Diego Maradona, considerado por muchos como el mejor futbolista de la historia, volvió a las canchas el 8 de enero de 1984, luego de 106 días de ausencia por una grave lesión en el tobillo izquierdo. Su regreso fue triunfal, con un doblete y una asistencia en la victoria del Barcelona sobre el Sevilla por 3-1.
la vuelta de dios
Diego Maradona y el regreso más esperado al Barcelona
Un camino a las patadas
El paso de Maradona por el Barcelona estuvo marcado por las enfermedades y las lesiones. Apenas llegado al club, en junio de 1982, el fioritense contrajo hepatitis y estuvo tres meses fuera de las canchas. En ese lapso, el Barcelona quedó eliminado de la Recopa Europea y el director técnico Udo Lattek fue despedido.
Tras la llegada de César Luis Menotti, Maradona volvió a las canchas y el Barcelona conquistó tres títulos en la temporada 1982-83: la Copa del Rey, la Copa de la Liga y la Supercopa de España.
Sin embargo, el arranque de la temporada 1983-84 fue un duro golpe para Maradona. El 24 de septiembre, en un partido contra Athletic Bilbao, el defensor Andoni Goikoetxea “rompió” a Maradona al propinarle una brutal patada que le provocó una fractura en el tobillo izquierdo.
La vuelta triunfal de Maradona
Maradona se recuperó más rápido de lo previsto y volvió a jugar al año siguiente, el 8 de enero, en un partido contra Sevilla. El oriundo de Lomas de Zamora metió dos goles y asistió en el tercero, en la victoria del Barcelona por 3-1.
El Camp Nou se llenó hasta la bandera para ver la vuelta del astro al club culé, que volvió a deslumbrar con su magia. Maradona siguió jugando en el Barcelona hasta 1984, cuando fue transferido al Napoli. Pasó cinco temporadas en el club italiano, donde conquistó dos Scudettos, una Copa de Italia, una Copa de la UEFA y una Copa de Italia.












