La obesidad se ha convertido en un gran problema para China, que en los últimos años se ha convertido en uno de los países con los peores índices de la enfermedad. De hecho, la prevalencia ha aumentado rápidamente en las últimas cuatro décadas. Durante este período, el número de adultos con obesidad se ha cuadriplicado y el sobrepeso se duplicó.
SEGÚN THE LANCET
El aumento de la obesidad en China es “alarmante”
El rápido crecimiento económico del gigante asiático ha ido acompañado de un preocupante incremento de la enfermedad. Los datos analizados por la revista científica The Lancet sugieren que más de la mitad de los adultos viven con sobrepeso y es probable que las tasas sigan aumentando.
Según las estadísticas oficiales, el 16,4% de la población tienen obesidad y otro 34,3% sobrepeso.
De acuerdo a una reciente publicación de la revista científica The Lancet, en vista del rápido desarrollo socioeconómico y ambientes cada vez más obesogénicos, es poco probable que la tendencia se revierta en un futuro próximo.
Sumado a esto, la obesidad no suele reconocerse como un problema médico en el país asiático, a menos que existan comorbilidades como la diabetes tipo 2. Incluso en la mayoría de los casos se lo relega a una cuestión estética.
Tanto el sobrepeso como la obesidad fueron el sexto factor de riesgo de muerte y discapacidad combinadas en 2019. En esta línea, la enfermedad contribuyó a que se dupliquen las muertes entre 1990 y 2019.
Por este motivo, el país de más de 114 millones de habitantes, también presenta el mayor número de diabéticos a nivel mundial. En gran medida, se debe a los cambios en los patrones de consumo de los alimentos.
Según relata National Geographic, las dietas de los chinos son ahora mucho más altas en carnes, pescado, huevos, productos lácteos, grasas y azúcares que antes. A su vez, los niños, principalmente los que habitan en ciudades, son cada vez más sedentarios y pasan mucho más tiempo en casa con tarea, televisión, juegos de computadora e internet.
El rol de la medicina tradicional china
Las prácticas de la medicina tradicional china, como las hierbas y la acupuntura, se continúan utilizando actualmente como terapias alternativas para la pérdida de peso.
Algunos de los activos más frecuentes podrían tener un potencial terapéutico a través de mecanismos tales como la supresión del apetito, la reducción de la absorción de lípidos exógenos, entre otros.
Sin embargo, la evidencia a largo plazo sobre la eficacia y seguridad de dichos tratamientos, es escasa.
En contraposición, las intervenciones en el estilo de vida mostraron ser más efectivas a largo plazo, afirma The Lancet.
No obstante, la falta de reconocimiento oficial de la obesidad como una enfermedad contrarresta los esfuerzos por combatirla.
The Lancet sugiere que un primer paso para revertir el problema, es incorporar la patología al sistema formal de educación médica e incluirlo en la cobertura de tratamientos de los seguros médicos.










