La tendencia la marcó el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, entre diciembre 2019 y enero 2020, cuando desactivó la automaticidad en la entrega de licencias para importar, regresando a la administración manual del ingreso de insumos, bienes intermedios y de capital y productos terminados a través del Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI).
ELECTRÓNICOS POLÉMICOS
El renacer de Tierra del Fuego es muy polémico para el resto de la Argentina
2021 será un buen año para el presidente de la Asociación de Fabricantes de Electrónica (Afarte), Federico Hellemeyer. Pero el 'renacer' de Tierra del Fuego es una mala señal para el resto de la economía argentina.
De paso, este servicio de Kulfas a la 'causa nacional', tal como lo llaman los militantes más antiguos del Frente de Todos, es lo que condiciona la ofensiva tan marcada de José Ignacio de Mendiguren, el presidente del Banco de Inversiones y Comercio Exterior (BICE), acusado por Kulfas de difundir todas las noticias posibles acerca de posibles cambios en la conducción del Ministerio de Desarrollo Productivo.
El regreso del SIMI, en nombre de la escasez de divisas, ya fue una mala señal. 'Vivir con lo nuestro' no sólo es imposible, tal como todos lo saben, sino que indica una limitación intelectual y productiva.
La vida no es CFK o Mauricio Macri, 2 experiencias antagónicas entre sí y que fracasaron. La economía no es binaria. Luego, hay 3 afirmaciones:
** en una economía global, en la que abundan los dólares estadounidenses, sufrir una escasez de divisas desnuda una gran incapacidad;
** suponer que la economía CFK fue exitosa revela una gran irrealidad; y
** creer que alguna vez quien gobierne la Argentina ganará sin la clase media, desmiente los acontecimientos, tal como quedó demostrado entre la derrota del FdT en 2015 y el triunfo 2019, cuando tuvo que mandar a Alberto Fernández y a Sergio Massa a buscar los electores que faltaban.
De todos modos, hay dinosaurios en el jardín.
La visión paleozoica del mundo Nac & Pop puede ejemplificarse, otra vez, en un escrito del director del Banco Nación, Guillermo Wierzba, en El Cohete a la Luna:
"Es inminente la constitución del Consejo Económico y Social para cuya presidencia el gobierno nominó a Gustavo Béliz. Este deberá lidiar con tres proyectos diferenciados, que representan a quiénes
** quieren un programa de salarios bajos, reformas laborales y concentración de esfuerzos en el apoyo a grandes grupos exportadores,
** otros que apuntan a continuar con la lógica neoliberal reforzando el respaldo a las cadenas de los productos de las exportaciones tradicionales, y
** un tercero de carácter nacional y popular que reivindica las políticas del 2003 al 2015, basadas en los objetivos de igualdad social, soberanía nacional e independencia económica. Béliz deberá convocar a todos ellos y a los movimientos sociales. (...) La energía e intransigencia que ponga el gobierno nacional y popular en sostener sus objetivos programáticos y en el mantenimiento de los principios de los movimientos populares argentinos definirá la profundización de la vida democrática (...)."
Por alguna razón, tanto Horacio Verbitsky como sus columnistas intentan vincular los acontecimientos estadounidenses con los argentinos, y los problemas de Donald Trump con una suerte de crisis del sistema capitalista.
Nada que ver. Si fuese por la economía, Trump no perdía las elecciones. Es derrotado por una mala gestión de la pandemia y la violencia racial que promovió. Pero cada uno lo utiliza tal como le permita su público.
Pablo Wende afirmó en Infobae:
"(...) El guiño a los fabricantes de Tierra del Fuego es clarísimo. Fueron los grandes aliados de Cristina Kirchner durante su gestión hasta el 2015 y ahora vuelven con sus privilegios. La excusa será, por supuesto, cuidar el empleo nacional, aunque difícilmente una medida de estas características esté enfocada en el consumidor. Las consecuencias ya empiezan a ser notorias. La oferta de línea blanca y electrónicos es mucho más escasa y los precios no tardarán mucho en subir sostenidamente ante la falta de producto. Es la historia que se repite en la Argentina una y mil veces.
Pero los números nunca cierran. Este tipo de industria es altamente ineficiente por la distancia del puerto de Buenos Aires (más de 3.000 kilómetros) y además demanda un enorme volumen de insumos importados para la producción. En otras palabras, lo que se ahorra prohibiendo el ingreso de productos finales se terminará perdiendo por el lado de los insumos. En el medio, como siempre pierden los consumidores. (...)".
Es cierto. Tierra del Fuego es un invento que hace millonarios a algunos utilizando las necesidades de una región y la incapacidad del Estado argentino para darle una viabilidad económica a ese territorio.
Por supuesto que es lo que observan en islas Malvinas y Georgias del Sur: ¿que sería de ellos armando televisores chinos si la Argentina concretara su soberanía?, se han preguntado en muchas ocasiones.
Volviendo a Tierra del Fuego, el presidente Alberto Fernández promulgó en forma parcial la Ley 27.591, sancionada el pasado 17/11/2020 por el Congreso de la Nación, efectiva a partir del 01/01/2021, que regresa al régimen de protección de la industria nacional, y que beneficia en especial a la industria electrónica fueguina.
Esto ya ocurrió en el año 2009 con la ex presidenta Cristina Fernandez de Kirchner y fue derogado por el ex presidente Mauricio Macri en 2017.
Ni uno ni otro resolvió el horizonte de Tierra del Fuego sino que ejecutó otros intereses, siempre vinculados a grupos de intereses cercanos.
No hay industria electrónica en Tierra del Fuego, que ni siquiera puede compararse con Manaos, en Brasil; ni es posible dejar el territorio al garete y sin una contención del Gobierno federal.
El nuevo régimen de Impuestos Internos grava con una tasa mayor a los productos importados del orden del 17%, y con un impuesto menor a los que son producidos en Tierra del Fuego, con una tasa del 6,55%.
¿Perjudicar al resto de la Argentina es la única forma posible de promover Tierra del Fuego?
De acuerdo a los de Kulfas, la ley promulgada impulsa el proceso de sustitución de importaciones en Tierra del Fuego y elimina las asimetrías que se habían generado con el régimen de Manaos, que tiene una protección similar, y que está contemplado en los acuerdos del Mercosur.
De acuerdo a Tierra del Fuego, sólo falta ahora que se realice una cantidad de obra pública para consolidar el crecimiento de la media isla.
Interesante este enfoque de que con la obra pública bastará para sostener la economía argentina 2021. También ya lo intentaron en 2011 a 2015 y no funcionó. Pero, evidentemente, si no es Macri es esto: el crecimiento intelectual está prohibido en el mundo que se dice progresista.













