Esta realidad de los supermercados contrasta fuertemente con la de los shoppings, cerrados desde el inicio del aislamiento social, preventivo y obligatorio. En abril, facturaron apenas $275 millones, lo que significó una caída casi absoluta (del 98,6% real) de sus ventas.
VENTAS, EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS
Los supermercados arriba, shoppings por el piso después de un abril completo en cuarentena
Las ventas en los supermercados y en los mayoristas no se resintieron en abril, a diferencia de lo que ocurrió con la amplia mayoría de los comercios. Según un informe publicado por el Indec, su facturación medida a precios constantes incluso creció un leve 0,2% y 0,3% interanual, respectivamente, impulsada principalmente por las compras de productos esenciales aunque también de artículos electrónicos y para el hogar. Pese a ello, recortan personal y no se frena el impulso remarcador, el 62,5% de las empresas supermercadistas preveía aumentos de precios para este mes.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que las ventas en supermercados crecieron 0,2% interanual en abril, pero que las de los centros de compras fueron casi cero.
En abril, primer mes completo del "aislamiento social, preventivo y obligatorio" dispuesto por el Gobierno, la facturación de los shopping se desplomaron 98,6% en relación al mismo mes del año pasado.
En los supermercados, la facturación en los mismos términos llegó a 75.035,1 millones de pesos, es decir 51,1% más que doce meses atrás. En tanto, en la medición a precios constantes, durante abril, sumaron $23.145,8 millones, con un leve aumento de 0,2% respecto a abril de 2019.
En los autoservicios mayoristas, las ventas fueron de 12.184 millones con un aumento interanual del 50,2% para abril.
Otro cambio producto del coronavirus fue la modalidad de compra. Mientras que el consumo presencial creció 46,6%, por debajo del promedio, las ventas online se dispararon 370,9%. Aun así, estas representaron apenas el 4,3% del total.
Pero pese a que las empresas de supermercados se mantienen a flote, siguieron recortando personal. En abril, destruyeron el 0,2% de los puestos de trabajo no jerárquicos respecto de marzo y el 2,2% interanual. Además, en una encuesta realizada por el Indec a fines de mayo, el 12,5% adelantó que preveía reducir la cantidad de empleados.
Tampoco se frenó el impulso remarcador en un contexto de desaceleración inflacionaria, que llevó al IPC a marcar 1,5% en abril y mayo: en el mismo sondeo, el 62,5% de las firmas adelantó que habría aumentos de precios este mes, mientras que el resto esperaba mantenerlos. El mes anterior eran menos las empresas que preveían subas, el 58,8%.












