MEMORIA

Postales de otros tiempos (antes de los paros sorpresivos)

Parece que no hay vuelta atrás en la disputa entre el gobierno cristinista y el líder camionero, secretario general de la CGT. Sin embargo, le será difícil al cristinismo negar que Hugo Moyano alguna vez fue parte del "proyecto nacional y popular". Hoy, la buena relación entre las partes queda en el implacable archivo fotográfico.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones, Pablo Moyano, afirmó que ese gremio prepara una medida de fuerza "sorpresiva" como parte de su reclamo para que unos 200 afiliados sean reincorporados por la empresa Camuzzi Gas del Sur.

En declaraciones a la agencia Noticias Argentinas, Moyano advirtió que camioneros seguirá adelante con sus protestas para lograr que los trabajadores mantengan sus actuales condiciones laborales, al quedar "en el medio" de una disputa comercial entre Camuzzi y la operadora postal Correo Sur.
 
En ese contexto, Pablo, hijo del líder de la CGT, Hugo Moyano, no descartó la posibilidad de marchar hacia la Plaza de Mayo, una advertencia que él había lanzado la semana pasada, antes de una serie de frustradas reuniones en el Ministerio de Trabajo en busca de destrabar el conflicto.

Más temprano el martes 31/01, el titular del Sindicato de Choferes de Camiones, Pablo Moyano, hijo del líder de la CGT  Hugo Moyano, aseguró por la radio La Red:

> "Moyano se ha convertido en una mala palabra para este gobierno. Salieron el vicegobernador (bonaerense, Gabriel Mariotto) a criticar, y algunos ministros nacionales también. Y otros que durante los '90 alentaban el menemismo", se quejó.
 
> "Estos funcionarios que hoy critican alentaban y apoyaban las medidas de fuerza cuando las hacíamos contra Siderar, pero ahora dicen que somos extorsionadores. Muchos alentaban el menemismo y han votado leyes de privatización. Nosotos hemos mantenido una línea de conducta", afirmó.
 
Hugo Moyano y el matrimonio Kirchner han mantenido una intensa relación desde 2003 a la fecha.
 
Néstor Kirchner fue quien impulsó a Moyano a participar de un triunvirato que gobernaba la Confederación General del Trabajo, y luego ordenó privilegiar a Moyano, quien pudo quitarse de encima a sus 2 compañeros.
 
El distanciamiento comenzó a ocurrir en 2010, y se profundizó luego de la muerte de Néstor Kirchner, el 27/10/2010. Su última actividad en Ciudad de Buenos Aires fue participar de una movilización de Moyano en el estadio Monumental, del club River Plate.
 
Acerca del lamento de Pablo Moyano por ser ahora tratado como adversarios por el Frente para la Victoria, algunos extractos del diario oficialista Página/12, el 16/1272009, acto que cubrió Martín Piqué:
 
"(...) El palco había sido decorado para la ocasión: el atril desde el que hablaron tanto Moyano como la presidenta Cristina Fernández tenía la forma de la trompa de un camión, con los guardabarros de color verde. “Es el verde de la esperanza”, comentó la mandataria durante su discurso. Desde que Moyano llegó a la conducción del sindicato, los colores verde y blanco se fueron convirtiendo en los símbolos de su liderazgo. (...)
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El primer guiño cómplice entre ambos se produjo cuando Moyano recordó que él es vicepresidente del PJ a nivel nacional, mencionó a Scioli también como otro vicepresidente del PJ y enseguida, sin perder el hilo, presentó al esposo de la Presidenta como “el presidente del PJ, el compañero Néstor Kirchner”. Luego bajó un poco la voz y agregó un comentario como al pasar: “Espero que se decida pronto compañero a asumir la responsabilidad.” Se refería al pedido de la mesa directiva del consejo nacional del PJ, que le solicitó a Kirchner que reconsidere su decisión de renunciar a la conducción del partido.
 
“Hay algunos que todavía añoran los dos dígitos de desocupación porque así era más fácil y barato conseguir un trabajador”, señaló a su turno Cristina Fernández y en ese punto advirtió que “hay intereses minoritarios pero poderosos que intentan frustrar los procesos democráticos”. En una nueva muestra de su apoyo al sindicalismo, repitió también que “no hay países grandes ni empresas poderosas sin una gran masa de trabajadores con salarios dignos y con derechos” y subrayó que “en la Argentina hoy ha vuelto el trabajo”.
 
El otro comentario festejado por el matrimonio presidencial en realidad fue aplaudido por todos los presentes. Muchos lo tomaron como la frase del acto. “Espero que los medios de comunicación hayan contado bien la cantidad de gente que vino hoy aquí. Y espero que no cuenten como lo hicieron Clarín y La Nación en el Rosedal, porque si lo hacen así van a poner que acá hay un millón de personas. Hoy asistieron 70 mil personas a la cancha y 10 mil quedaron en la calle”, aseguró Moyano. (...)".