CIUDAD DE BUENOS AIES (Urgente24). Bruno Carpinetti casi logra desplazar a Romina Picolotti pero ella se anticipó y lo desalojó del edificio de la Secretaría ambiental en compañía de Policía Federal. Sin embargo la disputa interna de poder en la repartición que fundó María Julia Alsogaray, no cesa. Todo lo contrario.
De acuerdo a versiones circulantes entre las ONG ambientalistas, Picolotti confía en sofocar los motines con la ayuda de Martín Franco, director de Personal, casado con la hermana de la mujer de Juan Picolotti, hermano de Romina y Nº 2 de la repartición. Así, la política ambiental de Néstor Kirchner se debate en las reuniones de la familia Picolotti.
Pero Picolotti, a su vez, tiene muchos otros enemigos y críticos.
Por ejemplo, Cristina de Kirchner, por aquel maltrato que Cristina entiende que Romina propinó a la gente de Green Cross cuando intentó mediar con Uruguay en la cuestión de las pasteras (básicamente Botnia, de Finlandia).
Cristina mantiene una cordial relación con los de Green Cross, que preside Mijail Gorbachov, ex Nº 1 de la ex URSS. Ella, presidenciable o no, solicitó a viva voz, se dijo, el despido de la funcionaria.
En defensa de Picolotti hay que señalar que el gobierno de Uruguay tampoco prestó demasiada atención a los de Green Cross y rechazó la carta del ex presidente soviético Gorbachov, premio Nobel de la Paz, quien se ofreció como colaborador para llegar a una solución en el conflicto.
Colaboradores del presidente uruguayo Tabaré Vázquez afirmaron que la carta de Green Cross ofrecía "experiencia" y "técnicos" especialistas en problemas ambientales y -específicamente- en cursos de agua.
Cuando irrumpió Green Cross en escena, ya se encontraba mediando el diplomático español Juan Antonio Yáñez-Barnuevo.
En tanto, dicen en el Ejecutivo, Romina sigue comprando infraestructura y equipos, aprovechando el dinero que el INTA puso a su dispoción (Argeninta). La compra de infraestructura va más allá que las 10 Toyota Hilux de reciente adquisición con el argumento de que hay que limpiar el Riachuelo. Para muchos hay exhibiciones de dispendio.
Romina conocen bien poco de políticas ambientales pero tiene en claro que quiere afuera de la repartición a todo aquel funcionario que viene de 'arrastre' mientras intenta articular un equipo propio donde algún asesor se lleva $ 14.ooo de remuneración mensual
Ella tampoco conoce sobre desburocratización. Solamente eso explica tantos empleados administrativos importados de Córdoba que no terminan de mudarse y convirtieron la repartición en un caos operativo, básicamente por la falta de experiencia.
Picolotti ha dejado la Unidad de Asuntos Ambientales Internacionales bajo responsabilidad de Ana María Kleymeyer, muy resistida desde la 24ta. sesión del consejo de Administración del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, realizada en Febrero en Nairobi, Kenia.
Dicen que en Nairobi sorprendió mucho la participación de una delegación del Estado argentino encabezada por una ciudadana cubano-estadounidense ex funcionaria del Banco Mundial, especialista en el mercado de los bonos de carbono. Desde 2004, Kleymeyer está registrada en el distrito de Washington DC, como abogada especializada en resolución de disputas.
Kleymeyer representa simultáneamente a la Secretaria frente al IPCC (el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) y al UNEP / PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente), aún cuando la Ley de Ministerios es terminante respecto a la nacionalidad de funcionarios argentinos, y en especial respecto de quienes representan en el exterior.
Resulta increíble que el Estado argentino desconozca con precisión, o mejor dicho deje en manos de extranjeros, cuestiones muy delicadas que se están negociando sobre el futuro de la Humanidad. Pero Picolotti tiene su propio estándar.
En Nairobi, el director general del Programa de Naciones Unidas, Achim Steiner, reconoció que varias compañías habían consultado a la agencia sobre cómo desarrollar estándares ambientales para el uso de biocombustibles.
Bajo el auspicio del PNUMA/ UNEP existen alianzas industriales como la del Partenership For Clean Fuels and Vehicles.
O The Alliance of Automobile Manufacturers (asociación de 9 compañías de fabricantes de automóviles que incluyen a BMW Group, DaimlerChrysler, Ford, Motor Company, General Motors, Mazda, Mitsubishi Motors, Porsche, Toyota y Volkswagen, además de BP America Inc.
O International Fuel Quality Center, en la que participan Cargill, BASF, Shell, Volvo, Greenergy, Exxon mobil, Chevon y otras.









