El Banco de la Nación Argentina está en todos los comentarios desde hace tiempo, aún cuando Javier González Fraga mandara a preparar un libro para afirmar lo positivo de su experiencia. Mucho podría agregar sobre la situación del Nación el sindicalista bancario Sergio Palazzo.
FINANZAS COMPLEJAS
Consenso Federal llega al Nación, que tiene grandes problemas
La Administración Macri terminó de 'dinamitar' el Banco de la Nación Argentina. La gestión de Javier González Fraga puede pasar a la historia por su performance negativa. La financiación del Tesoro Nacional que se realizó desde el BNA no sólo comprometió las finanzas del mayor banco comercial del país sino que es motivo de diversos comentarios negativos. Por ese motivo, no fue fácil para Alberto Fernández conseguir nuevos responsables del Nación. Finalmente él encontró al ex presidente de la Comisión Nacional de Valores, Eduardo Hecker; y le agregó una incorporación 'taquillera': el economista ex candidato a jefe de Gobierno porteño, Matías Tombolini. Así se estrecha la relación entre el Frente de Todos y Consenso Federal, que ya acumula la dirección del INdEC para Marco Lavagna, el apoyo político de Roberto Lavagna y el aval concreto de Graciela Camaño en Diputados.
González Fraga llegó en enero de 2018 cuando se marchó Carlos Melconian decidido a no satisfacer el reclamo de recursos que le hacía el Tesoro Nacional y que él estimó que ponía en riesgo la liquidez del banco.
González Fraga es recordado por una frase insólita: "Quienes tomaron créditos UVA hicieron un excelente negocio".
Con González Fraga, el Nación devino en participante obligado tanto de Lebacs como Leliqs. Y varias operaciones de financiación quedaron envueltas en polémica.
Hay quienes proponen una auditoría para el Nación.
Nueva conducción
En ese contexto, el gobierno nacional designó al economista Eduardo Hecker como presidente Banco Nación, en reemplazo de Javier González Fraga, y al ex candidato a jefe de gobierno porteño por Consenso Federal, Matías Tombolini, como vice de esa entidad.
Las designaciones fueron publicadas en el Boletín Oficial través de los decretos 47 y 48, que lleva la firma del jefe de Estado Alberto Fernández.
Hecker fue presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y antes presidente del Banco Ciudad y secretario de Desarrollo Económico, con Aníbal Ibarra.
Tombolini es cercano del líder de Consenso Federal, Roberto Lavagna.
De todos modos, cuando días atrás Horacio Rodríguez Larreta invitó a Tombolini a dialogar se especuló con una seducción hacia la fuerza que articulará el jefe de Gobierno porteño. No fue así.
Consenso Federal es la agrupación que inicialmente impulsaban Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Roberto Lavagna y Miguel Pichetto, entre otros.
Luego comenzaron los realineamientos y quedaron solamente Lavagna y Urtubey.
Tombolini dijo que la llegada al Gobierno de figuras del espacio de Lavagna se da porque la agenda de Alberto Fernández coincide mucho con la que impulsaron desde ese espacio en las elecciones.
También defendió el recargo del 30% a las compras de divisas, la suspensión de la fórmula de actualización de las jubilaciones y dijo que trabajan en un nuevo mecanismo de indexación para los créditos UVA, de los que el Nación “tiene el 50% de los créditos otorgados”.
En diálogo con Luis Novaresio en Radio La Red, el funcionario defendió la suspensión por seis meses del mecanismo de actualización de las jubilaciones y el pago de dos bonos de $5.000 a quienes cobran la mínima.
“Vale decir que el bono apunta a pegarle a la base de la pirámide recomponiendo por encima de la inflación los haberes mínimos. (...) Ir a trabajar allí abajo a donde, por ejemplo, cuando vos mirás la inflación vas a ver que la inflación acumulada va a terminar el año en 55,5%, pero la inflación del más pobre, del que menos tiene, es más alta. Estamos discutiendo cómo distribuimos el costo de la crisis. A Alberto Fernández no lo votaron para que le aumente la jubilación al que gana $80.000, aunque claro que hay que aumentársela porque se la merece”, dijo.
Consultado respecto a los haberes después del pago de los dos bonos, el economista dijo que eso lo puede decidir el Gobierno mientras que la discusión por un nuevo mecanismo de actualización deberá quedar para más adelante: “Por eso se queda con la potestad (de aumentar) el Gobierno. Yo creo que hasta que la Argentina no tome un respiro, una discusión tan importante como la fórmula de actualización de la jubilación, una discusión en serio sobre nuestro sistema jubilatorio no se puede dar cuando vos estás discutiendo en el contexto de que no llegás a cubrir la canasta de los medicamentos y alimentos”.
Tombolini tendrá que lidiar con las protestas de los deudores de los UVA, aunque anticipó: “En campaña el presidente Fernández anunció, y también Marco Lavagna trabajó en el pasado, un proyecto para que ajuste por el coeficiente de variación salarial (CVS). ¿Qué quiere decir esto? En lugar de ajustar por UVA que corre atrás de la inflación, en momento de crisis, antes que proteger a los bancos proteger a los ahorristas que compraron esta idea de que la inflación iba a ir bajando y, por el contrario, fue subiendo. De hecho el Banco Nación tiene el 50% de los créditos UVA otorgados y, por lo tanto, obviamente es un actor relevante en la discusión de esta materia”.












