'Amarrete' Juniors no pudo (0-0) con el ignoto Zamora
Comenzó la Copa Libertadores para Boca Juniors y su rendimiento no fue el esperado. El debutante equipo venezolano, Zamora, sacó un punto histórico como local ante un poderoso rival que, encima, nunca llegó a complicarlo.
14 de febrero de 2012 - 22:15
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Fue el enfrentamiento de David y Goliat. El choque entre el diminuto y el gigante. Zamora, debutante absoluto en cuestiones internacionales, recibió al poderoso y experiente Boca de Julio César Falcioni que tiene como máximo objetivo del año la Copa Libertadores.
Pero la verdad es que tiene que mejorar muchísimo para tener chapa en este certamen. Si bien no hay 'cucos', la exigencia a la que deberá someterse será superior a la del Torneo doméstico. Al menos en defensa, seguro.
Tampoco hacen falta adjetivos para definir el recorrido de Boca por la Copa Libertadores. Basta con contar que acumula seis títulos y que es el segundo en la lista de la máxima competición continental (sólo detrás de Independiente, que suma siete).
Sin embargo, tanta gloria cuenta con varios capítulos que, todos juntos, se parecen bastante a un estigma : sólo una vez en su notable historia internacional Boca debutó con una victoria en el exterior.
El partido comenzó dentro de lo esperado. Boca trató de imponer presencia y se adueñó de la pelota en los minutos iniciales ante un rival que intentó plantarse ante la 'desconocida' situación de la manera más digna.
Zamora pudo mantener el orden y presionar a Boca porque los de Falcioni se hicieron previsibles con la pelota al pie. Todo se hizo lento y sin sorpresas y por eso el local no pasó sobresaltos. Boca recién le pudo patear al arco al ignoto rival a los 19' a través de Walter Erviti pero el remate se fue muy alto sobre el horizontal.
Decididamente cuando se jugaban 20' el partido era malo y aburrido. Santiago silva seguía sin aparecer, la gran contratación de Boca para esta Copa Libertadores.
Si hablamos de Zamora en materia de ataque, poco. Un sólo punta decidió utilizar de local para perturbar e intimidar a la defensa de Boca. La verdad, muy poco para complicar a un rival que está estructurado desde lo defensivo.
Boca comenzó a llegar con más asiduidad al arco de Zamora en los minutos finales de la primera mitadcuando aprovechó su flanco izquierdo, bien utilizado por momentos por Erviti. Y por fin, en ese tramo, Silva pudo patear al arco desde una posición franca pero su tiro fue al cuerpo del arquero.
Obviamente que Boca fue más que su modesto rival, aunque no pudo quebrarle la resistencia en la primera mitad. Con una mano en el corazón, fue flojo el juego y Boca quedó en deuda con sus posibilidades, si lo comparamos con Zamora.
En el comienzo del complemento nada cambió. Los dos equipos se prestaron el balón y cuando lo dispusieron no lograron llegar hasta el arco del rival. El espectáculo siguió siendo 'fulero' y no mostró nada atractivo. Para ser más precisos, este contexto se dio en el primer cuarto de hora.
Para romper con este contexto, Falcioni mandó a la cancha a Mouche y sacó a Cvtanich. La verdad, pudo haber salido cualquiera pero del tridente de ataque fue el menos problemático para sacar. Silva pudo haber salido lo mismo que Riquelme. En el caso del uruguayo el problema que se presenta es que la inversión sólo fue para este Torneo y en el caso de Riquelme, lo que todos sabemos. Sigamos.
Cuando se jugaba media hora fue Zamora quien dejó mejor imagen. Al menos intentó avanzar y pateó alguna que otra vez al arco. Tal el caso de un tiro libre que pasó por encima del horizontal de Orion que tenía todo controlado.
Lo de Boca era muy pobre y ya era un hecho la presunción. A Boca también le interesó sumar, por más que el rival haya sido desconocido e inexperto. El punto en Venezuela pareció seductor y Boca fue a por él, tal como dicen los españoles. Sabemos que sumar de visitante en la Copa es muy importante pero en este caso ser tan especulativo pareció excesivo. El rival no ameritaba semejente planteo conservador.
La verdad, espantoso. El partido fue muy malo desde todo punto de vista y como espectadores, nos costó llegar concentrados hasta el final. Los minutos finales no cambiaron nada de lo desdoroso que fue el juego durante todo el partido. Borrón y cuenta nueva.
Sólo para la estadística que Boca se presentó en una nueva Libertadores y volvió a empatar. Aunque esta vez ante un desconocido rival que ni siquiera pasó sobresaltos, salvo en el final con el cabezazo del uruguayo Silva que dio en el poste izquiero del arco venezolano.
Final: Boca fue una sombra en su paso por Venezuela y empató 0-0 frente al limitado Zamora en la ciudad de Barinas en lo que fue un regreso para el olvido del equipo a la Copa Libertadores después de 2 años de ausencia.
Al conjunto de Julio Falcioni, si bien el empate por sí solo podía no caerle tan mal, lo dejó en evidencia el pobre nivel exhibido por su rival en todas las líneas y su escasa ambición para doblegarlo, puesto que con una pizca de decisión le hubiese bastado para llevarse los 3 puntos de su debut.









