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¿Cuán transparente es la Corte Suprema? De Comercial del Plata a IBM sin olvidar el paco delivery

Algunos afirman que la Corte Suprema de Justicia de la Nación aparenta vivir en una 'burbuja'. Otros discrepan aunque reconocen una cierta ausencia del colegiado con las cuestiones cotidianas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Hablar de "la Corte Suprema de Justicia de la Nación" no es justo porque el colegiado no funciona como tal, sino que es un conjunto de individualidades. A veces es malo pero en ocasiones es bueno. Por ejemplo, cuando Carlos Santiago Fayt rescató el caso del reclamo de los inversionistas acreedores de Sociedad Comercial del Plata, que en el memorando interno de la Corte, Ricardo Lorenzetti había aconsejado no abordar porque "no era importante" (????), quedó en claro que era preferible la individualidad. Lamentable lo de Lorenzetti porque el texto del memorando interno ni siquiera era consistente. ¿Cómo no es importante una cuestión que atañe a los derechos de pequeños y medianos ahorristas? Pero más grave es el silencio de la Corte Suprema acerca de la demora que tiene la investigación de los casos de corrupción en el fuero federal. El bochorno de las dilaciones es proporcional a lo politizado que han sido esas causas (en especial desde la aparición del polémico Mario Pontaquarto), y por eso, probablemente, no se pueda avanzar, pero resulta que tampoco se dictan las faltas de mérito o los desprocesamientos pertinentes. El diario La Nación abordó el tema en su editorial del martes 05/05 aunque le faltó incluir que la Corte Suprema, como cabeza del Poder Judicial, debería impartir directivas al respecto ya que se tomó el trabajo de pronunciarse sobre las demoras en los enjuiciamientos a los otra vez acusados (doble enjuiciamiento) por causas denominadas 'de lesa humanidad'. Otra vez aparece el tema de que a la Corte Suprema pareciera que le resulta más sencillo involucrarse en cuestiones de derecho penal que atañen a particulares antes que, por ejemplo, los temas que involucran a empresas. Por ejemplo, IBM, Banco Nación, etc. "(...) la justicia lenta no es justicia (...)", recordó La Nación. Pero hay algo más que debería preocuparle a la Corte Suprema y se refiere al Palacio de Tribunales, que es donde tiene su sede el colegiado. Resultó impactante el testimonio de la abogada Letizia del Valle Giménez al diario Crítica de la Argentina, quien no solamente tomó la decisión de asumir públicamente su adicción al paco sino que incluyó 2 frases que deberían 'bajar a tierra' al colegiado: > "a muchos colegas les traen la droga al Palacio de Tribunales como si fuera un delivery" hasta el interior mismo de los juzgados; y > "en el Palacio de Tribunales hay muchos colegas que toman y se sabe, pero nadie hace nada. He visto a muchos colegas consumir en los juzgados". En el Poder Judicial prevalece la convicción de que es impostergable la despenalización de la tenencia de estupefacientes para consumo personal porque es una cuestión privada, y en ese contexto resultaría lógico que la Corte Suprema se desentendiera del tema. Pero las conductas que generan las adicciones pueden provocar una polémica innecesaria hoy día, considerando el cierto desprestigio de las instituciones republicanas. Y la comercialización de estupefacientes en el ámbito tribunalicio también obliga a preguntarse: si es de comentario en los corrillos hace tiempo ¿tan profunda es la 'burbuja' en que viven los integrantes de la Corte Suprema que no se enteran o solamente toman conocimiento a través de la prensa? Solamente cabe concluir que la Corte se inmiscuye en aquello que a la mayoría de sus individuos les preocupa y el resto queda de lado. Sin embargo, en un contexto en que el Poder Judicial resulta la posibilidad de un soporte en una crisis que resulta mucho más profunda en el Ejecutivo y en el Legislativo, la Corte debería preocuparse de tener un 'cable a tierra' acerca de la realidad que acecha al Poder Judicial por cuya credibilidad debe velar.