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OPORTUNIDAD PERDIDA

Aquel encuentro de Alberto F. con Claver-Carone (y Cinosi)

Dom, 13/09/2020 - 12:40pm
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Por Urgente24

No falta quien especula, para ocultar la dramática derrota argentina en su carrera por el BID, afirmar ahora que podría haber ocurrido un acuerdo o consenso o pacto para retirar a Gustavo Béliz de la carrera. En verdad, Béliz nunca tuvo oportunidad alguna porque los del Grupo de Puebla no pudieron o no supieron o no quisieron unificar su candidato alternativa al de Donald Trump. Que ahora digan lo que quieran, que inventen lo que prefieran pero la derrota es enorme. Y, quizas, la sonrisa más grande sea la de Gustavo Cinosi.

Mauricio Claver-Carone.
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Mauricio Claver-Carone.
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El siguiente contenido fue publicado por Urgente24 el domingo 15/12/2019. Es interesante volver a leerlo en septiembre 2020, después del triunfo de Mauricio Claver-Carone, flamante presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, aquel funcionario estadounidense que se retiró de la asunción de Alberto Fernández en protesta a una visita venezolana, y lo hizo en forma aparatosa (el cubano-estadounidense vive sobreactuado, así fue como escaló en la Administración Trump, con look desaforado).

De paso, ¿habrá llegado la hora de la venganza de Gustavo Cinosi?

Aquel texto resultó interesante por citar lo que habían publicado los periodistas Horacio Verbitsky (El Cohete a la Luna, muy cercano a Cristina Fernández de Kirchner, al canciller Felipe Solá y al presidente Alberto Fernández, en ese orden) y Joaquín Morales Solá (La Nación, quien también frecuentaba al canciller Solá):

Para una mejor reconstrucción de los hechos, comencemos en esta ocasión por lo que aquella vez escribió Morales Solá:

"(...) En México, Alberto Fernández, entonces presidente electo, quedó estupefacto cuando vio aparecer a la primera delegación norteamericana que recibía desde que había ganado las elecciones. Él esperaba a Mauricio Claver-Carone, un asesor para América Latina del Consejo de Seguridad de Washington, un organismo asesor del presidente norteamericano. Claver-Carone llegó, en efecto, pero acompañado por Gustavo Cinosi, un empresario hotelero argentino con una influencia inexplicable entre los pliegues del poder washingtoniano.

Claver-Carone es el mismo funcionario de Washington que el martes pasado abandonó Buenos Aires protestando porque aquí estaba el ministro de Comunicaciones de Venezuela, Jorge Rodríguez, un chavista al que algunos consideran una paloma (representa a Nicolás Maduro en el diálogo promovido por Noruega), pero lo cierto es que Estados Unidos incluyó a Rodríguez en junio de 2018 en una lista de jerarcas del régimen cuyas cuentas y propiedades en el exterior fueron congeladas y bloqueadas.

Rodríguez fue el principal refutador del demoledor informe de Michelle Bachelet sobre las violaciones a los derechos humanos en Venezuela. Sin embargo, el presidente argentino volvió a quedar estupefacto, sobre todo por las duras declaraciones de Claver-Carone por la presencia del venezolano en la Argentina.

¿Conocía Claver-Carone, un descendiente de cubanos anticastristas, todo lo que había pasado desde el viaje del Presidente argentino a México? ¿O, acaso, era el primer gesto de ingratitud de los norteamericanos? Prefirió pensar que Claver-Carone simplemente ignoraba lo que sucedió después de su primer encuentro. Pero decidió aclarar las cosas en el almuerzo del día siguiente con el subsecretario para América Latina del Departamento de Estado, Michael Kozak, que se había quedado en la Argentina. Tercera sorpresa: ¿por qué una parte de la delegación norteamericana se fue y otra se quedó? En el Departamento de Estado, aun en la era de Donald Trump, la diplomacia prevalece en esa agencia de profesionales; en el Consejo de Seguridad, que depende de la Casa Blanca, reinan los políticos muchas veces sin experiencia en cuestiones internacionales.

La primera duda de Alberto Fernández, que todavía no despejó, es sobre el papel que cumple en Washington el empresario argentino Cinosi. Con fama de buenos contactos con el Departamento de Estado (otros lo vinculan a la CIA, aunque sin pruebas a la vista), Cinosi es dueño de los hoteles Sheraton de Pilar y de Tucumán. Se trata de franquicias de la cadena norteamericana. ¿Dueño? Fuentes del gobierno argentino dijeron que la propiedad de esos hoteles es de empresas oscuras. Cinosi es ahora el principal asesor del secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro; el argentino suele aparecer en las fotos siempre un paso atrás de Almagro, como si fuera su sombra. (...)

Pero ¿qué era lo que Claver-Carone ignoraba? En México pasó inadvertida otra reunión de Alberto Fernández con un funcionario norteamericano. Es Elliot Abrams, un halcón de la diplomacia de los Estados Unidos que fue funcionario de los gobiernos de Ronald Reagan y de Bush hijo. (...)".

Ahora vayamos a lo que escribió Verbitsky:

"(...) En respuesta al agradecimiento por la salida de la cárcel de los cinco venezo-denses, Fernández planteó que, si él va a mediar entre ambos gobiernos, es preciso que también Washington realice algunas concesiones. (El diplomático del Departamento de Estado de USA, enviado de Pompeo, Michael) Kozak tomó nota y no respondió. El abrupto retiro de Claver se explica por sus dos adscripciones: la actual, en Seguridad Nacional, pero también la previa, en el FMI, donde fue director por Estados Unidos. Durante el encuentro en México se jactó de su intervención para que el Fondo concretara los préstamos solicitados por Macrì.

—¿Y quiere que le agradezca?— lo petrificó la respuesta.

Fernández le explicó en privado lo que repite en público: la corresponsabilidad del Fondo por la catástrofe económico-social que hereda su gobierno.

Con Kozac también se discutió el rol de la OEA, de su secretario general Luis Almagro y de su asesor político, Gustavo Cinosi. En los encuentros en México, la presencia de Cinosi fue un hecho consumado de Claver y Abrams, quienes lo presentaron como un amigo de la Argentina que intentaba ayudar. Fernández advirtió ahora que el accionista del hotel Sheraton de Pilar (que encubre así sus tareas de inteligencia para organismos estadounidenses), no será admitido en futuras reuniones salvo que asuma formalmente la representación de sus mandantes.

Cuando le preguntan a Almagro por qué lo designó como su principal asesor político, responde que no pudo evitarlo. Desde hace varias semanas, Fernández no responde a los insistentes llamados de Cinosi. (...)".