CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Desde hace varios años, en especial, desde que el matrimonio Kirchner convenció a sus funcionarios y dirigentes afines que abandonaran la costumbre de cruzar el charco y dejaran de exhibirse en las playas de Punta del Este; Pinamar se convirtió en el distrito elegido por la mayoría de los políticos, que se sumaron a otros que se consideran habitués "desde siempre". Lo cierto, es que verano tras verano, la arena de Pinamar, Valeria del Mar y Cariló sobre todo, es testigo privilegiada de las charlas, las reuniones disimuladas en alguna carpa y hasta las caminatas mañaneras en las que algunos eligen enfilar hacia los sitios menos poblados, en algunos casos, para evitar cruzarse con otros dirigentes, y en otros, simplemente para evitar contactos indeseados con el ciudadano de a pié. Enero de 2010 fue origen y escenario de comidillas. Comentan por estos lados, que el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, quien alquilaba carpa en el último balneario de Valeria del Mar (el de carpas amarillas) "prefería caminar hacia los médanos de Gesell, porque no quería exponerse a insultos de veraneantes". Dicen también que uno de los que más "rosqueó", fue Osvaldo Mercuri, que aceptó reunirse con todos y mantuvo su habitual afable sonrisa para quienes quisieran acercarse. Otro que no esquivó a la gente y descansó con su familia, fue el director general de Escuelas de la provincia, Mario Oporto. Camuflado con "ojotas y bermudas casi impresentables" estuvo el rey de la soja, Gustavo Grobocopatel, que trataba de pasar inadvertido con su familia; algo que no logró en absoluto el ex Secretario de Medios Enrique Albistur, quien se mostró relajado sin la presión de la función pública y a los besos con su joven novia, aunque molesto cuando algún periodista intentaba arrancarle alguna declaración. El que desconectó el teléfono y se propuso descansar en serio de los embates del año pasado en el que además, dejó atrás su carácter de diputado nacional (y por ahora no tiene en vista aceptar ningún cargo público) es Jorge Sarghini. Pero la perlita del verano la protagonizaron el gobernador de la provincia, Daniel Scioli; y el intendente de Tigre, Sergio Massa. Cuentan en Pinamar que ambos alquilaron casas vecinas, en Libertador al 6000 (sobre la paralela para el lado de la playa, De las Burriquetas), y con livings vidriados en sendas propiedades. El tema es que además, esos ventanales apuntaban uno hacia el otro, por lo que desde una casa se podía ver circular a los vecinos de la de enfrente. La casa que alquiló Massa, dicen, pertenecería al ministro de Justicia de la provincia, Ricardo Casal, y cuentan las malas lenguas que, cuando coincidían en las respectivas ventanas Massa y Scioli, se miraban, pero ninguno saludaba al otro. Para los sciolistas, la cercanía con el jefe comunal de Tigre (con aspiraciones de llegar algún día a la gobernación bonaerense) les recordaba cierta película que protagonizó el actor estadounidense Bruce Willis. "Es un vecino peligroso", repetían, y apuntaban los dardos a Casal por haberle rentado la casa al ex Jefe de Gabinete, a quien, por las dudas, habría que avisarle que para el año que viene vaya buscando alquiler por otro lado, porque va a ser difícil que le ofrezcan nuevamente esa propiedad.
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Un vecino peligroso: Bruce Willis, Sergio Massa y Daniel Scioli
La perlita del verano la protagonizaron el gobernador de la provincia, Daniel Scioli; y el intendente de Tigre, Sergio Massa. Cuentan en Pinamar que ambos alquilaron casas vecinas, en Libertador al 6000 (sobre la calle paralela a la playa De las Burriquetas), y con livings vidriados en sendas propiedades. El tema es que, además, esos ventanales apuntaban uno hacia el otro, por lo que desde una casa se podía ver circular a los vecinos de la de enfrente. ¡Y no se saludaban!
03 de febrero de 2010 - 05:16











