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De Bonaparte a Freud: La regla del pulgar en el orgasmo femenino

Los estudios preliminares ha revelado que alrededor del 7% de las mujeres alcanzan siempre el orgasmo cuando practican el coito sin mas, mientras que el 27% nunca obtienen la satisfacción a través de únicamente la penetración vaginal.

En la década de 1920, la princesa Marie Bonaparte, sobrina nieta de Napoleón Bonaparte, midió la distancia entre el clítoris y la vagina en 243 mujeres, relacionando esta medida con el historial sexual de cada una de ellas, según un blogger que ha investigado el tema. En un trabajo publicado bajo el seudónimo A. E. Narjani, concluyó que la capacidad femenina para llegar al orgasmo está directamente relacionada con dicha longitud: cuanto menor es la distancia, mayor es la capacidad de la mujer para alcanzar el clímax durante el coito. Ella era una psicoanalista que buscaba una explicación y remedio a su propia frigidez. Por 2 veces, se sometió a una operación quirúrgica con el objeto de acercar su clítoris a la entrada vaginal. Sin embargo, esto no le trajo la satisfacción sexual que tanto anhelaba. Marie acudió a Sigmund Freud buscando un tratamiento psicoanalítico para su problema. En cierta ocasión, éste le dijo: "La gran pregunta que nunca ha sido respondida y que yo no estoy capacitado para responder, a pesar de mis 30 años de investigaciones sobre el alma femenina, es: ¿Qué desea una mujer?" Kim Wallen, profesor de psicología y neuroendocrinología del comportamiento en la Universidad de Emory, ha estudiado las mediciones que realizo Marie Bonaparte y las ha analizado con técnicas estadísticas modernas, hallando una correlación sorprendente. Y pretende llevar a cabo su propio estudio de mediciones. Los estudios preliminares ha revelado que alrededor del 7% de las mujeres alcanzan siempre el orgasmo cuando practican el coito sin mas, mientras que el 27% nunca obtienen la satisfacción a través de únicamente la penetración vaginal. Wallen explica así la "regla del pulgar": Las distancias clítoris-vagina de menos de 2′5 cm -que es aproximadamente la distancia que hay desde la punta del dedo pulgar hasta el primer nudillo- tienden a brindar, con bastante seguridad, orgasmos durante el sexo. ¿Más de un pulgar de longitud? El coito normal por sí solo podría no ser suficiente. El tema se relaciona con un tema más abarcativo, relatado en un artéculo de Nicole Beland para la revista Men’s Health, acerca de los consejos a tener en cuenta para conseguir que la mujer llegue al orgasmo: "(...) El doble apretón. El culo es el gran olvidado de las zonas erogenas femeninas. Aprieta las nalgas de tu chica firmemente con las manos bien abiertas cuando ella este acercándose al orgasmo. Esto le supondrá una sacudida de placer, pues esta zona del cuerpo es rica en terminaciones nerviosas. Pregúntale ademas si le gusta que le azoten en el trasero: esta practica tal vez le resulte excitante durante los preliminares. El cambio hacia arriba. Se trata de que, en la postura del misionero, el hombre suba un poco el cuerpo respecto a la posición que suele adoptar para penetrar. El pene ha de rozar con la parte superior de la vulva mientras penetra en la vagina, por lo que el pubis de él ha de estar situado un poco mas arriba de lo normal, sobre el pubis de ella y no por debajo de este, para que así el tronco del pene roce con el clítoris en cada embestida. Para facilitar el rozamiento, la mujer puede juntar las piernas y el hombre abrir las suyas, situándose a horcajadas sobre la cintura y muslos de ella.Otra opción es que ella se situé encima, y el hombre se yerga subiendo el torso y acercándolo hacia el pecho de la mujer, apoyándose para ello en el suelo o en la cama con los codos, de tal manera que su pubis y abdomen no pierdan contacto con el monte de Venus de la chica. NOTA: Puedes consultar diversas posturas en el kamasutra japones. El clítoris. La estimulacion del clítoris es fundamental para que la mujer llegue al orgasmo: cuanto y de que manera depende de cada chica. Bájate hasta su entrepierna y dale un baño de besos con los labios y la lengua en toda la vulva, rozándole el clítoris incluso con la barbilla. Cuando la mujer este ya caliente, indicale que mueva la cadera y tome las riendas de "la molienda". Mientras tanto, toma nota de con que fuerza empuja y que dirección toman sus movimientos en cada etapa de la excitación, especialmente la previa al orgasmo. Esto te ayudara a saber como estimularla después en esa zona con los dedos o bien practicandole un cunnilingus mas pasional. La lubricacion. Una buena lubricacion permite aumentar la velocidad con la que se penetra y a su vez se golpea el clítoris. Si la chica no lubrica lo suficiente, échate unas gotas de lubricante artificial de base acuosa en la punta del pene, y penetrala mediante embestidas cortas y rápidas procurando que tu pubis golpee constantemente en su vulva y monte de Venus. Usa lubricantes en gel como el Astroglide. El cuello. El cuello es una zona especialmente sensible de la anatomía humana. La piel allí es muy fina y los vasos sanguíneos en encuentran muy cerca de la superficie. Cuando ella se esté acercando al orgasmo, ocúpate de su cuello. No es necesario pegarle chupetones. Mueve tus labios restregándolos desde su clavícula hasta su mandíbula, y después dale una ración de grandes besos calientes hasta que se corra. Las frases calientes. Con algunas chicas, unas cuantas palabras cortas susurradas al oído cuando están calientes pueden funcionar muy bien. Describirle lo que le estas haciendo con un lenguaje explicito o incluso obsceno, o lo bien que lo estas pasando durante el acto puede serte de ayuda. Si no responde adecuadamente, tal vez no estés usando el vocabulario idóneo. Intenta reunir un glosario de términos que la estimulen. Sacaselos manteniendo con ella una conversación distendida, entre copas, sobre las palabras mas excitantes relativas a la anatomía. No utilices frases de animador como: "Vamos, nena, tu puedes hacerlo". Los juguetes. Los vibradores eléctricos son los aparatos mas idóneos para hacerle alcanzar el climax a una mujer. Pregúntale si los ha usado alguna vez. Si te dice que no, comprale uno que le guste. Si la chica tiene mas de 30 años es posible que ya tenga uno, y estará encantada de sacarlo para que lo utilices con ella. Preguntale con que presión y velocidad prefiere usarlo. Todo lo que tienes que hacer es mantenerlo presionado contra su clítoris mientras lo vas moviendo y cambiándo de posición. (...)".