FÚTBOL

COPA DE LA SUPERLIGA

Sólo en el fútbol argento: Un descendido (Tigre) gana una Superfinal y entra en la Libertadores

Tigre, descendido a la Primera B Nacional, se consagró este domingo (02/06) campeón de la Copa de la Superliga 2019 tras ganarle en el partido final a Boca 0-2 con goles convertidos en el primer tiempo por Federico González, a los 24’ (Tigre) y Lucas Janson, de penal, a los 31’ (Tigre). La noticia no está centrada en lo ocurrido en los ’90 reglamentarios sino en que es un hecho insólito y sin antecedentes en la historia del fútbol argentino y es que un equipo descendido, como el “Matador” de Victoria, gane una Superfinal y entre a la Copa Libertadores: algo inexplicable. No hay que subestimar el trabajo de Néstor “Pipo” Gorosito en Tigre, que pese a la pérdida de la categoría, logró una remontada extraordinaria en la pasada Superliga a base de cambio de mentalidad que lo hizo renacer como equipo.

El estadio Mario Alberto Kempes de la provincia de Córdoba, vibró con la presencia de las tribunas de ambas parcialidades la final de la Copa de la Superliga que animaron Boca y Tigre. Lo cierto es que el título fue para el “Matador” de Victoria pese haber descendido de categoría en la Superliga pasada.  

 

A pesar de descender, Tigre no deja de romper pronósticos con un alto nivel futbolístico que le permitió dejar en el camino a Colón de Santa Fe, Unión de Santa Fe, Racing, y recientemente a Atlético Tucumán con un marcador global de 6-0, tras haberlo vencido 5-0 en Victoria. 

 

Hasta hace unos meses el promedio se agigantaba y acechaba, pero la directiva pegó un volantazo y contrató a Néstor Pipo Gorosito, que terminó cambiándole la mentalidad por completo al primer equipo haciéndolo renacer en la Superliga.

 

Desde que llegó Gorosito, Tigre sacó 17 de los 21 puntos que disputó, gracias a cinco triunfos. Pipo puso como abanderado a Walter Montillo, que se convirtió en un estandarte de la recuperación del Matador de Victoria.

 

Antes de que llegara Gorosito, Tigre había disputado 18 partidos y logrado 19 puntos (35 por ciento de efectividad). La crisis futbolística hacía ver a la salvación como un milagro ya que San Martín de San Juan estaba a 18 puntos, Patronato a 11 y Belgrano a 15 unidades.

 

Tras la gran campaña que realizó en Tigre pese al descenso, Pipo Gorosito sonaba como uno de los posibles candidatos a dirigir a San Lorenzo aunque él mismo se encargó de aclarar que nadie le hizo una oferta formal. Pero más allá de su deseo de volver al Ciclón, ya se había comprometido con los dirigentes del Matador a continuar si se quedaba para pelear el ascenso con la base del plantel que ganó esta Copa de la Superliga. Y finalmente sucedió algo que ya no es muy común en la actualidad, Gorosito cumplió su palabra.

 

Sin embargo, Tigre estuvo a punto de no acceder a la próxima Libertadores debido a que la CONMEBOL no iba a permitir que, en caso de que el Matador ganará este certamen, juegue este certamen continental del año que viene pero hubo marcha atrás en esta decisión.

 

“Me parece que fue lo más lógico porque fue algo que logramos desde la parte deportiva”, comentó en ese momento el DT sobre este tema, antes del partido de vuelta contra Atlético Tucumán.

 

Ahora, con Tigre campeón, Gorosito vive uno de sus mejores momentos como entrenador. Casi en familia, se encontró con el “Marciano” Ortiz y a Lucas Menossi (a quienes hizo debutar), a Lucas Janson (a quien impulsó), a Montillo (que descolló en San Lorenzo con su gestión), a Martín Galmarini (que ya lo había tenido en Tigre en la etapa anterior), a Ignacio Canuto (a quien lo había dirigido en Argentinos), a Gonzalo Marinelli (a quien lo hizo atajar en River).

 

Es en este Tigre, que descendió como club pero no por su último equipo, de muy buena campaña en la última Superliga, en el que Pipo Gorosito se animó a jugar hasta con doble enganche (Montillo y Diego “Cachete” Morales) cuando pocos los usan, porque siempre creyó en ellos. En 2003, en su primera experiencia, en Nueva Chicago, ya utilizaba a Ezequiel Amaya en esa función. 

No obstante, la remontada no llegó a tiempo y ni un triunfo en el Monumental pudo evitar el descenso de Tigre. Hoy, Gorosito festeja su primer título grande como DT, el presente le sonríe y sueña con el retorno a Primera División con un plantel que derrocha solidez y poderío ofensivo. Festeja el Matador y sueña, sueña con volver a hacer Grande. Tigre campeón de la Copa Superliga, justo y merecidísimo.