Esta semana les toca estar bajo la lupa a Caruso y Falcioni
La vida de los Dts es muy agitada y semana tras semana todo va girando en torno a los resultados. Almeyda y Zubeldía acomodaron la carga luego de los triunfos pero Caruso Lomardi aún debe seguir con la espada de Damocles sobre su cabeza. Uno que hasta hace 2 partidos estaba tranquilo era Julio Falcioni, aunque los últimos resultados lo pusieron en el tapete y caminando por la galería de los 'amenazados'.
02 de octubre de 2012 - 09:03
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Es más trillada la situación de San Lorenzo en estos aspectos porque lo de Caruso viene desde hace rato. Se supo que el próximo sábado, desde las 16:15, cuando en el Nuevo Gasómetro San Lorenzo reciba a Arsenal, Ricardo Caruso Lombardi se sentará en el banco de suplentes local a dirigir a su equipo. Esto esta garantizado.
Tras el doloroso 0-4 en manos de Racing la imagen del técnico tocó fondo, pero como los dirigentes no tienen un sucesor definido y tampoco quieren endeudarse, el entrenador que llegó sobre el cierre de la temporada pasada y que logró el objetivo de la permanencia con la gran ayuda de Bánfield, tendrá una oportunidad más. Caruso resiste.
El caso Boca:
Cuando Julio Falcioni asumió como entrenador el 22 de diciembre de 2010, luego de un interinato de Roberto Pompei tras la salida de Claudio Borghi, el equipo 'xeneize' atravesaba una crisis de importancia y estaba amenzado con el tema de los Promedios.
A pesar de haber acomodado con creces este tema y de haber logrado un título local de manera invicta y la Copa Argentina, el DT nunca se metió en el corazón del pueblo 'xeneize'.
Inició su gestión exhibiendo sus claras diferencias con Juan Román Riquelme, un ídolo del club. Después de aquel Clausura 2011 recibió una tan llamativa como abrumadora silbatina la noche que Martín Palermo se despidió de la Bombonera.
Ni siquiera el campeonato invicto ni la final copera cambiaron los ánimos, y los constantes murmullos e internas lo debilitaron. El punto máximo de esa mala relación con el plantel quedó evidenciado en Venezuela, en el debut en la Libertadores, cuando amagó con renunciar tras una discusión en el vestuario.
Tras un pobre 1 a 1 frente a San Martín de San Juan, el público dio otra vez su veredicto y lo despidió con otra silbatina, con insultos, escupitajos y papeles, además de un ensordecedor canto “de guerra”: “Riqueeeelme, Riqueeeelme”.
Para resumir, después de dos años y medio de problemas futbolísticos (desde enero de 2009 a junio de 2011) que lo complicó con el descenso, el equipo xeneize sumó, bajo la dirección técnica de Julio César Falcioni, 121 puntos (66 partidos jugados, 33 ganados, 22 empatados y 11 perdidos), cosechó el 61% de las unidades en juego en torneos locales, lo que le permite ubicarse como un cómodo segundo en la tabla de promedios.
Sin embargo, a 3 meses del final de su contrato y hasta con críticas públicas del presidente, Daniel Angelici, hacia el juego desplegado por Boca, Julio Falcioni sigue enfocado en demostrar la validez de su propuesta.
Inició su gestión exhibiendo sus claras diferencias con Juan Román Riquelme, un ídolo del club. Después de aquel Clausura 2011 recibió una tan llamativa como abrumadora silbatina la noche que Martín Palermo se despidió de la Bombonera.
Ni siquiera el campeonato invicto ni la final copera cambiaron los ánimos, y los constantes murmullos e internas lo debilitaron. El punto máximo de esa mala relación con el plantel quedó evidenciado en Venezuela, en el debut en la Libertadores, cuando amagó con renunciar tras una discusión en el vestuario.
Tras un pobre 1 a 1 frente a San Martín de San Juan, el público dio otra vez su veredicto y lo despidió con otra silbatina, con insultos, escupitajos y papeles, además de un ensordecedor canto “de guerra”: “Riqueeeelme, Riqueeeelme”.
Para resumir, después de dos años y medio de problemas futbolísticos (desde enero de 2009 a junio de 2011) que lo complicó con el descenso, el equipo xeneize sumó, bajo la dirección técnica de Julio César Falcioni, 121 puntos (66 partidos jugados, 33 ganados, 22 empatados y 11 perdidos), cosechó el 61% de las unidades en juego en torneos locales, lo que le permite ubicarse como un cómodo segundo en la tabla de promedios.
Sin embargo, a 3 meses del final de su contrato y hasta con críticas públicas del presidente, Daniel Angelici, hacia el juego desplegado por Boca, Julio Falcioni sigue enfocado en demostrar la validez de su propuesta.








