Incluso antes de la pandemia, la soledad en todos los grupos de edad se había convertido en una preocupación creciente en todo el mundo. Investigadores han descrito la soledad como "la última epidemia de salud mundial, con graves implicaciones para la salud" que pueden incluir mala salud general, mala calidad del sueño y sentimientos generales de infelicidad.
ESTUDIOS
Psicología positiva: para luchar contra la soledad hay que aprovechar la sabiduría
Un estudio reciente ofrece información interesante sobre la lucha contra la soledad. Esta última genera mala salud general, mala calidad del sueño y sentimientos generales de infelicidad. Aprenda cómo batallar contra ella.
La soledad, o un sentimiento de tristeza por estar desconectado o aislado de los demás, es diferente de estar solo. Puede estar solo y no sentirse solo, y puede estar con gente y sentirse solo. Si se ha sentido solo, aislado o sin suficientes conexiones personales significativas, no está solo. Pero, ¿qué puede hacer al respecto?
Un estudio decidió intentar responder a esta pregunta analizando la soledad en dos poblaciones muy diferentes, una en una región rural del sur de Italia y la otra en un condado urbano / suburbano de los Estados Unidos. Los grupos hablaban diferentes idiomas y tenían diferentes antecedentes históricos, educativos y socioeconómicos, según el investigador principal Salvatore Di Somma.
Lo que encontró el estudio fue que, a pesar de estas diferencias, ambos grupos mostraron evidencia estadísticamente significativa de que cuanto más sabiduría exhibía un individuo, menos solos se sentían.
En su libro Timeless: Nature's Formula for Health and Longevity, Louis Cozolino, profesor de psicología en la Universidad de Pepperdine, dice que la investigación muestra que nuestros cerebros están conectados para conectarse. Esto significa que maximizar las interacciones con los demás puede mantener nuestro cerebro activo y comprometido. Y mantener nuestro cerebro ocupado ayuda a combatir la soledad. Pero no es necesario estar rodeado de amigos y familiares para tener un cerebro conectado.
De hecho, según Ursula M. Staudinger, autora de A Psychology of Wisdom: History and Recent Developments, Research in Human Development, la sabiduría implica cosas como "buen juicio", "moderación", la capacidad de manejar la compleja interacción del conocimiento y la duda, la capacidad de buscar un "curso moderado entre los extremos", un "desapego suficiente del problema en cuestión" que hace es posible resolver problemas sabiamente y "una coordinación bien equilibrada de emoción, motivación y pensamiento".
La sabiduría, dicen los investigadores, incluye la capacidad de ser reflexivo y reflexivo sobre cualquier experiencia. También incluye la capacidad de dar un paso atrás y ver las cosas no simplemente sobre nosotros mismos, sino como un contexto y una situación. Y, finalmente, implica la capacidad de ver las cosas como complejas, multifacéticas y, a menudo, contradictorias, y de encontrar formas de gestionar estas contradicciones con cierto grado de flexibilidad.











