de los vencimientos cercano a los $90.000 millones, algo que si bien es positivo, estuvo muy lejos de lo que se había observado durante el 3er. y 4to. trimestre de 2020, cuando se obtuvieron $150.000 y $319.000 millones respectivamente. Es evidente que ya existen algunas señales de algo más de stress en este mercado pero nada que no se pueda manejar por el momento, donde el % de roll-over (cuanto se logra refinanciar de lo que vence) fue decreciendo, ya que se pasó de casi un 160% en el 4to. trimestre del 2020 a un 109% durante el primero del corriente año. Además se tuvo que pagar algo más de tasa en el margen, se acentúa más cortoplacismo y la preferencia por instrumentos indexados que cubran contra una devaluación."

En este contexto, el futuro es preocupante aunque a CFK no le interese, y de esto no se enteren los oficialistas que reclaman a los gritos que los Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario que ingresarán se destinen a gasto y no al pago de deuda.

"(...) el perfil de vencimientos que tiene el Gobierno Nacional del cara al 3er. trimestre del año es desafiante, ya que vencen mas de $1.000.000 millones entre julio y septiembre. Dentro de ello la mayor parte es indexado por CER. Considerando desde aquí hasta las PASO (mayo-septiembre) vencen casi $300.000 millones promedio por mes, a lo que se sumarían renovaciones que se vayan haciendo más cortas y el financiamiento adicional de parte del déficit."

Peor le va a Guzmán con la inflación. Resulta que a los políticos contemporáneos no les interesa la inflación como variable económica, social y política si es que hay que definir a la inflación como la consecuencia de distorsiones que deben cesar. Todo lo resumen a la acción directa, la presión cara-a-cara de los llamados 'formadores de precios'. Una tontería.

"El abordaje de la inflación también es un punto de conflicto. La falta
de resultados del Ministro, toda vez que abril estaría dando nuevamente una cifra en torno al 4% con alimentos por encima de dicho registro, ha dado lugar a una especie de intervención de la política antinflacionaria utilizando varios brazos de la política pública, en un intento de moderar una puja distributiva que amenaza con seguir hundiendo el poder de compra a pesar de una economía que se reactiva y de ingresos extras en los sectores más castigados. El propio Presidente y el Ministerio de Desarrollo Productivo se han involucrado junto a los actores claves del sector alimenticio para
intentar moderar la suba de precios mientras se sufran los efectos de
esta nueva ola de pandemia
."

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