CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Es sugestivo que haya desaparecido de la agenda periodística sobre Siemens la relación de la empresa alemana con los Kirchner. En cambio, abundó el relato sobre acontecimientos vinculados a la relación de Siemens con el gobierno de Carlos Menem y de Fernando De la Rúa. Si bien la especialidad del periodista que actualizó el tema parecen ser los tráficos de influencias vinculados al juego de azar, no debería ignorar que la investigación de una autoridad bursátil o de regulación del mercado de capitales se limita al período a partir del cual una empresa comienza a cotizar en Bolsa. Sucede que el interés de una autoridad bursátil es resguardar los intereses de los tenedores de acciones de la empresa que abrió su capital en Bolsa. Por lo tanto, si Siemens comenzó a cotizar en el New York Stock Exchange, vulgarmente conocido como Bolsa de New York, en marzo de 2001, ¿por qué ese afán de entrar en detalles en la Argentina sobre acontecimientos que ocurrieron hasta 2001 y no a partir de 2001? Por supuesto que resulta muy sugestivo. También lo es que un periodista almuerce en cierto restaurante limítrofe con la Cancillería con uno de los personajes claves de la historia acerca de la que escribirá y que no le mencione la investigación ni siquiera para conocer su opinión al respecto. Lo concreto es que ante la opinión pública aparecieron negocios de Siemens bajo sospecha pero acotados a gobiernos que los Kirchner cuestionan. O sea que, en consecuencia, los negocios de Siemens con los Kirchner serían transparentes. En especial, una operación que, para muchos, sí debería investigarse en profundidad: los de la unidad de negocios Siemens Generación de Energía para la construcción llave en mano de 2 plantas energéticas de ciclo combinado, en Campana, provincia de Buenos Aires, y en Timbúes, cerca de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, por US$ 1.600 millones. La participación de Siemens, incluyendo el contrato por servicios de mantenimiento a largo plazo, es de US$1.000 millones. Ambos proyectos fueron operados por productores energéticos en teoría independientes: Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A. (TMB) y Termoeléctrica José de San Martín S.A. (TSM), para aumentar la capacidad total instalada en 7%, según informó en su momento Matthias Kleinhempel, presidente y CEO de Siemens Argentina. Y Siemens ambiciona más contratos semejantes. Siemens suministró 2 turbinas de gas SGT5-4000F, 1 turbina de vapor SST-5000 y su sistema de instrumentación y control SPPA-T3000. Además, la caldera de recuperación térmica y la electrónica de potencia. También los servicios de mantenimiento de ambas plantas para un periodo de 10 años. Sus socios del consorcio son la española Duro Felguera S.A. y la kirchnerista cordobesa Electroingeniería S.A., tan vinculada por comentarios periodísticos a Carlos Zannini. En ese contexto resultan casi sospechosas las palabras del presidente de la multinacional Siemens, Peter Löscher: "Siemens ha dejado atrás un negro capítulo de su historia. Ahora sólo apoya los negocios limpios, siempre y en todos los sitios", afirmó Löscher en un encuentro mantenido con periodistas extranjeros en la ciudad de Berlín. Y agregó: "La cúpula directiva de Siemens infringió la ley. Ya hemos condenado duramente esas prácticas, las hemos perseguido y cambiado radicalmente. Ha sido una amarga lección". En esa oportunidad, Löscher declinó comentar si hubo pagos al kirchnerismo y evitó dar detalles sobre el futuro de la demanda que la empresa planteó contra la Argentina ante el tribunal arbitral del Ciadi. Entonces, volvamos al comienzo: la historia de Siemens antes de 2001 no interesa a los tenedores de acciones en Wall Street sino la que sucedió a partir de marzo de 2001. Löscher debería contemplar que los Kirchner están sufriendo una extraordinaria licuación de poder. No sea que, por falta de información adecuada, Siemens haya sumado enemigos innecesarios, y todo por prestarse a una estrategia propagandística gubernamental.
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Bochorno: ¿Por qué los medios se prestaron a la operación de Siemens para salvar sus negocios de turbinas con Kirchner?
Si Siemens ingresó al New York Stock Exchange en marzo de 2001, ¿por qué su comunicado a Julio De Vido, difundido con la colaboración de algunos periodistas, apuntó a acontecimientos ocurridos antes de 2001? Porque, según se dice, la prioriedad de Siemens es resguardar su provisión a los Kirchner de 4 turbinas para 2 plantas de generación de energía de ciclo combinado ubicadas en Campana, provincia de Buenos Aires, y en Timbúes, en Santa Fe.







