ENTREVISTA

"Los argentinos fueron engañados en su buena fe"

El detenido colombiano Henry de Jesús López Londoño, ex autodefensa, habló desde la cárcel de Ezeiza con varios medios de comunicación. Él aseguró que lo quieren asesinar y aseguró: "Me quiere matar la policía de inteligencia de Colombia". En ese sentido, explicó: "Vine a la Argentina para salvaguardar mi vida, yo quería hacer una nueva vida, estoy aquí refugiándome de policías que me persiguen". Apodado "Mi Sangre" sostuvo que decidió hablar con los medios para aplicar su "derecho a réplica". También: "La policía me ha puesto el rótulo de narcotraficante, no es la policía argentina la que me cataloga sino la colombiana".

 

"A mí no me capturaron, me puse a disposición de la Justicia", aclaró Henry de Jesús López Londoño, alias "Mi Sangre", y luego precisó: "A la fecha de hoy no tienen una sola prueba en mi contra, no me investigan por ningún tipo de delito.  La investigación nació siendo política, lo que hay en mi contra es una investigación política".
 
En tal sentido, agregó que "hay un injustificado pedido de extradición basado en la persecución política" en su contra. "Mi declaración puede comprometer a mucha gente, a mi me armaron una causa. Han puesto carteles nacionales e internacionales con mi foto, ofrecen recompensa para que den datos de mi paradero cuando yo no tengo ni una orden de captura", aclaró. 
 
"Desde el 2006 estoy viviendo un drama en silencio, al igual que toda mi familia. Toda mi familia fue amenazada sistemáticamente en Colombia", señaló "Mi Sangre" y contó que decidió venir a vivir a la Argentina porque "en Latinoamérica no hay un país con más espíritu solidario para el refugiado que la Argentina y tampoco otro país con este nivel cultural".
 
Además, Londoño negó haberse operado para cambiar su rostro: "Tengo una cirugía de nariz que me hice en el 2003, lo único que tengo es el cabello más largo que antes".
 
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Henry de Jesús López Londoño, alias Mi Sangre, está acusado por la policía colombiana de ser uno de los narcotraficantes más buscados de Latinoamérica.
 
El acusado declaró que no tiene ninguna vinculación con el movimiento de drogas, y según aseguró desde la cárcel de Ezeiza a TN, tiene miedo de que lo "maten".
 
"La policía de inteligencia de Colombia me quiere asesinar. Yo vine a la Argentina refugiándome de un grupo de oficiales que en 2005 iniciaron una acusación en contra mía y de mi familia", dijo a TN.
 
"Mi intención era hacer una nueva vida en la Argentina", confesó y negó haber hecho inversiones en el país. "No adquirí ninguna propiedad, ni hice inversiones. Sólo alquilé una casa y una chacra”, agregó.
 
Señalado como uno de los narcotraficantes más peligrosos de su país, declaró que nunca movió "un sólo gramo de cocaína" en su vida, desmintiendo así su relación con la mafía narco. 
 
"Mi declaración podría complicar a muchos políticos que se van a ver perjudicados. Armaron mi causa, pero no hay ningún proceso de investigación en mi contra", disparó.
 
"Desde 2006 estoy viviendo un drama en silencio, todos mis familiares fueron amenazados. Ahora me siento más seguro, tenía miedo de recibir el tiro de gracia", dijo.
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"Mi sangre" además negó haberse realizado cirugías estéticas para cambiar su fisonomía: "Tengo solo una cirugía de nariz anterior al pedido de captura y lo único que tengo es el cabello más largo", puntualizó.
 
Aseguró también que en la cárcel "duerme más tranquilo" que en su casa.
 
Henry de Jesús López Londoño está detenido en el complejo penitenciaro federal 1 de Ezeiza donde se encuentra apresado a la espera de un juicio de extradición.
 
López Londoño afirmó que sus enemigos "son capaces de todo" y que teme por su vida: "en estos últimos años no he dormido en ningún lugar más tranquilo que en esta cárcel, y eso incluye mi casa", dijo. 
 
Según sus declaraciones, este ex paramilitar de las Autodefensas Unidas de Colombia se considera "un perseguido político que durante siete años sufrí el hostigamiento de parte de algunos miembros de la policía y del gobierno colombiano, que me quieren hacer callar como sea".
 
"La ley me dice que tengo que declarar pero el poder del Estado, que tendría que darme las garantías para hacerlo, me quiere asesinar", remató.
 
Respecto a su estadía en la Argentina, afirmó que no había iniciado ninguna actividad comercial, sino que "seguía viviendo de lo que me giraban mis negocios en Colombia", en especial ganadería, venta de vehículos y negocios inmobiliarios.