¿A qué huele el sexo?, fue la propuesta de Rebeca Royo Ortiz en la web española El Confidencial. Pero es un tema muy complejo, Rebeca.
En el muro de
elforro.com hubo un debate precisamente sobre olores, pero muy diferente a la propuesta de Rebeca. Leamos algunos posts:
Flema:
> Bueno, estuve buscando un poco y no encontré nada. Desde ya, si ya está posteado, perdón. La cosa es ésta, pensé que al principio era normal que haya olor allá abajo (en las minas) y dije "Bue, me la banco", pero ya van 5 veces y estoy podrido, me revuelve el estómago, la última vez tuve que cortar a los 2 minutos porque no daba más... alguna forma de sacar este olor? Así cuando tenga un poco de huevos le digo a la mina... Dice el mito que con un espadol ahi abajo va todo de 10, pero no sé si es verdad y qué efectos puede traer en las minas esto porque toda esa zona es muy sensible, ¿no? Tambien estaba pensando... las mujeres, ¿sienten que los hombres tenemos olor ahi abajo? ¿Les da asco? Julieta:
> Una buena lavada antes de garchar? Soy re fina! Sí, los hombres, si no se lavan, también tienen un olor hediondi ahí abajo, pero con un poco de jabón se soluciona!!! Lo del espadol yo NO lo haría, al menos antes le preguntaría a un ginecólogo... No podés ponerte cualquier cosa!!! Maurox:
> A mi me pasaba lo mismo que a vos Flema, y opté por lo siguiente: si estas en un telo (N. de la R.: albergue transitorio), antes de que pase algo, hacé espamento (N. de la R.: aspaviento) de que te vas al baño a higienizar; de esa forma la mina va hacer lo mismo, si la mina se limpia bien, no tiene que haber olor, ademas no vayas primero ahí abajo, generá clima, y cuando esté a punto vas a ver que ese olor nauseabundo no 'ta más.
Carmilla escribió en Canarias7, hace varios años ya:
"¿Quién no se ha prendado alguna vez del olor de alguien? El olor tiene un poderoso influjo en la conducta sexual. Nos referimos tanto a olores corporales naturales como a perfumes afrodisíacos que gozan de gran prestigio, sobre todo entre mujeres: desde los polvos de miel comestibles que se esparcen por la piel con un plumero hasta una crema de chocolate que se extiende con un pincel. Hay para todos los olfatos.
¿Quién no se prendado alguna vez del olor de una persona? Los hay que se enamoran del perfume de alguien o de cualquier olor que un día paseando por la calle te entra por la pituitaria y que al cerrar los ojos, como para que no se te escape, te transporta a algún recuerdo. Cada día salen a la luz más pruebas de que los seres humanos se comunican a través de una química sexual silenciosa. El olor tiene un poderoso influjo en nuestras conductas, incluida la sexual. Ya lo confesaba Franz Grillparzer «apenas me llegaba la fragancia de su olor, mi corazón palpita...». Ese gusto o placer por olores y ser olido tiene un nombre científico: rinofilia. Cuando el olor despierta el placer sexual se convierte en un estimulante del erotismo.
Existen estudios que afirman que el ser humano es de los animales más perfumados. Y cada vez son más los estudios que relacionan el olor corporal y la sexualidad. Las feromonas, sustancias que hacen que haya o no excitación, tienen mucho que decir en este dulce asunto.
Comencemos primero por los olores corporales naturales. El olor a sudor es uno de los que más producen excitación. Y si no que se lo digan a Enrique II, duque de Anjou, que sintió una desbordante pasión casi obsesiva por la bella princesa Marie de Clèves tras oler de manera casi accidental una camisa empapada de sudor que ella acababa de quitarse. En tiempos pasados, las jóvenes europeas que estaban en edad de casarse recurrían a sus axilas para atraer a los pretendientes.
Los hombres griegos tenían la costumbre de llevar un pañuelo en su axila para ofrecerlo a la dama elegida para bailar con ella. Y ya en la época victoriana, el hombre acostumbraba a llevar un pañuelo entre sus piernas para seducir a las mujeres; y la mujer dejaba caer al suelo sutilmente un pañuelo que había guardado en su escote... Entre los olores eróticos se encuentran el de sudor, el olor del sexo, el del acto en sí, olores y más olores, tipificados en el código del sexo sin casi darnos cuenta y pasando casi desapercibidos.
Según un estudio realizado por la Universidad de Berlín, el 53% de los encuestados asegura que el olor a sudor podría molestarle. Entre un 60 y un 70% de los 432 participantes verifican haber vivido algún tipo de estimulación con algún olor corporal: el axilar, el del pecho, el íntimo, el de después del acto sexual, el del ano, el del aliento... Los dos olores que más estimulan según el mencionado estudio es el íntimo, con un 32%, seguido del axilar, con un 21%.
Mucho ha llovido desde los baños en leche de burra de Cleopatra. Y si no que se lo digan a la mujer más longeva del mundo, una ecuatoriana que asegura que llegó a los 116 años porque consumía leche de burra. De Cleopatra se dice que fue al encuentro de Antonio embalsamada de pies a cabezas con fragancias deliciosas y habiendo hecho perfumar las velas de su embarcación.
Para aquéllos que prefieren olores externos al cuerpo humano, existe en el mercado erótico una gran variedad de afrodisíacos con bases de hierbas o productos naturales. Hablamos, por ejemplo, de los polvos de miel que acarician y perfuman la piel gracias a un plumero, el chocolate extensible con pincel, la crema orgásmica de vainilla, un simple gel de baño con sabor a menta y a frutas exóticas, todos ellos comestibles también. Estos sutiles juguetitos sexuales están gozando de mucho éxito, sobre todo entre las mujeres. Incluso un inocente balsámico de labios con sabor a fresa o melocotón puede activar las feromonas, ávidas de olores sugerentes. El consumo de perfumes y la oferta de sustancias odoríferas crecen año tras año.
El olfato es el más sensual de los sentidos, y el más ignorado y menos valorado. Es el pariente pobre de los sentidos. Seguro que Grenouille, el protagonista de El Perfume, un obseso de los olores femeninos, hubiera creado toda una línea de olores eróticos."
Después
apareció la noticia de que en el mercado había un perfume, llamado Vulva, elaborado a base de extracto vaginal humano:
Laura Berman, médica del Centro de Salud Sexual Berman de Chicago, ha identificado una conexión olfativa que tiene terminaciones nerviosas en la cavidad nasal, y que conecta directamente con las zonas cerebrales relacionadas con la respuesta sexual. Según ella, en lugar de registrar conscientemente los olores, identifica las señales químicas sexuales y podría ser la ruta por la que se procesan las feromonas. Hasta el momento no se ha confirmado que existan estas rutas entre los humanos.
La Dra. Ingelore Ebberfeld, durante varios años, investigó el tema para una tesis ("Habilitationsschrift") en la Universidad de Bremen, Alemania. Algunos resultados del estudio fueron publicados en la revista 'el Informe de Dragoco', y en el libro 'Botenstoffe der Liebe - Über das innige Verhältnis von Geruch und Sexualität'.
"¿Qué función desempeñan los olores agradables y desagradables en la relación sexual humana?
Para responder a esta pregunta, se realizó una encuesta a través de un cuestionario. Había 432 participantes entre las edades de 15 y 84 años (273 mujeres y 159 hombres). Se les preguntó acerca de sus propios olores corporales y los de su pareja y específicamente acerca de la influencia de estos olores en sus vidas sexuales.
Para una evaluación de las respuestas, los resultados de diversas disciplinas científicas (Fisiología, Neurobiología, Zoología, Psicología) fueron utilizados para proporcionar un contexto más amplio, y este contexto luego se amplió una vez más por medio de numerosas referencias de fuentes etnológicas, históricas y literarias.
La encuesta mostró que, de hecho, los olores corporales desempeñan un papel significativo en la comunicación sexual. Por ejemplo, pueden proporcionar un impulso para la actividad sexual y también poner fin a contactos sexuales. De hecho, el 48,4% de los entrevistados respondieron que fueron estimulados sexualmente por el olor corporal de su pareja.
Además, no menos del 8,8% de los hombres y un 5,5% de las mujeres informaron que por lo menos una vez habían recurrido a la ropa anteriormente usada por sus parejas como un medio de estimulación sexual.
Podría demostrarse que los seres humanos pueden y distinguen entre los olores que emanan de diferentes partes del cuerpo; pueden distinguir entre los olores del sudor de hombres y mujeres y también entre los olores frescos y rancios. De hecho, los hombres pueden distinguir entre los olores vaginales según las diferentes fases del ciclo menstrual.
La percepción de los olores puede ser así tanto consciente como inconsciente, y puede conducir a reacciones conscientes como inconscientes. Algunas de estas reacciones son involuntarias. Por ejemplo, los olores masculinos y femeninos pueden influir en los procesos hormonales, es decir ellos pueden, hasta cierto punto, regular los periodos menstruales.
Estas observaciones han conducido a muchos investigadores a una comparación directa con las denominadas feromonas que regulan el comportamiento sexual en los animales y, de hecho, tales feromonas han sido también encontradas en los seres humanos. Sin embargo, ya que los seres humanos experimentan generalmente un proceso complejo de socialización, su caso no es de ninguna manera sencillo.
Después de todo, debido a diversas restricciones culturales, no reaccionan inmediata o "automáticamente" a los olores estimulantes. Aún así, el 76,4% de los hombres y mujeres elegidos se sienten sexualmente estimulados por ciertos olores y tales olores pueden tener fuentes muy diferentes, como ilustra el siguiente gráfico:
En lo concerniente a los dos olores más estimulantes ("olor corporal sin perfume" y "olor corporal con perfume"), no hay mucha diferencia entre las preferencias de las mujeres y hombres.
Sin embargo, hay una diferencia significativa con el tercero: el 26,0% de las mujeres nombran el "olor corporal después del coito" como el tercer más estimulante, mientras el 43,4% de los hombres nombran el "olor de los genitales" en tercer lugar.
En otras palabras, para la estimulación sexual, los olores genitales son mucho más importantes para los hombres que para las mujeres. (La estimulación sexual femenina atribuye el "olor corporal después del coito" generalmente referida a la estimulación renovada la cual puede ocurrir hasta muchas horas más tarde e incluso después de que la pareja se haya ido).
Ahora sí la nota de Rebeca:
"Le vi, le olí y me gustó. Pocas veces reparamos en uno de los aspectos más importantes de nuestra sexualidad: el olor, que nos atrae como imanes a nuestro objeto de seducción y desencadena la exitación.
Está claro que cada persona es un mundo y que las apetencias varían en función de cada uno, pero el olor es tan importante que forma parte de la fantasía general. La terapeuta y orientadora sexual Leonor Saiz Vergaz ha contado a El Confidencial que, a pesar de que "los hombres tienen una respuesta sexual más corta que las mujeres y todo les entra por la vista, a diferencia de ellas, que son más afines al tacto", "es el olfato el sentido que nos permite conectar con el mundo. Con el que percibimos y gracias al que somos percibidos", explica.
Además, "los olores forman parte de las fantasías debido a que somos más capaces de disfrutar cuando asociamos los olores a experiencias gratificantes de nuestra vida". Aunque, "el aditivo de los perfumes es un poderoso elemento de seducción", "los olores naturales de nuestro cuerpo son fuente de excitación", no así como fuera de este escenario sexual. "Cuando uno está en el meollo de la cuestión, al estar super-excitado y ver excitada a la otra persona, los olores corporales son muy apetecibles porque muestran que el otro está ahí y que está gozoso".
Diferentes estudios han analizado el papel de las feromonas en la sexualidad humana. Unas investigaciones apuntan que, aunque los hombres no sean conscientes de que la mujer está ovulando, responden con un incremento de testosterona. Otras han llegado a decir que las colonias masculinas producen un decrecimiento de la respuesta sexual femenina, y hasta las hay que aseguran que tener sexo activo con frecuencia nos hace olor diferente y predispone hacia la actividad sexual.
Según la experta, "a efectos del cuerpo femenino, en la ovulación y en el parto se segrega más oxitocina y serotonina, pero no por ello el hombre se siente mas atraído en estos momentos. Esto pertenece al mundo animal. Los humanos, afortunadamente, nos regimos racionalmente".
Sea como fuere, cada participante del acto sexual tienes unas inquietudes y gustos individuales que no tienen por qué coincidir con las del resto de los mortales. Lo que realmente no es objeto de discusión es que el olor es un estimulante del erotismo que despierta el placer sexual y que ha sido así históricamente.
Según Saiz Vergaz, "la cultura del olfato es diferente en cada sociedad: en la gitana, el olor de la mujer erotiza, pero en la cultura occidental, utilizamos el perfume como elemento de seducción y se recurre a los aromas como aditivo para preparar un ambiente propicio para el ambiente intimo. Muchos encienden incienso, pero todos se perfuman. Queremos tapar nuestro olor propio porque nuestra cultura apuesta por los olores de fuera".
A pesar de nuestra insistencia por tapar nuestro olor natural con fragancias, "la transpiración corporal surgida a raíz del gasto de energía que se produce en el acto sexual y la descarga de fluidos genitales, siguen siendo fuente de excitación, pero generalmente hay unas técnicas como el cunilingus o la felación que nos gusta practicar cuando el genital no huele". Claro que, para gustos, colores, porque ¿quién no ha tenido la curiosidad de olor la ropa interior de su pareja?
Como bien dice la experta, "la respuesta sexual humana tiene un proceso general ascendente compuesto por el deseo, la excitación y el orgasmo", pero "la forma en que nos excitamos cada uno no tiene porque ser general".
Si es usted de los que les gusta oler y ser olido, anímese a probar un consejo que la terapeuta sexual denomina ‘placereado’, que se basa en la focalización sensorial. "Yo aconsejo que antes haya un encuentro en el baño utilizando agua caliente y olor de sales, aceites de baño o espuma con olor, porque la mezcla apacigua y ayuda a que las dos personas conecten". Según la orientadora, "da muy buenos resultados porque predispone para sentir placer".
Tenga a mano flor de azahar, aromas cítricos, canela o té y deseche el narciso -pésimo para asuntos de alcoba-. Ya sabe que el olfato es fundamental para disfrutar de una relación sexual placentera, así que bienvenido al mundo de los olores."
> Bueno, estuve buscando un poco y no encontré nada. Desde ya, si ya está posteado, perdón. La cosa es ésta, pensé que al principio era normal que haya olor allá abajo (en las minas) y dije "Bue, me la banco", pero ya van 5 veces y estoy podrido, me revuelve el estómago, la última vez tuve que cortar a los 2 minutos porque no daba más... alguna forma de sacar este olor? Así cuando tenga un poco de huevos le digo a la mina... Dice el mito que con un espadol ahi abajo va todo de 10, pero no sé si es verdad y qué efectos puede traer en las minas esto porque toda esa zona es muy sensible, ¿no? Tambien estaba pensando... las mujeres, ¿sienten que los hombres tenemos olor ahi abajo? ¿Les da asco? Julieta:
> Una buena lavada antes de garchar? Soy re fina! Sí, los hombres, si no se lavan, también tienen un olor hediondi ahí abajo, pero con un poco de jabón se soluciona!!! Lo del espadol yo NO lo haría, al menos antes le preguntaría a un ginecólogo... No podés ponerte cualquier cosa!!! Maurox:
> A mi me pasaba lo mismo que a vos Flema, y opté por lo siguiente: si estas en un telo (N. de la R.: albergue transitorio), antes de que pase algo, hacé espamento (N. de la R.: aspaviento) de que te vas al baño a higienizar; de esa forma la mina va hacer lo mismo, si la mina se limpia bien, no tiene que haber olor, ademas no vayas primero ahí abajo, generá clima, y cuando esté a punto vas a ver que ese olor nauseabundo no 'ta más.
Después
En lo concerniente a los dos olores más estimulantes ("olor corporal sin perfume" y "olor corporal con perfume"), no hay mucha diferencia entre las preferencias de las mujeres y hombres.
Sin embargo, hay una diferencia significativa con el tercero: el 26,0% de las mujeres nombran el "olor corporal después del coito" como el tercer más estimulante, mientras el 43,4% de los hombres nombran el "olor de los genitales" en tercer lugar.
En otras palabras, para la estimulación sexual, los olores genitales son mucho más importantes para los hombres que para las mujeres. (La estimulación sexual femenina atribuye el "olor corporal después del coito" generalmente referida a la estimulación renovada la cual puede ocurrir hasta muchas horas más tarde e incluso después de que la pareja se haya ido).
Está claro que cada persona es un mundo y que las apetencias varían en función de cada uno, pero el olor es tan importante que forma parte de la fantasía general. La terapeuta y orientadora sexual Leonor Saiz Vergaz ha contado a El Confidencial que, a pesar de que "los hombres tienen una respuesta sexual más corta que las mujeres y todo les entra por la vista, a diferencia de ellas, que son más afines al tacto", "es el olfato el sentido que nos permite conectar con el mundo. Con el que percibimos y gracias al que somos percibidos", explica.
Además, "los olores forman parte de las fantasías debido a que somos más capaces de disfrutar cuando asociamos los olores a experiencias gratificantes de nuestra vida". Aunque, "el aditivo de los perfumes es un poderoso elemento de seducción", "los olores naturales de nuestro cuerpo son fuente de excitación", no así como fuera de este escenario sexual. "Cuando uno está en el meollo de la cuestión, al estar super-excitado y ver excitada a la otra persona, los olores corporales son muy apetecibles porque muestran que el otro está ahí y que está gozoso".
Diferentes estudios han analizado el papel de las feromonas en la sexualidad humana. Unas investigaciones apuntan que, aunque los hombres no sean conscientes de que la mujer está ovulando, responden con un incremento de testosterona. Otras han llegado a decir que las colonias masculinas producen un decrecimiento de la respuesta sexual femenina, y hasta las hay que aseguran que tener sexo activo con frecuencia nos hace olor diferente y predispone hacia la actividad sexual.
Según la experta, "a efectos del cuerpo femenino, en la ovulación y en el parto se segrega más oxitocina y serotonina, pero no por ello el hombre se siente mas atraído en estos momentos. Esto pertenece al mundo animal. Los humanos, afortunadamente, nos regimos racionalmente".
Sea como fuere, cada participante del acto sexual tienes unas inquietudes y gustos individuales que no tienen por qué coincidir con las del resto de los mortales. Lo que realmente no es objeto de discusión es que el olor es un estimulante del erotismo que despierta el placer sexual y que ha sido así históricamente.
Según Saiz Vergaz, "la cultura del olfato es diferente en cada sociedad: en la gitana, el olor de la mujer erotiza, pero en la cultura occidental, utilizamos el perfume como elemento de seducción y se recurre a los aromas como aditivo para preparar un ambiente propicio para el ambiente intimo. Muchos encienden incienso, pero todos se perfuman. Queremos tapar nuestro olor propio porque nuestra cultura apuesta por los olores de fuera".
A pesar de nuestra insistencia por tapar nuestro olor natural con fragancias, "la transpiración corporal surgida a raíz del gasto de energía que se produce en el acto sexual y la descarga de fluidos genitales, siguen siendo fuente de excitación, pero generalmente hay unas técnicas como el cunilingus o la felación que nos gusta practicar cuando el genital no huele". Claro que, para gustos, colores, porque ¿quién no ha tenido la curiosidad de olor la ropa interior de su pareja?
Como bien dice la experta, "la respuesta sexual humana tiene un proceso general ascendente compuesto por el deseo, la excitación y el orgasmo", pero "la forma en que nos excitamos cada uno no tiene porque ser general".
Si es usted de los que les gusta oler y ser olido, anímese a probar un consejo que la terapeuta sexual denomina ‘placereado’, que se basa en la focalización sensorial. "Yo aconsejo que antes haya un encuentro en el baño utilizando agua caliente y olor de sales, aceites de baño o espuma con olor, porque la mezcla apacigua y ayuda a que las dos personas conecten". Según la orientadora, "da muy buenos resultados porque predispone para sentir placer".
Tenga a mano flor de azahar, aromas cítricos, canela o té y deseche el narciso -pésimo para asuntos de alcoba-. Ya sabe que el olfato es fundamental para disfrutar de una relación sexual placentera, así que bienvenido al mundo de los olores."










