SANTA FE

La fuga de Piñero desnudó los problemas institucionales de la Provincia

Ayer por la tarde (27/6), 8 reclusos lograron escaparse de la Unidad 11 de Piñero, a 30 kilómetros de Rosario. Lo hicieron con ayuda de afuera y cortando el alambrado perimetral. La última fuga en ese penal había ocurrido apenas un mes atrás, en mayo. Hoy por la mañana, el ministro de Gobierno de la provincia, Roberto Sukerman, junto a los titulares del área penitenciaria, Walter Gálvez y Jorge Bortolozzi, brindaron una conferencia de prensa para intentar explicar lo ocurrido y anunciar cambios en el sistema.

ROSARIO. Ayer por la tarde (27/6), pasadas las 17 horas, 8 presos lograron escaparse de la Unidad 11 de Piñero, a 30 kilómetros de Rosario. Según trascendió, eran 15 los que intentaron salir, pero 7 pudieron ser recapturados en el momento.

El grupo de presidiarios contaba con ayuda del exterior, y lograron fugarse cortando parte del alambrado perimetral con una amoladora. Una vez afuera del penal, los cómplices empezaron a disparar con ametralladoras contra la garita de vigilancia. En ese marco, uno de los los tiradores murió por el impacto de una bala. Los demás se subieron a 3 autos y emprendieron el escape.

Los 8 reclusos son: Ezequiel Romero (20 años) imputado por homicidio y a la espera de juicio; Joel Isaías Rojas (25 años) imputado y reincidente del delito de robo calificado; Daniel Piscione (31 años), reincidente en robo con uso de arma blanca y arma de fuego; José Cañete (35 años) con cargos por robo en poblado y en banda, robo calificado por el uso de arma de fuego, y robo calificado en banda, agravados por la participación de un menor de edad; Alejandro Candia (35 años), condenado por robo; Martín Alejandro Catelli (48 años), imputado por robo calificado, encubrimiento por receptación y secuestro; Alejandro Schmittlein (40 años), preso por portación ilegal de arma de guerra, homicidio doblemente calificado y robo calificado; y por último el peso pesado: Claudio Mansilla (38 años), a la espera del juicio en el que está imputado por doble homicidio. Es conocido en el ambiente delictivo por "transero" e impiadoso y pasó varios períodos en la cárcel.

Durante la madrugada de hoy (28/6), efectivos policiales lograron encontrar y recapturar a Joel Rojas y José Cañete, que estaban escondidos en el baúl de un auto, en el barrio Cabin 9, de la ciudad de Pérez. El vehículo era conducido por una mujer, que quedó detenida, y en él se hallaron armas, que fueron secuestradas. Los 6 presos restantes aún están prófugos.

La fuga dejó al desnudo los problemas que tiene la provincia de Santa Fe en cuanto a la seguridad y las instituciones. La cárcel de Piñero es un penal especialmente problemático para todos los gobiernos, debido a la cantidad de reclusos que suele tener y los niveles de peligrosidad. 

Una de las principales problemáticas es el uso de los celulares dentro de la cárcel. Se estima que la mayoría de los presos tiene uno y que así fue como los que lograron escapar organizaron el golpe. Mientras ellos rompían el tejido perimetral, sus compañeros los filmaban desde adentro. El video se viralizó y da cuenta del poco control de seguridad que hay en Piñero.

El Gobierno de Omar Perotti entendió rápidamente la importancia de darle respuestas y explicaciones a los ciudadanos, que durante el día de ayer criticaron fuertemente el sistema penitenciario y policial de la provincia en las redes sociales. Por ese motivo, el ministro de Gobierno, Roberto Sukerman, junto a los titulares del área penitenciaria, Walter Gálvez y Jorge Bortolozzi, brindaron una conferencia de prensa esta mañana.

Según Sukerman, la fuga fue "inédita" y aseguró que "es un hecho que marca un antes y un después" en el escenario delictivo de la provincia. Y apuntó directamente contra el socialismo: "Heredamos una situación donde las cárceles de Santa Fe no están preparadas para situaciones como esta. En los últimos años, creció la cantidad de lugares para alojar presos, pero no con las condiciones de seguridad necesarias, tanto en infraestructura como en tecnología".

"Venimos trabajando permanentemente con el Ministerio de Seguridad, porque tenemos en claro que este tipo de situaciones no son un hecho aislado ni una cuestión que tenga que ver solo con una cuestión interna del Servicio Penitenciario. Tiene que ver con una escalada de violencia y de crímenes que se vienen dando en la provincia de Santa Fe desde hace muchos años", expresó el funcionario.

"Estamos convencidos de que vamos a poder revertir esta situación. Necesitamos trabajar todos juntos, desde todos los sectores políticos, para una seguridad democrática", afirmó Sukerman.

Por su parte, Walter Gálvez, el secretario de Asuntos Penitenciarios de la provincia, se encargó de explicar lo sucedido: “La noticia de la fuga nos generó escalofríos. No entendíamos cómo se pudo cruzar la línea de atacar una cárcel como Piñero. Esto causó indignación, dolor y sorpresa. Lo que hubo fue un operativo para una fuga masiva de presos. Desde dos autos que se ubicaron en la parte de atrás del penal comenzaron a disparar contra las cinco garitas de vigilancia con armas 9 milímetros”.

Y continuó con el relato: “A partir de allí, con el trabajo coordinado de los delincuentes se originó un gran tiroteo y a partir del corte del tejido perimetral de la cárcel, se entregaron armas a los internos que estaban profugándose. Entonces hubo un tiroteo importante entre los delincuentes y el personal penitenciario. Se escaparon quince, pero fueron recapturados siete. Ocho lograron escapar. Un delincuente de apoyo resultó abatido y esta madrugada se recapturaron a dos. Por lo cual hay seis evadidos y son intensamente buscados”.

Gálvez además anunció la construcción de un muro perimetral en la cárcel de Piñero: "Avergüenza pensar la cárcel de Piñero no tenga un muro perimetral y tenga un tejido. Es alarmante la situación en que el personal tiene que brindar su trabajo. Por eso, este gobierno va a construir un muro perimetral de todo el complejo penitenciario para que lo que ocurrió ayer no ocurra más y para darle seguridad a los trabajadores del Estado. Algunos trabajan en oficinas, otros a la intemperie con temperaturas bajo cero".

"Se trata de una obra millonaria que se tiene que hacer para brindar seguridad a un penal que es un ícono donde hay un sinnúmero de referentes criminales que operan desde adentro para producir hechos violentos afuera. La decisión ya está tomada. Vamos a ir a fondo y no vamos a tener miramientos porque se ha cruzado una línea y tenemos que ser inflexibles. Quiero reconocer la tarea de los agentes penitenciarios que han trabajado y repelido de este accionar, porque hoy estaríamos hablando de 60 ó 70 evadidos de la cárcel de Piñero", explicó.

Sukerman concluyó con los anuncios: “Esta semana vienen expertos del Invap (Investigaciones Aplicadas) para incorporar tecnología de control en las cárceles, estamos convencidos que podremos revertir esta situación si trabajamos todos juntos”.

Lo cierto es que la cinematográfica fuga de los reclusos de Piñero es una bisagra para la provincia: queda en claro que los grupos delictivos se animan a todo y más, y que las instituciones no están funcionando como deberían para evitar y resolver estas situaciones. 

 

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