FÚTBOL

Cumplió: Boca comenzó con el pie derecho

Boca logró su cometido, triunfó, aunque no le resultó tan accesible hasta que el partido se le abrió. Por momentos Olimpo, que no resistió el ritmo del final, complicó al campeón y hasta tuvo chances de sacar ventajas en el marcador. Los goles de Boca, que terminó holgado y ganando bien, los marcaron Cvitanich en el final del primer tiempo y Mouche en el comienzo del complemento.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Sin dudas que Boca cumplió con el resultado y más en un comienzo de Torneo en el que estrenó corona. Ahora si nos ponemos a hilar finito, seguramente encontraremos muchos aspectos que se pueden observar. En especial, el comienzo del juego en el que se vio superado claramente por un modesto rival que se adueñó de las acciones y lo complicó más de lo pensado en su propia casa. Boca estira su racha invicta a 30 partidos oficiales. ¿Qué tal?.

Lo que tiene este Boca, al menos por ahora, es que aguanta el mal momento y después cuando tiene la ocasión, golpea. Tal el caso del gol de Cvitanich en una primera parte en la que tuvo un resultado parcial en favor de Boca bastante excesivo, si uno repara en lo entregado por ambos equipos. Pero como el fútbol no entiende de merecimientos...

En el período inicial, fue el conjunto de Héctor Rivoira el primero en dominar el desarrollo, siempre sin renunciar a sus opciones ofensivas. Con Ariel Rosada y Martín Rolle como cartas, frente a un mediocampo local que no abundaba en contención, los visitantes se las arreglaron para tener sus chances. Primero, a través de Néstor Bareiro, que obligó al esfuerzo a Agustín Orión; después, con Christian Villanueva, que desde la izquierda disparó afuera.

Sin embargo, con el correr de los minutos Boca creció. El Burrito Rivero avisó con un tiro alto hasta que, a los 40', Riquelme mandó un centro desde la izquierda, Pablo Mouche lo peinó en posición adelantada y Darío Cvitanich empujó el baló a la red.

En la segunda mital, el equipo de Julio Falcioni apostó por un planteo inteligente y de poco desgaste, controlando lejos de su arco y esperando el momento de liquidar el pleito. Y la oportunidad llegó a los 21, cuando Riquelme asistió a Mouche para que, mano a mano con Matías Ibáñez por izquierda, primero se topara con el arquero y luego pudiera marcar el segundo.