Murió Carrillo, un histórico comunista español
Santiago José Carrillo Solares falleció a los 97 en Madrid. Fue líder del PCE y figura destacada de la Transición tras el fin de la guerra civil. Estuvo en Buenos Aires durante su exilio.
18 de septiembre de 2012 - 13:48
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El histórico líder comunista español Santiago Carrillo falleció este martes a los 97 años de edad en Madrid, según dijo a Reuters una fuente cercana a la familia. De acuerdo con RTVE, el que fuera secretario general del Partido Comunista y figura destacada de la Transición española, murió mientras dormía la siesta en su domicilio "con total tranquilidad".
Uno de sus hijos explicó a Europa Press que la muerte le sobrevino en casa durante la siesta. Las fuentes citadas por la agencia de noticias no supieron explicar cuál fue la causa última del fallecimiento, comentado únicamente la edad que tenía y que se encontraba muy cansado.
Santiago José Carrillo Solares nació en Gijón (norte) en 1915. Siendo muy joven ingresó en las Juventudes Socialistas en 1928. Fue nombrado secretario de las Juventudes Socialistas. Posteriormente, se afilió al Partido Comunista de España (PCE), del que llegó a ser secretario general entre 1960 y 1982.
Tuvo un papel destacado en la vida política tras el levantamiento militar del 18 de julio de 1936, que condujo al inicio de la Guerra Civil Española.
Fue delegado de Orden Público y miembro de la Junta de Defensa de Madrid. Cuando ocupaba esos cargos, se le responsabilizó del a matanza de Paracuellos (Madrid) de noviembre de 1936, en la que un gran número de militares sublevados presos fueron asesinados cuando eran trasladados a Valencia. Carrillo siempre ha asegurado que fue obra de descontrolados.
Desde que terminó la Guerra Civil se responsabilizó de la reorganización del Partido Comunista de España y fue delfín de Dolores Ibárruri La Pasionaria. En el VI Congreso del PCE en 1960, Dolores Ibárruri fue elegida presidente, y Santiago Carrillo, secretario general.
En 1939 comenzó su exilio en Francia, un exilio que duró 38 años, y que luego le llevó a la Unión Soviética, USA, Argentina, México y Argelia, hasta que regresó de nuevo a Francia y fijó su residencia en París. Estando en el exilio, adoptó el apellido Giscard a iniciativa de su segunda mujer.
Desde 1956 apostó por un pacto de todas las fuerzas antifranquistas. Ya en 1974, creó la Junta Democrática con Rafael Calvo Serer.
Tras la muerte de Franco, luchó por conseguir la legalización del PCE. Entre las fórmulas que empleó para conseguirlo está la convocatoria de una rueda de prensa el 10 de diciembre de 1976 que acabó con su detención días después. Pero no fue la única detención. Antes de esa, hubo otras tres, la primera en 1933.
Fue elegido diputado en las primeras elecciones democráticas de junio de 1977 tras la legalización del PCE. Como representante comunista participó en los llamados "pactos de Moncloa".
Fue uno los artífices de la Transición española. Aunque de clara militancia republicana, no dudó nunca en mostrar su admiración por el rey con quien mantenía una buena relación. Además, siempre defendió al monarca como motor de la transición y como el que frenó el intento de golpe de Estado del 23-F.
Fue reelegido diputado en las siguientes elecciones de 1979. Vivió el golpe de Estado del 23-F y fue uno de los tres políticos, junto al presidente del Ejecutivo, Adolfo Suárez y el vicepresidente, el general Gutiérrez Mellado, que permaneció en su escaño desobedeciendo las órdenes del coronel Tejero.
Tras la derrota sufrida en las elecciones generales de octubre de 1982, presentó su dimisión como secretario general del PCE. En 1985 se separó del partido y creó uno nuevo, el Partido de los Trabajadores-Unidad Comunista, con el que se presentó a las elecciones de 1986, pero no obtuvo ningún escaño.
Después de negociaciones con el PSOE, firmó el ingreso de los miembros de su partido en las filas socialistas, aunque él decidió quedarse al margen.
En 2005 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónomade Madrid. En 2008 fue galordonado por la Fundación Sabino Arana por su contribución durante la transición. También ese mismo año se le concedió la Medalla al Mérito al Trabajo.
Pero además de político, Santiago Carrillo también se consideraba periodista, profesión que comenzó a ejercer desde los 16 años cuando empezó a trabajar como redactor en la publicación El Socialista. Previamente había trabajado como botones en la imprenta donde se editaba esta y otras publicaciones del PSOE.
Asimismo ha escrito numerosos libros sobre política entre los que figuran El año de la Constitución (1978), Memorias de la Transición (1983), La crispación en España. De la Guerra Civil a nuestros días (2008) o su último La difícil reconciliación de los españoles (2011).








