Prometeo no podrá seguir prometiendo
Prometeo era un dios tramposo, en la mitología griega. En la Argentina de Cristina Fernández, todo indica que Juan Pablo Schiavi, a quien apodaban Prometeo, honraba al personaje que engañó a Zeus 2 veces.
07 de marzo de 2012 - 12:52
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En la mitología ateniente, Prometeo era un dios tramposo.
No tenía miedo alguno a los dioses, y engañó 2 veces a Zeus, quien decidió vengarse de los hombres y de Prometeo, aunque éste, a la larga, logró zafar de su prisión.
Prometeo también es el apoyo de Juan Pablo Schiavi.
Contratistas, concesionarios y proveedores le llamaba Prometeo pero no por la historia de la mitología sino porque prometía y prometía y prometía, sin reparar en que, en la mayoría de las ocasiones, no podía cumplir o, simplemente, no le importaba.
Desde ese punto de vista, Schiavi honraba al Prometeo ateniense: era un tramposo como secretario de Transporte de la Nación.
En los últimos tiempos, Prometeo estaba en crisis a causa de la demora/atraso/incumplimiento en los pagos del Estado Nacional a los contratistas/concesionarios/proveedores.
Hace un año, la web especializada Punta de Rieles publicó lo siguiente, dando cuenta del apodo Prometeo:
"El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi sigue sumando problemas y tensiones con los concesionarios ferroviarios de la región metropolitana.
De los tres grupos que manejan los ferrocarriles urbanos --Roggio, Romero y Cirigliano--, hay dos que practicamente no tienen comunicación con el secretario y el restante, si bien goza de un trato más directo, tampoco se lleva muy bien con el sucesor de Ricardo Jaime.
Los que casi no hablan con Schiavi son los representantes del grupo Romero-Emepa (que operan la línea Belgrano Norte) y del hólding Plaza-Cirigliano, que tienen las concesiones de los ferrocarriles Mitre y Sarmiento.
Los dos grupos empresarios se habrían cansado de las promesas incumplidas del secretario y de la falta de resolución de los expedientes y reclamos que le han elevado en el último año y medio.
Schiavi--que ha sido rebautizado en el ambiente con el mote de "Prometeo"--tiene frenadas, entre otros temas, los reconocimientos de mayores costos operativos y las redeterminaciones de precios de las principales obras de infraestructura y reparaciones que llevan adelante los concesionarios.
Para destrabar las cuestiones más urgentes y prioritarias; tanto Romero, como Cirigliano acuden directamente al ministro de Planificación, Julio De Vido. Esta situación, que se viene repitiendo cada vez con más frecuencia, ha colmado la paciencia de los colaboradores de De Vido que cada vez que pueden descargan sus críticas y cuestionamientos contra el titular de Transporte.
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En el caso del grupo Roggio, la relación con Schiavi es más fluída y eso se debería al hecho de que la secretaría es la que monitorea y aprueba los pagos de la obra de ampliación de la línea E que está construyendo el controlante de Metrovías.
"Casi todos los meses se generan certificados de avance de la obra que Schiavi se encarga rapidamente de tramitar para que no se registren atrasos en los pagos", señaló alguien que conoce los entresijos de la secretaría de Transporte.
La buena relación de Schiavi y Roggio también se habría extendido a las licitaciones de la ADIF. Sin tener una gran experiencia en obras de vías, Roggio logró quedarse en los últimos meses con uno de los principales contratos de renovación de vías del ferrocarril Belgrano Cargas que licitó la ADIF bajo la supervisión de Schiavi.
Si bien goza de un trato diferente al que mantienen sus concesionarios colegas, la gente de Roggio no está del todo conforme con el funcionario. Por lo bajo, le reprochan su falta de colaboración para encarrilar las negocaciones con los dirigentes de la UTA y de la entidad gremial paralela del Subte. Además se quejan de los constantes pedidos de "colaboración" que llegan desde los despachos de Schiavi para los actos de la agrupación oficialista La Cámpora."









