La nueva ley en la Argentina es un fracaso. Sin embargo, algo hay que hacer. Es uno de los desafíos que tiene el nuevo ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat, Jorge Ferraresi.
¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
Debate global por alquileres: En Argentina la nueva ley fracasó, Alemania congeló por 5 años y en España subieron 10%
Los contratos que se están firmando no son por 3 años como mínimo; los precios no se están actualizando por el índice que establece el BCRA; hay inquilinos que tienen que pagar la comisión a las inmobiliarias; se los obliga a tener que pintar la propiedad antes de terminar el contrato; se los obliga también a tener que pagar el impuesto municipal (o ABL), como si el inquilino fuese el dueño; y las inmobiliarias no está facturando en AFIP lo que corresponde.
Pero esto no ocurre solo en la Argentina. Es evidente que la pandemia modificó hábitos de consumo en todos los rincones de la economía. Por ejemplo, se dispararon los alquileres temporarios en country y quintas para pasar los fines de semana o las vacaciones en verano.
En Madrid y Barcelona, el precio de la vivienda en alquiler alcanzó en octubre los 10,75 euros por metro cuadrado, un valor que arroja una subida del 9,6 % con respecto al mismo periodo de 2019, pero que se modera al 0,1 % en tasa intermensual, según los datos del portal inmobiliario Fotocasa.
Según un cable de EFE, la subida interanual del precio de los alquileres es la quinta consecutiva que se registra en lo que va de año y también la quinta más alta después del 12 % de septiembre, del 10,9 % de abril, del 9,9 % de marzo y del 9,8 % de mayo.
En Adalucía, la suba interanual fue del 6,6% en octubre.
Como consecuencia, el Gobierno nacional español preparó una ley de viviendas que permite que las comunidades y ayuntamientos puedan establecer mecanismos de contención o de bajada de precios, tanto de los nuevos contratos como de los existentes.
El consejero de Vivienda y Administración Local del Gobierno regional, David Pérez, dijo en una nota de prensa que en la Comunidad de Madrid hay aproximadamente 600.000 viviendas que se rigen por contratos de alquiler, el 23 % del parque inmobiliario.
A su vez, en febrero de 2020, previo a la pandemia, Berlín sancionó una ley con la que congeló los precios de los alquileres por 5 años. “La política tiene la responsabilidad de que las personas puedan permitirse un techo sobre sus cabezas”, aseguró la responsable de Desarrollo urbano de Berlín, Katrin Lompscher.
El “techo de los alquileres”, que fija el máximo en los 9,80 euros por metro cuadrado (muy por debajo de los precios de mercado en el centro), afecta a los contratos de arriendo de 1,5 millones de viviendas en la capital alemana –donde el 85 % vive en régimen de alquiler– para los próximos cinco años. A partir del 2022 los propietarios podrán incrementar los precios en un 1,3 % anual para incorporar la inflación.
Volviendo a la Argentina -precisamente, La Plata-, se supo que solo un 10% adhirió al decreto que congeló los precios de los alquileres.
Es decir, la Argentina está teniendo serios problemas para evitar que los alquileres superen el 30% del salario.
Inquilinos Agrupados pide un organismo de control dedicado específicamente a inspeccionar el funcionamiento de las inmobiliarias.
A su vez, Gervasio Muñoz advirtió: "Hay un artículo de la nueva ley que todavía no se reglamentó, que es el que obliga a registrar todos los contratos en AFIP. Eso ayudaría a que no se firmen por fuera de la ley. El 85% de los alquileres en Argentina son en negro, una evasión multimillonaria".
Consultado por lo que está pasando en el mundo con los alquileres, detalló: "Hoy, en el mundo, la política más fuerte para garantizar el acceso a la vivienda es regulando el precio de los alquileres. La última fue en España, que fija precios límites por zonas. Allá, el sindicato de inquilinos está haciendo un trabajo muy fuerte.
Después te podría decir Estados Unidos, México, Colombia... Berlín ha congelado el precio de los alquileres por los próximos 5 años y compró muchísimas viviendas para poner en alquiler y competir con el mercado poniendo precios de referencia".
Con una inflación del 40% o 50% es imposible congelarlos -de más está decir-, pero está claro que hay que hacer algo.




