No se puede jugar ni un amistoso... (No es fútbol, es un bochorno)
El clásico previsto para las 20:00 del domingo 20/01, entre Rosario Central y Newell's Old Boys, a jugarse en el estadio Gigante de Arroyito, con exclusiva presencia de simpatizantes locales, fue suspendido por decisión del Ministerio de Seguridad de Santa Fe luego de un enfrentamiento entre la policía y simpatizantes del club rojinegro, en el Parque Independencia, que dejó 1 agente policial herido.
20 de enero de 2013 - 20:11
ROSARIO (La Capital). El ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Raúl Lamberto, se reunió tras los incidentes en el Parque Independencia, ubicación del estadio de Newell's Old Boys de Rosario, apodado el Coloso, y decidió suspender el partido por considerar que no están dadas las condiciones para que se juegue el partido entre Rosario Central y Newell's.
Lamberto mantuvo por espacio de hora y media una reunión con la dirigencia rojinegra, y decidió que el partido se suspendiera: había ocurrido un enfrentamiento entre 'barrabravas' de Newell's y policías, que dejó 1 uniformado herido de bala y otro simpatizante con las mismas consecuencias.
El rosarino Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (HECA) aseguró que el policía herido en el enfrentamiento "fue operado" y se encuentra "lúcido", según indicaron al diario La Capital personal médico.
De acuerdo al informe del Clemente Alvarez, Pablo Orellano fue operado mediante una cirugía de "exploración" de la que "no se le retiró el proyectil, pero no tuvo compromiso de vía aérea ni vascular".
Asimismo, desde el HECA dijeron que ingresó por una herida de bala, "con orificio de entrada en el cuello hasta parte superior del tórax".
El simpatizante de Newell's recibió, en cambio, un balazo de goma.
Todo se originó a las 16:30 cuando un ómnibus repleto de simpatizantes de Rosario Central pasó por la zona de los parrilleros del club rojinegro (¿?), y, sus pasajeron comenzaron a arrojar proyectiles hacia el interior de la institución rojinegra.
Hubo un inmediato contraataque de los simpatizantes apodados "leprosos", y un descontrol generalizado entre 'barrabravas' de ambos bandos y efectivos policiales que custodiaban las instalaciones del estadio Coloso, previendo ese tipo de incidentes.
Todo se originó a las 16:30 cuando un ómnibus repleto de simpatizantes de Rosario Central pasó por la zona de los parrilleros del club rojinegro (¿?), y, sus pasajeron comenzaron a arrojar proyectiles hacia el interior de la institución rojinegra.
Hubo un inmediato contraataque de los simpatizantes apodados "leprosos", y un descontrol generalizado entre 'barrabravas' de ambos bandos y efectivos policiales que custodiaban las instalaciones del estadio Coloso, previendo ese tipo de incidentes.








