OBITUARIO

Amalita, la que no defaulteó

Amalia Lacroze de Fortabat fue un personaje de gran personalidad, que logró incrementar la fortuna que heredó de su 2do. marido, Alfredo Fortabat, y que protagonizó el escenario político y empresario durante años. La decisión de Amalita en la crisis 2001/2002 fue ejemplar.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). María Amalia Sara Lacroze Reyes Oribe nació en la capital federal argentina, el 15/08/1921; y murió en igual metrópolis, el en la madrugada del 18/02/2012.

Luego de su 2do. matrimonio, ella fue María Amalia Sara Lacroze Reyes Oribe Fortabat Pourtale.
 
Pero para la mayoría de la opinión pública, ella siempre fue o Amalia Fortabat o Amalita.
 
Ella era la hija mayor del matrimonio entre el médico Alberto Daniel Lacroze Gowland y Amalia Reyes Oribe, descendiente del político uruguayo Manuel Oribe.
 
Su abuelo, Federico Lacroze, había iniciado el negocio de las líneas de tranvías en Ciudad de Buenos Aires en la década de 1880.
 
Ella fue educada segun las exigencias de las familias pudientes de su época y abolengo: estudio imprescindible del francés e inglés, además de la cultura general.
 
En 1942, se casó con el abogado Hernán de Lafuente, con quien tuvo a su única hija: María Inés. 
 
Ambos se conocieron en 1941, durante una función en el Teatro Odeón. 
 
Semanas después, Amalia y su novio fueron invitados a navegar en un yate por Tigre que pertenecía a Alfredo Fortabat, quien quedó perdidamente enamorado de ella. 
 
Pasaron los años, y la pasión de Alfredo no decreció.
 
Hacia marzo de 1947, Alfredo Fortabat se hallaba casado con Elisa Corti Maderna. 
 
Lafuente y Lacroze se hallaban de vacaciones en Europa, y Fortabat los siguió sin que lo supieran. 
 
Para diciembre, luego de un viaje alrededor de Italia, Francia y la región del Egeo, Amalia se había separado de de Lafuente. Muchos especularon acerca de un diálogo entre Lafuente y Fortabat. 
 
En definitiva, fue uno de los escándalos más importantes de la clase alta porteña de entonces. 
 
Ella tenía 26 y él 53.
 
Sin embargo, tras un largo, controvertido y algo escandaloso proceso de divorcio, volvió a contraer matrimonio en 1947 vía Uruguay con el fundador de la empresa cementera Loma Negra, Alfredo Fortabat, 27 años mayor que ella. 
 
Su matrimonio fue reconocido en la Argentina, luego de una reforma de la legislación, realizada por Juan Domingo Perón en 1951.
 
Amalia se incorporó a los viajes de Alfredo durante las décadas de 1950 y 1960. 
 
Él murió en 1976.
 
Todo el proceso de herencia de Fortabat quedó durante años como motivo de comentarios y especulaciones.
 
Lo concreto es que en 3 días, la viuda se convirtió en la jefa de la empresa, y en los años siguientes multiplicó la fortuna.
 
"Yo trabajé con mi marido, pero muy poco. Cuándo él se fue, a mí se me cayó todo encima. Así que me puse a trabajar como si entendiera de todo. Y al final entendí. Entendí muy bien", recordaría ella. 
 
Amalia Fortabat se convirtió en la mujer más rica de Argentina según la revista Forbes, con una fortuna calculada en US$ 1.800 millones, aunque siempre hubo una competencia sobre quién influía más con otra viuda, Ernestina Herrera de Noble.
 
Amalia jamás volvió a casarse aunque fue relacionada sentimentalmente con varias personas diferentes a lo largo de los años.
 
Amalia organizó la Fundación Amalia Lacroze de Fortabat, que donó muchos recursos a organizaciones de caridad en toda la Argentina desde 1976. 
 
La provisión de cemento, en un país donde la obra pública es el negocio más importante, precisa de una buena relación con los gobiernos de turno.
[ pagebreak ]
 
Amalia de Fortabat fue notable en ese punto: Proceso de Reorganización Nacional, Raúl Alfonsín y Carlos Menem fueron etapas muy exitosas para Lomas Negra.
 
También realizó inversiones inexplicables como la compra del diario La Prensa, un fracaso de 1993; y de las radios AM El Mundo / FM Horizonte. 
 
Lo que Amalia no pudo fue profesionalizar la administración de un grupo que debía migrar hacia la diversificación. 
 
En mayo de 1999, Fortabat se cayó en las escaleras de su departamento y se fracturó su cadera izquierda. Al día siguiente, fue intervenida quirúrgicamente en Buenos Aires. 
 
En agosto de 1999, debió ser internada en la Cleveland Clinic, en USA,  para una 2da. cirugía de cadera.
 
A pedido de su amigo David Rockefeller, se trasladó para su recuperación a Nueva York.
 
Pero más tarde tuvo que recuperarse de una neumonía y un cuadro agudo de anemia, por el cual se le debieron realizar transfusiones sanguíneas. 
 
A mediados de marzo de 2000, padeció fuertes dolores musculares y se acrecentaron una serie de afecciones en su espalda.
 
En el interín, los negocios habían comenzado a tener problemas de mala gestión.
 
En 2000, a causa de varias deudas que alcanzaban el monto de $ 440 millones / US$ 440 millones, ella delegó la mayor parte de sus funciones a Alejandro Bengolea, su nieto. 
 
Sin embargo, Bengolea no resolvió los problemas, y en 2002 renunció como director ejecutivo, siendo reemplazado por el vicepresidente Víctor Savanti, ex titular de IBM Argentina.
 
Pero es para destacar que Amalia no 'defaulteó' deuda en 2001/2002 como sí lo hizo la mayoría de las grandes empresas argentinas. Loma Negra afrontó sus obligaciones financieras, al precio de liquidar activos personales de Amalia Fortabat, un gesto notable en una precaria comunidad de negocios como la de la Argentina. Honrar los compromisos la diferenció, en sus últimos días como empresaria.
 
Ni siquiera un APE (acuerdo preventivo extrajudicial), u otros inventos legales.
 
Para pagar deudas, en otras decisiones personales muy difíciles que afrontó, Amalita subastó 12 obras de arte de su colección personal, ofrecidos en la sede neoyorquina de la rematadora Sotheby´s.
 
Y luego 19 pinturas más, y un Degás de US$ 15 millones.
 
En 2003, su cuarta operación de cadera la obligó a renunciar como directora del Fondo Nacional de las Bellas Artes. Era tiempo de resolver el futuro de la empresa.
 
En 2005, al cumplir 84 años, Lacroze de Fortabat vendió la cementera Loma Negra al grupo brasileño Camargo Correa, por US$ 1.000 millones.
 
Mantuvo una apreciable cantidad de inmuebles y propiedades agropecuarias en la Argentina, Uruguay y USA. 
[ pagebreak ]
 
Su colección de arte es una de las más notables del continente y permanece en el Museo Fortabat, en Puerto Madero.
 
Al poco tiempo, Néstor Kirchner le suprimió el título de "embajadora extraordinaria y plenipotenciaria" otorgado por Carlos Menem en 1999 y ratificado por Fernando de la Rúa en 2001.
 
Pero el David Rockefeller Center for Latin American Studies, de la Universidad de Harvard (DRCLAS), la distinguió por "su gran visión y por los sólidos lazos" que la empresaria mantuvo entre "esa casa de altos estudios, de prestigio mundial, y nuestro país" (por USA).
 
En los últimos años estuvo recluida por sus dificultades para movilizarse.
 
En agosto de 2008, luego de un año sin aparecer en público, participó de un almuerzo en Cabaña Las Lilas, en Puerto Madero. Sin embargo, días después debió ser internada en el Instituto Fleni, debido a una descompensación cardíaca a causa de una trombosis.
 
El 24 de noviembre de 2010, debió ser ingresada de nuevo por molestias respiratorias durante 3 días.
 
Comunicado de la familia de Amalia Fortabat:
 
"Comunicamos con hondo pesar y profunda tristeza que la Sra. Amalia Lacroze de Fortabat falleció en el día de la fecha, a las 6 horas, en su domicilio particular. Al momento de su muerte, la Sra. Amalia Lacroze de Fortabat, de 90 años, estaba acompañada por toda su familia.
 
La Sra. de Fortabat ejerció un claro liderazgo al servicio del crecimiento y el desarrollo empresario nacional, dirigiendo durante más de cuatro décadas la empresa Loma Negra, así como otros emprendimientos de relevancia.
 
Fue una de las más activas emprendedoras solidarias del país, impulsando innumerables acciones de beneficencia y proyectos sociales a través de la Fundación Fortabat, lo que incluyó la donación de hospitales, escuelas y comedores infantiles, asistencia social y la promoción de la educación, la ciencia y la investigación.
[ pagebreak ]
Recibió múltiples condecoraciones y reconocimientos internacionales y nacionales por su tarea benéfica y empresarial, habiendo sido designada Embajadora Extraordinaria de la República Argentina. Presidió durante varios años la Fundación de la Policía Federal Argentina.
 
"En el mundo de la cultura y el arte fue una de las mecenas más importantes del país y creadora del Museo Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, en el cual está exhibida su colección de arte. Fue Presidenta del Fondo Nacional de las Artes, fundadora de la Fundación Teatro Colón, Presidenta Honoraria de la Fundación del Teatro Municipal General San Martín, miembro del Directorio del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, benefactora del Museo Nacional de Bellas Artes, del Museo Nacional de Arte Decorativo, del Mozarteum Argentino y del Museo de Arte Moderno.
 
Su familia hace saber que la ceremonia fúnebre será estrictamente privada y agradece todas las muestras de afecto y cariño recibidas".