Mario, el más poderoso... por accidente
El sillón del Banco Central Europeo tenía otro candidato pero finalmente fue Mario Draghi, quien así emergió como un poderoso líder del Continente en problemas.
03 de noviembre de 2012 - 11:25
Der Spiegel: -Actualmente tiene más responsabilidades que cualquier banquero central anterior. Usted es el gran acreedor de muchos países de la Eurozona; usted es el director del supervisor bancario y está diseñando una nueva estructura de la Eurozona junto al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. ¿Sería erróneo llamarle el hombre más poderoso de Europa?
Draghi: -Ciertamente, no me siento así.
Entrevista con Der Spiegel,
29 de octubre de 2012.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Mario Draghi (Roma, Italia, 03/09/1947) es un economista italiano, presidente del Banco Central Europeo desde el 01/11/2011.
Huérfano de padre desde los 15, Draghi, que tiene 65 años recién cumplidos, pertenecía a una familia acomodada de Roma. Se hizo en la Universidad de La Sapienza, donde se licenció con matrícula de honor en Economía, en 1970, bajo la dirección del profesor Federico Caffe. Posteriormene amplió estudios en Massachusetts Institute of Technology con Franco Modigliani y Robert Solow y obtuvo el doctorado en 1976.
Entre 1974 y 1978 fue profesor encargado en la Universidad de Trento, la Universidad de Padua y la Universidad de Venecia. Posteriormente fue profesor ordinario de economía política y monetaria en la Facultad de Ciencias Políticas "Cesare Alfieri", de la Universidad de Florencia (entre 1981 y 1991).
Entre 1985 y 1990 fue director ejecutivo del Banco Mundial.
En 1991 fue nombrado Director General del Tesoro, cargo en el que se mantuvo hasta 2001, periodo durante el cual hubo 10 gobiernos. En ese período también fue presidente del Comité de Privatizaciones. Él fue el artífice de las más importantes privatizaciones de empresas públicas italianas.
Entre enero de 2002 y enero de 2006 fue vicepresidente, por Europa, con cargo operativo, de Goldman Sachs
Desde el 16/01/2006 hasta el 31/10/2011, ocupó el cargo de gobernador del Banco de Italia.
Draghi llegó al sillón del BCE por accidente. Era Axel Weber, entonces presidente del Budesbank, quién tenía que sustituir a Jean-Claude Trichet en el cargo. Pero el que apodaban 'el Halcón’ dejó ‘tirada’ a la canciller Angela Merkel en 2011 en su plan de controlar el regulador monetario y, algunos meses más tarde, Jüergen Stark hizo lo propio como economista jefe de la institución, dejándola sin otra alternativa que apoyar a Draghi.
En aquel entonces, el gobierno germano venció el rechazo de sus ciudadanos hacia el que era considerado un hombre afín a la banca de inversión (fue vicepresidente y director general de Goldman Sachs entre 2002 y 2005, justo cuando la entidad permitió a Grecia adulterar sus cuentas que han provocado la situación actual) vendiendo su ‘carácter alemán’.
De hecho, el Bild, el diario más leído en Alemania, llevó a sus páginas un fotomontaje de Draghi con el típico casco prusiano, destacando su capacidad para mantener la estabilidad de precios. El tiempo ha dado la razón a los que sabían que no iba a seguir el camino marcado por Berlín.
Draghi ha tardado sólo un año en poner patas arriba el Banco Central Europeo. Su llegada ha supuesto una verdadera revolución y el regulador monetario no volverá a ser el mismo.
Hasta noviembre de 2011, solo aquellos relacionados con el mundo empresarial, económico y financiero sabían a ciencia cierta quién era el presidente del BCE y a qué se dedicaba. A día de hoy, pocos son los ciudadanos europeos que no podrían dar una respuesta a la pregunta ¿Quién es Mario Draghi?
Es verdad que la profunda crisis que atraviesa Europa ha ayudado y mucho a poner al banquero central en primera plana de la actualidad. Pero esto no hubiera sido posible si Draghi no tuviera un perfil altamente mediático, guerrero y resolutivo.
Desde la Banca d´Italia, llegó a Europa pisando fuerte y dispuesto a liderar el profundo cambio que necesita la estructura de la Unión si se quiere garantizar el futuro del euro. Draghi pasará a los libros de historia como el salvador de la Eurozona, si ésta sobrevive, claro, a la crisis de deuda. No hay semana en la que no aparezca en las portadas de los principales medios de comunicación de todo el mundo.
Él ha llegado a desafiar a Alemania, desafiando toda su ortodoxia y haciendo equilibrios sobre la delgada línea de la ilegalidad. Y es que, mientras el mandato del BCE es mantener la estabilidad de precios en el entorno del 2%, Draghi, en tan sólo 12 meses, ha inyectado 1 billón de euros de liquidez en el mercado, ha dejado los tipos de interés en mínimos históricos en el 0,7% y ha configurado un programa de compra de bonos en el secundario (OMT), con carácter “ilimitado” para drenar la presión sobre la deuda periférica.
“Tenemos autorización para comprar bonos si es necesario para nuestra política monetaria. Y eso es exactamente lo que estamos haciendo”, responde a todo aquel que acusa al BCE de estar llevando a cabo medidas ilegales, especialmente cuando esas críticas proceden de Alemania, donde el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ha comenzado una campaña contra el italiano y ha amenazado, incluso, con dimitir.
De hecho, si los alemanes hubieran sabido que Draghi iba a sacar tanto los pies del tiesto, jamás hubieran apoyado su candidatura. “Al comienzo de la Unión Monetaria, a los alemanes se les prometió que el BCE sería como un segundo Bundesbank. Ahora mucha gente habla de una nueva Banca de Italia, que toleró una inflación de doble dígito en los años 70”, le increparon los periodistas de Der Spiegel en su última entrevista.









