Curioso robo de archivos clasificados de Río 2016 a Londres 2012
10 empleados del Comité Río 2016 fueron sorprendidos hurtando archivos de los organizadores británicos durante los Juegos Olímpicos de Londres. El comité organizador de Londres informó que los funcionarios de Rio de Janeiro, que actuaban junto al personal del Departamento de Tecnología, descargaron documentos internos sin autorización. Los brasileños trabajaron con los organizadores de Londres durante los Juegos Olímpicos, entre el 27/07 y el 12/08, como parte de un "programa de transferencia de conocimientos" entre las ciudades organizadoras. Todos los involucrados en el caso fueron eliminados del programa de Londres.
26 de septiembre de 2012 - 07:32
"Puedo confirmar que hubo un incidente que involucró miembros del equipo de Rio que accedieron y eliminaron archivos sin permiso", dijo la portavoz de Londres, Jackie Brock-Doyle, a la agencia Associated Press. "Informamos a la supervisión de Rio de Janeiro. Ellos actuaron con rapidez para resolver el problema y devolver los archivos", agregó.
Funcionarios de alto nivel en Londres fueron informados de la descarga ilegal de archivos, y denunciaron la desaparición ante los organizadores del Rio, dirigidos por Carlos Nuzman y Leo Gryner.
En un comunicado, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos Rio 2016 confirmó que los 10 empleados que descargaron archivos sin permiso fueron despedidos.
El comunicado dice que los líderes de Rio 2016 y de Londres "actuaron de forma conjunta, coordinada y rápida para reparar la situación." Los archivos fueron recuperados y devueltos. Doscientos representantes de Rio estuvieron en Londres durante los Juegos Olímpicos. De acuerdo con la Comisión de 2016, se trata de un caso aislado.
El robo de los documentos se conoció cuando el blog del periodista Juca Kfouri difundió el caso. El viernes 21/09, el periódico británico The Daily Telegraph publicó un artículo sobre el episodio. Ese día, O Globo envió una serie de preguntas al Comité Rio 2016, que se limitó a divulgar un comunicado confirmando el robo.
Según el diario Daily Telegraph, se cree que los archivos robados incluían detalles sobre la planificación estratégica y la seguridad de los Juegos de Londres.
"Los 10 empleados del Comité Rio 2016 que hicieron una copia ilegal de los archivos confidenciales de los organizadores de los Juegos Olímpicos de Londres actuaron por cuenta propia", informó el diario O Globo, aunque aclaró que todavía planean sobre el caso. Los documentos, según el equipo, ya fueron devueltos y destruidos.
1 de los 10 funcionarios despedidos de Río de 2016 por participar en el robo de información envió una carta al presidente de la comisión organizadora, Carlos Arthur Nuzman, reproducida por el blog del periodista Juca Kfouri. La funcionaria, Renata Santiago, afirmó que recibió instrucciones para acceder al sistema de datos del evento, con el objetivo de obtener información para mejorar la organización de los Juegos Olímpicos en Río
"Durante las primeras semanas, me dieron instrucciones para acceder al sistema LOCOG para estudiar algunos documentos necesarios para la realización de mi trabajo aquí en Londres. (...) Consulté el sistema para ver y tratar de aprender, a medida que planificaba, mi tarea en el área del proyecto para los servicios NOC / NPC, siempre pensando en la adquisición de más conocimiento para mi área NOC / Servicios (...)", dice un extracto de la carta.
Con 12 años de experiencia en el Comitê Olímpico Brasileiro (COB), ella señala, sin embargo que no obtuvo ninguna información confidencial o comercial inapropiada. De acuerdo a Renata, esa información no era accesible. "Somos muy conscientes de que esa información no era accesible para todos nosotros que recibimos usuarios y contraseñas del LOCOG", dijo ella.
El hurto de los documentos, tal como lo clasificó la prensa inglesa, fue conocido por el Comité Rio 2016, el 01/09, después del inicio de los Juegos Paralímpicos de Londres.
El martes 18/09, después de localizar las copias e identificar a los implicados en el caso, el comité cesanteó a los empleados, y en el comunicado enviado a O Globo, el comité explicó que los empleados eran parte del equipo de 200 personas que permanecieron durante 3 meses en Londres trabajando con los británicos en la preparación para los Juegos.
Ellos tenían acceso a los documentos del Comité Londres 2012, pero habían firmado un contrato que prohibía la realización de copias no autorizadas. De acuerdo con el comunicado, que no reveló los nombres de los involucrados, los jefes de los empleados no estaban al tanto de la actitud del grupo.
De acuerdo con Rio 2016, al ser localizados, los funcionarios afirmaron que no tenían intención de perjudicar a los 2 grupos de organizadores.
Ellos "no tiene por qué haber copiado estos archivos sin permiso. Era suficiente solicitarlos al Comité Londres 2012, que estaba compartiendo información de forma colaborativa", dice la declaración del Comité Río 2016, señalando que repudia el comportamiento del grupo involucrado en el caso.
El ministro de Deportes de Brasil, Aldo Rebelo, dijo haber lamentado la participación del equipo en la copia ilegal y elogió el desempeño del Comité Rio 2016. El ministro dijo que el gobierno del Reino Unido ya aprobó la constitución de un grupo de trabajo que trabajará en colaboración con el equipo brasileño, transfiriendo su experiencia en la organización de los Juegos de 2012:
"Se trata de un incidente lamentable, que involucra a 2 entidades privadas, los comités organizadores de los Juegos de Londres 2012 y Río 2016. El Comité Rio 2016 actuó correctamente al investigar el incidente, junto con el Comité de Londres, y al castigar a los responsables. El comportamiento de estas personas fue inaceptable y no expresa la actitud de confianza y armonía que ha caracterizado a la cooperación de los dos países en la preparación de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos bajo su responsabilidad".
Los organizadores no respondieron cuál era el contenido de los archivos copiados, los nombres de los involucrados en el episodio y por el por qué hicieron la copia. El Comité de Londres no confirmó si había datos sobre la seguridad en los documentos copiados.







