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Newells' le dijo chau a López pero ¿quién será el DT? ¿Gamboa o Sensini?

Newell's Old Boys terminó con la dictadura de Eduardo López (para que aprendan los de River Plate... porque la limpieza del fútbol necesita más desplazamientos). Hoy definirían el nuevo DT porque Fernando Gamboa podría dejarle su lugar a Roberto Sensini.

"Vamos a hablar con Fernando (Gamboa) para ver lo que dice y qué quiere hacer. De parte nuestra, no tenemos inconvenientes de que siga porque se adaptó bien al equipo e hizo un muy buen trabajo. La idea sería reconfirmarlo en el cargo", dijo Gustavo Dezotti, de la lista ganadora en los comicios de Newell's Old Boy, de Rosario, acerca de la continuidad de Gamboa como DT del club. Es que 'el Negro' sentó postura 5 días antes del comicio, cuando declaró: "Tengo el convencimiento de que López seguirá siendo presidente". Ocurre que López le dio la oportunidad de comenzar su carrera siendo técnico de 1ra. Hoy se le pedirá a Gamboa que siga, pero "por una cuestión moral daría un paso al costado", aseguró un allegado al Negro al diario La Capital. Por las dudas, el Mole tiene un plan B, que mencionó el propio Lorente: Roberto Sensini, a pesar de que el ex defensor por ahora no quiere dirigir (de hecho rechazó ofertas). Es el hombre del Movimiento Leproso. Fue tan contundente la victoria de Guillermo Lorente, al frente del Mole (Movimiento Leproso), que sólo en 1 mesa ganó Guillermo Héctor Lorente. Fue en la mesa 22 (92 contra 45). En el resto no hubo lugar a la discusión, como en la de los socios vitalicios, donde se dio la mayor ventaja para el Mole: 367 contra 85. También las mujeres dieron su veredicto en la misma dirección: 445 contra 376. La confianza de Lorente en la previa parecía condecir poco con lo que se esperaba de una elección, donde se temía de todo. Pero lo dicho, pese a algunas denuncias cruzadas, a menos bocas de cobro de cuotas de las que se decía, los socios fueron a votar y el Mole demostró un mayor poder de movilización y de estar mejor preparado para competir. Inclusive, la policía obró con celeridad, como en el caso de una denuncia del ex juez Mariano Bergés (estuvo en el Parque toda la jornada, por el movimiento Salvemos al Fútbol), por la cual se allanó un bar cercano al estadio en el que supuestamente se distribuían cupones de cuotas de los meses pedidos para votar. Lorente, que hoy a las 11 asumirá el cargo en el estadio, en lugar de Eduardo José López, al que venció nada menos que por 2.000 votos: 3.967 contra 1.967. "Con el permiso de Marcelo Bielsa: Newell’s, carajo", dijo Guillermo Lorente, nuevo presidente del club, después de las 21:00, cuando las cifras oficiales le otorgaban la victoria por escándalo. "Hay un voto castigo a la falta de democracia por sobre todas las cosas. Estar 14 años en el poder de una institución sin darle la posibilidad al socio de que alguna vez se exprese representa una locura galopante", manifestó en medio de los festejos en el estadio. "Esperábamos que (Eduardo López) hubiese venido a saludar, nos felicitara y diera la llave del club. Pero no, está haciendo una denuncia penal", dijo Lorente refiriéndose a su contrincante. Los abogados de la lista Solidez Institucional (López) presentaron una denuncia por fraude en la Fiscalía de 1ra. Instancia Nº4, que fue derivada a la jueza de Instrucción Nº6 Raquel Cosgaya, por supuestas irregularidades con las cuotas al momento de la votación. Desde el Mole están seguros que no modificará el resultado electoral. A propósito de la limpieza necesaria en el fútbol argentino, un comentario publicado en el diario Rosario/12, firmado por Leo Ricciardino: Nada de lo humano es infinito. Todo termina, reinados, imperios, presidencias y hombres. Vivir sin pensar en eso no hace más que precipitar los procesos. Pero los procesos son precisamente una sucesión de etapas a cumplir. Y ayer quedó demostrado una vez más: Tan sólo cuatro años atrás hubiese sido impensable que Eduardo López fuera desplazado de la conducción de Ñuls. Tal era el cerrojo que había montado alrededor del parque que logró impedir las elecciones en aquella oportunidad. Pero no pudo hacerlo en ésta. Y no pudo porque se cumplieron etapas de un proceso. Jueces que habían sido comprados ya no están, funcionarios de todo rango corrompidos por ese personaje silencioso, pasaron a retiro. Y su ejército de abogados fue envejeciendo y notando que era el momento de resignarse y dejar que pasara lo inevitable, lo que alguna vez tenía que pasar. Pero también hubo que sortear un obstáculo que en el fútbol es enorme: La eficacia de la camorra, el resultadismo de los padrinos, esa imagen que se derrama desde la propia AFA y que, a no dudarlo, alguna vez también dejará de proyectarse. Los que conocemos muy poco de fútbol, pero vivimos entusiasmados por los fenómenos de la política -diría los dos principales motores de este país-; ya hemos visto este proceso. Porque en política la sociedad comenzó a hartarse más rápido y por eso dejó de tolerar estilos y maniobras que aún es posible hallar en el fútbol y en determinados sindicatos donde todavía piensan que votar debe ser poco menos que una aventura. Pero los procesos mencionados los cumple la gente. No los Estados, los tribunales o las instituciones. Estos resortes -que tienen su propia evolución- actúan al ritmo de la calle. Se mueven de acuerdo al volumen que llega de afuera. Y eso también se vió claro en Ñuls. Había encuestas previas, especulaciones, miles de trabas judiciales y chicanas políticas, también miedo. Pero cuando los que llegaron temprano al parque Independencia vieron que la gente hacía una, dos horas de cola para pagar las cuotas exigidas y después recién votar. Cuando vieron que Marcelo Bielsa aguantó bajo el sol pacientemente, más de una hora, la epopeya estaba allí. Ni López, ni Grondona ni la barra brava más brava que se le ocurra a cualquiera, pueden parar nada cuando eso sucede. Cuando eso sucede señores, sólo queda esperar con una sonrisa el espectáculo del río que se desborda, los diques saltan en pedazos y hay como un rugido que se escucha en todas partes. Y esto no se fabrica, tiene líderes y referentes, pero no dueños. No es de nadie, porque es de todos. Es así. Simplemente, hay que cuidarlo para que a nadie se le vaya a ocurrir querer volver para atrás.