El presidente Alberto Fernández utilizó al Papa Francisco y la plataforma Twitter para enviar un mensaje a su vicepresidenta, Cristina Kirchner, quien no responde a sus mensajes y llamados.
SIN DIÁLOGO CON CFK
Entre Twitter y El Cohete, Alberto reza a Francisco
Sin diálogo, el presidente Alberto Fernández usó Twitter para mandar un mensaje del Papa Francisco a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Eduardo Valdés, amigo de Fernández y diputado nacional con muy buen diálogo con Kirchner y Francisco, fue el puente luego de que posteara un artículo de Télam titulado “Papa Francisco, la unidad es superior al conflicto”. Se trata de una columna de opinión de Valdés en homenaje a Jorge Mario Bergoglio por sus 9 años en el Vaticano.
El título tiene que ver con el cierre del artículo:
A lo largo de toda columna, el exembajador argentino en el Vaticano lo que hace es repasar los conflictos en los medió el Sumo Pontífice: “Si hay algo que me conmueve del Papa Bergoglio, como lo llaman los vaticanólogos, es su geopolítica pastoral. Es un gran motivador para que las partes enfrentadas se sienten en una mesa. No es poca cosa. Lo hizo con Cuba y Estados Unidos. Lo hizo en Colombia donde después ganara el NO en aquel referéndum por la Paz, se puso ese país al hombro, juntó a Álvaro Uribe y al presidente José Manuel Santos en El Vaticano y lo coronó con su viaje a ese país el 6 de septiembre de 2017. Está realizando gestiones de paz entre Armenia y Azerbaiján; Armenia y Turquía, las dos Coreas, Israel y Palestina, con Irán y el G5 por el desarme nuclear. Hay veces que sus oficios dan resultados y otras no. Pero no cesa en su compromiso”.
Los “albertistas” con un Cohete directo a la Luna
Este domingo (20/03), el canciller Santiago Cafiero intentó enfatizar desde el portal de Horacio Verbitsky -El Cohete a la Luna- lo que se había diluido en la entrevista con la periodista María O’Donnell (Urbana Play) por haberle dicho “cabeza de p…” al periodista Jorge Lanata:
Allí, en ese portal, se están refugiando todos los funcionarios nacionales más cercanos al jefe de Estado, como el caso de la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra, o Sabina Frederic, exministra de Seguridad y actual presidenta de Cascos Blancos, que depende de la Cancillería argentina, ahora en manos de Cafiero.
Cafiero suplicó (¿por boca de Alberto?):
“Ignorar que el Frente de Todos hoy atraviesa un momento político crítico sería necio. Claro está, hubiese sido mucho mejor que nuestro espacio político votara unido. Sin embargo, estas diferencias en el seno de nuestra coalición bajo ningún aspecto deben transformarse en una ruptura del espacio político. Las transformaciones que necesitamos para modificar la realidad productiva, laboral y social de nuestro país requieren de la unidad de la coalición, del trabajo y las ideas de todas y todos los compañeros que constituimos este espacio político. Esto ya era válido antes de la guerra y sus efectos y lo es aún más, a la luz de la dolorosa realidad que se nos presenta en esta coyuntura tan delicada a nivel internacional.
El quiebre de nuestra coalición también implicaría un divorcio muy grande de nuestra fuerza política (el peronismo) con la realidad que hoy viven las y los habitantes de nuestro país. Cuando más se necesita la unidad, cuando empezamos a ver los resultados concretos en materia de recuperación económica y del empleo en todos los indicadores disponibles, cuando atravesamos el desafío de un shock de precios internacionales sobre una inflación ya muy elevada y sabiendo todo lo que falta para que el vivir cotidiano deje de ser un padecimiento para muchos compatriotas, el peronismo no puede darse por vencido en la representación y protección de los intereses, de las conquistas y de los derechos del campo nacional y popular.
Hoy es necesario que, con la misma inteligencia, inventiva y decisión política que tuvieron quienes nos conducen a la hora de constituir en 2019 este espacio político, toda nuestra dirigencia busque los mecanismos para retomar el diálogo y la iniciativa para superar esta crisis y reordenar el Frente de Todos, redoblando los esfuerzos para seguir peleando por lo que es nuestra gran coincidencia: una Argentina más justa, más productiva, con más trabajo y con más derechos. Se trata de una demanda muy clara de nuestras bases militantes, de los y las simpatizantes y de todos aquellos que depositaron expectativas y esperanzas en la reunificación del campo nacional y popular.
Un momento histórico y global como el que mencioné no puede ver al peronismo con sus energías puestas en la interna. Necesitamos esas energías para avanzar con la agenda de la transformación. Atravesar este presente de tensiones internas y externas implica mirar a los ojos a la sociedad, abandonando los reclamos que unos tengamos sobre otros. Quienes abrazamos el movimiento político más importante de la Argentina, e incluso de América Latina, nos sentimos interpelados por la adversidad y su impacto material y cotidiano sobre el pueblo argentino”.
Sin diálogo entre los actores principales de la coalición oficialista, se relanzó La política del Twitter y portales amigos.










