Independiente no pudo con Quilmes y sigue 'empantanado'
Quilmes e Independiente no se sacaron ventajas en el Sur, aunque los locales terminaron dejando mejor imagen a pesar de su falta de recursos para quebrar a su rival. Independiente, que fue de mayor a menor, terminó desdibujado, impotente y lo peor es que el equipo no responde ante la situación.
16 de marzo de 2013 - 22:31
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Al partido llegaba más necesitado de victoria Independiente, lógicamente. Por este motivo, desde el comienzo, el equipo de Gallego intentó tomar la iniciativa del juego y en parte lo consiguió.
Del otro lado, Quilmes. Muy expectante y algo dubitativo. Pareció en el principio que la parada le podía quedar un poco grande. Pero como este Independiente se desinfla fácil con el correr de los minutos cuando no consigue lo que se propone, Quilmes empezó a percatarse de que podía 'jugarse' por el resultado. Y lo fue a buscar de a ratos.
A pesar de esta semblanza, ninguno de los dos logró llegar con peligro a los arcos salvo por remates desde afuera del área luego de rebotes fallidos de las defensas.
Sólo hubieron dos remates peligrosos, uno de cada lado, como para sumarlos a las estadísticas como jugadas de peligro. Primero Hernán Fredes para Independiente, y luego Gustavo Oberman para Quilmes. Los remates se fueron anchos aunque hicieron preocupar a los arqueros.
Luego, la primera parte, se consumió entre forcejeos e imprecisiones. No podemos negar que los muchachos le metieron ganas aunque no podemos afirmar, lamentablemente, que jugaron bien.
La segunda mitad no ofreció nada demasiado diferente. Algo más agresivo Quilmes, que chocó contra otra buena tarea del arquero de Independiente, en particular ante una pelota cacheteada por Oberman que el 'Ruso' Rodríguez logró tocar al córner cuando se filtraba por abajo del travesaño.
Lo del 'Rojo' fue más de lo mismo. Al término del entretiempo Víctor Zapata había remplazado a un intermitente Fredes, pero no aportó más claridad. La idea siguió siendo tirarle la pelota al vació a Caicedo, que solo logró una vez perfilarse con claridad para el gol, pero inexplicablemente pateó el suelo en vez del esférico.
La recta final ofreció un poco más de emoción. Urgidos por la necesidad de los puntos cada cual trató de golpear a su manera. Quilmes siguió con sus contras, bien manejadas por Elizari (un pase a Menéndez casi termina en gol), e Independiente logró colocar de frente al arco a sus delanteros, pero le faltó precisión.
Solo un error que nunca llegó podría haber abierto el marcador y el cero cerró la noche quilmeña.











