FÚTBOL

¡Qué no se enoje Román!

Martín Palermo tuvo su merecido homenaje. El máximo goleador de la historia de Boca se despidió del fútbol en una Bombonera repleta, rodeado de amigos y ex compañeros, en un partido simbólico que terminó cuando su hijo Ryduan le convirtió el penal que le dio el triunfo 3-2 al equipo blanco

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La fiesta arrancó desde muy temprano, con los hinchas de Boca copando la cancha para despedir a su ídolo. Tras expresar su emoción por el acontecimiento, por la pantalla gigante de la Bombonera mostraron un video compaginado con los hitos del goleador a lo largo de su carrera, desde su infancia en La Plata, pasando por el gol a River tras su regreso luego de la operación de ligamentos cruzados de su rodilla, hasta el gol a Perú en las Eliminatorias que significó un gran paso para la clasificación para Sudáfrica 2012. 
 
“Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir, los goles de Palermo que ya van a venir”, cantaba la gente, con plena conciencia de que ya no se iban a repetir los goles de su ídolo. Además, en la cabecera donde habitualmente se ubica la barra brava, flameaba una bandera con su imagen, que decía “mi único héroe”, lo que inmediatamente llevó a pensar en Juan Román Riquelme, el gran ausente de la fiesta.
 
Martín Palermo, gran goleador de Boca, tuvo la despedida que deseaba. La que él organizó con sus amigos, con las personas que mejor se sintió dentro del Fútbol. Un ambiente que para que le vamos a contar lo que es, y más, al nivel de estos muchachos. 
 
La noche invitó al Deja Vu hasta el punto, que el 'Titán' ayudó para todo. Hizo gol, se erró otro casi debajo del arco cuando estaba sólo, disfrutó, jugó, vibró. Todo tuvo Martín en esta despedida. 
 
Martín Palermo hizo un gol, fue al arco, su hijo Ryduan le metió un penal y disfrutó con una Bombonera llena en su despedida. “Gracias a ustedes Boca es tan grande”, le dijo a la gente. Adiós a todo trapo.
 
¿El resultado del partido? 3-2 para los "Amigos de Palermo", con goles de Esteban Fuertes (2), Cristian Chávez, Martín Palermo y Ryduan Palermo. Sin embargo, la historia dirá que aquí, en la Bombonera, a muchos hinchas de Boca se les puso la piel de gallina. No es para menos. Palermo todo lo puede.
 
Mientras la noche se consumía y la gente gritaba "Palermo no se va", una bandera continuaba flamenado, como para permanecer en la historia: "Extrañarte siempre, olvidarte jamás".
 
"Me imaginaba cómo iba a ser el final de la película, pero mejor que esto no podía ser. Mis amigos, mi familia, con todos ustedes... ¿Qué más puedo pedir? Este es el gran final de mi película", dijo Palermo al cierre de la fiesta. Feliz, emocionado, también se ilusionó: "Creo que no va a ser despedida, pronto voy a estar acá nuevamente, ojalá sentado en este banco", dijo probándose el buzo.
 
El Loco manejó el ritmo de la fiesta. Saltó con la gente, porque "el que no salta se va a la B". Bromeó con su hijo y hasta lo retó cuando no le dio un pase. Y cerró con una frase ya para la posteridad argentina: "¡Gracias totales!".