SUPERLIGA

La UEFA no sancionó al Real Madrid, que jugará con Chelsea

La eliminatoria de semifinales entre Real Madrid y Chelsea se jugará. El Comité Ejecutivo de UEFA no expulsó al 'club blanco' de la actual edición de la Champions League en la reunión de este viernes 23/04 tras la adhesión de los españoles al proyecto de la Superliga europea. Tal como ya ha informado Urgente24, se sigue negociando tras bambalinas y habrá cambios en la organización de la Unión Europea de Fútbol Asociado.

Aunque el abogado eslovaco Aleksander Ceferin, presidente de la Unión Europea de Fútbol Asociado, dejase una puerta abierta a la suspensión del partido entre el Real Madrid y Chelsea en semifinales de Champions League, el Comité Ejecutivo de la organización autorizó el partido.

Está por ver si UEFA toma alguna medida disciplinaria, tal como la apertura de un expediente al Real Madrid, aunque en ningún caso podía ser la expulsión de la competición esta temporada tal como había sugerido Ceferin, con la adhesión de directivos daneses, fútbol que no existe en las grandes ligas, cotillón del deporte superprofesionalizado que ya no es un deporte sino parte del negocio del entretenimiento.

"El Comité Ejecutivo de la UEFA recibió información actualizada sobre los últimos desarrollos relacionados con la llamada 'Superliga', incluidas las opciones disponibles para la UEFA y los pasos que está considerando tomar", dijo la UEFA en un comunicado.

El negocio

Los clubes de fútbol que impulsaron la Superliga habían acordado, a cambio de una inyección inicial de 3.983 millones de euros, devolver casi 6.100 millones en 23 años al banco de inversiones JPMorgan, según el semanario alemán Der Spiegel. 

En documentos internos a los que ha tenido acceso la publicación, éstos eran los términos acordados por los 12 clubes fundadores -de Reino Unido, Italia y España- en el contrato marco de 167 páginas de la Superliga.

Tras la aportación inicial de JPMorgan, los clubes se comprometían a pagar anualmente al banco un total de 264 millones de euros, incluyendo intereses, por un período total de 23 años. El texto asegura que la polémica iniciativa -que se ha derrumbado ante las críticas de los seguidores, otros clubes y la oposición frontal de la UEFA- busca agradar "a los aficionados en todo el mundo".

El documento apunta además que la Superliga iba a "inyectar significativos nuevos recursos en el fútbol" y subraya que el 8% de los ingresos televisivos, que estima en al menos 400 millones de euros anuales, iban a dedicarse a fines benéficos y solidarios. La iniciativa, concluye el contrato marco, va a "ofrecer notables ventajas al fútbol amateur y al fútbol en su conjunto".

FC Barcelona

Pero ha ocurrido algo más. Joan Laporta ha mantenido al FC Barcelona en el proyecto Superliga, junto al Real Madrid y pese a la deserción de los clubes ingleses de la Premier League.

Laporta ha insistido en que serán los socios del FC Barcelona los que decidirán qué hacer, y así se quitó de encima el problema.

Al final de cuentas, Laporta heredó el problema de la Comisión Directiva anterior, que es la que comenzó la negociación de ingreso a la Superliga y hasta lo dejó por escrito en la carta de renuncia de Josep Maria Bartomeu a la presidencia del club. 

El expresidente anunció el día de su despedida del club, el 28/10/2020, que dejaba al Barça involucrado en el proceso de la Superliga: "La directiva aprobó en la reunión de la junta los requerimientos para formar parte de una Superliga europea. Podemos decir con orgullo que somos el mejor club del mundo en valor. Lo hemos conseguido por delante de grandes magnates y Estados, manteniendo el club en manos de los socios". 

Laporta espera el resultado de una auditoría en el Fútbol Club Barcelona, cumplió su parte publicando en redes su adhesión a la iniciativa liderada por Florentino y por supuesto reconoce lo importante que sería para las finanzas del club un negocio como el de la Superliga —y que en verdad necesita— mientras mantiene la opción de preguntar a los socios. 

Fue él quien incluyó en el acuerdo colectivo de clubes europeos la cláusula que permite a la entidad catalana abandonar la competición sin tener que afrontar multas, amparándose en la opinión de los socios: "El Fútbol Club Barcelona, entidad que siempre ha sido y será propiedad de todos y cada uno de sus socios, se reservó expresamente el derecho a someter tan trascendente decisión a la aprobación definitiva de sus órganos sociales competentes después de un necesario y profundo estudio".

En su comunicado, el Barça sostuvo que no sumarse a la Superliga hubiera sido "un error histórico". Pero añadió que si bien sigue apoyando a la Superliga, no se puede pasar inadvertido el repudio que ha recibido.

"Es innegable que el FC Barcelona entiende que hay que abrir un análisis mucho más profundo. Este análisis en profundidad requiere del tiempo y la necesaria serenidad", dijo el club.

"La última palabra la tendrán los socios. Los grandes clubes aportamos muchos recursos y hemos de poder dar nuestro punto de vista respecto al reparto económico. La propuesta aún está ahí. Somos defensores de las ligas estatales y estamos abiertos a un diálogo abierto con la UEFA. Necesitamos más recursos para que esto sea un gran espectáculo. Tiene que haber una competición atractiva basada en méritos deportivos. Creo que habrá un entendimiento", ha dicho Laporta.