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Iraq: Intensos combates en Basora y posible derrumbe del 1er. ministro

El 1er. ministro iraquí apoyado por USA, Nuri al-Maliki, prometió que las fuerzas de seguridad de su país enfrentarán a la milicia chiíta en Basora "hasta el final," pese a enormes manifestaciones para exigir su renuncia.
Los combatientes del Ejército Mehdi leales al clérigo Moqtada al-Sadr mantienen control de gran parte de Basora, la 2da. mayor ciudad de Iraq y principal centro petrolero del país, desafiando una ofensiva gubernamental de 3 días que ha llevado a que la violencia se extienda a través del sur y en la capital.

Las autoridades impusieron un toque de queda por tres días en Bagdad para contener los choques.

Saboteadores volaron con explosivos 1 de los 2 mayores oleoductos de exportación de Iraq, ubicado en Basora, reduciendo 33% los envíos de crudo desde esa ciudad, informó un funcionario de la Southern Oil Company.

Después de la explosión, los precios del crudo en USA ascendieron en más de US$ 1 por barril.

Maliki, quien viajó a Basora para supervisar la ofensiva de seguridad, dijo a los líderes tribales que estaba enviando "un mensaje a todas las pandillas de que el Estado se encuentra a cargo del país. Entramos a esta batalla con determinación y continuaremos hasta el final. Sin retirada. Sin charlas. Sin negociaciones," agregó Maliki.

El jueves a última hora el grupo rebelde publicó una declaración diciendo: "Solicitamos que todos adopten una resolución política y realicen protestas pacíficas. No derramen la sangre iraquí."

Más de 130 personas murieron y cientos resultaron heridas desde que el Gobierno comenzó el martes su ofensiva, exponiendo las profundas divisiones entre poderosas facciones dentro de la mayoría chiíta iraquí.

Los choques casi han destrozado una tregua declarada en agosto pasado por Sadr, que según Washington DC ha ayudado a reducir la violencia.

El Gobierno dice que está combatiendo a "forajidos," pero los seguidores de Sadr dicen que los partidos políticos en el Gobierno de Maliki están usando la fuerza militar para marginar a sus rivales de cara a las elecciones locales que se realizarían en octubre.

El presidente de USA, George W. Bush, alabó la "audacia" de Maliki al lanzar la operación y dijo que ésta mostraba el compromiso del líder iraquí para "hacer cumplir la ley en una manera imparcial."

Decenas de miles de partidarios de Sadr marcharon en Bagdad en una demostración masiva de fuerza para el clérigo, exigiendo la remoción de Maliki.

En la Ciudad Sadr, la vasta barriada chiíta nombrada en honor al asesinado padre del clérigo, multitudes de hombres furiosos se conglomeraron gritando consignas anti gubernamentales.

"Exigimos la caída del Gobierno de Maliki. No representa al pueblo. Representa a (el presidente estadounidense George W.) Bush y (al vicepresidente Dick) Cheney", coincidieron manifestantes consultados por agencias de noticias.

También ocurrieron manifestaciones en los distritos de Kadhimiya y Shula, en medio de las mayores protestas que el Gobierno de Maliki ha debido enfrentar. Una fuente del Ministerio del Interior dijo que cientos de miles de personas han tomado parte en ellas.

Un corresponsal de la agencia de noticias Reuters en Basora dijo que fuerzas iraquíes habían acordonado siete distritos pero que estaban siendo repelidos por combatientes del Ejército Mehdi.

Imágenes televisivas mostraron a hombres armados enmascarados de la milicia del Ejército Mehdi de Sadr blandiendo lanzagranadas y bailando con niños en las calles.

Una fuente del Ministerio del Interior dijo que 51 personas han muerto y más de 200 han resultado heridas hasta el momento sólo en Basora.