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Macri, Scioli, González Catán y Ciudad Evita: Se complica el debate por los residuos

Falta de previsión, mala voluntad en la ejecución y tiempo ahora escaso son los problemas que acumula un tema tan delicado como prioritario para Mauricio Macri y Daniel Scioli. En tanto, al menos en La Matanza, ya hay protestas vecinales, cortes de ruta y una conflictividad innecesaria.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Muy tensa situación existe en la matancera Ciudad Evita por un conflicto que podría evitarse: en el barrio, las autoridades del municipio quieren instalar una planta de tratamiento de residuos en terrenos del Onabe (Organización Nacional de Administración de Bienes del Estado), aún reconociendo que autopista Richieri y Camino de Cintura (Puente 13) no es el lugar indicado (Ciudad Evita es Lugar Histórico Nacional desde 1997) pero explicando que por motivos presupuestarios no tienen alternativa por el precio del gasoil utilizado por los vehículos. Mal comienzo para un debate que merece cierta profundidad. Debe destacarse que durante el fin de pasado comenzaron los cortes de la autopista Richeri por los contribuyentes molestos con la novedad. Parece que las autoridades matanceras no aprendieron de lo sucedido el 2 de noviembre en González Catán precisamente con un tema de residuos. La recolección de residuos y su tratamiento es un problema central para Mauricio Macri, Daniel Scioli y varios intendentes municipales del Gran Buenos Aires. Es una actividad que involucra millonarios intereses políticos, sociales y económicos. Alberto Pérez, flamante jefe del Gabinete bonaerense, ya explicó que los residuos urbanos serán un tema "excluyente y urgente" a solucionar entre Daniel Scioli y Mauricio Macri (necesitado de ingresos, Scioli querría triplicar el canon que paga la Ciudad de Buenos Aires por disponer del uso de territorio bonaerense para la deposición de basura). El Ceamse (Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado), para construir un cinturón verde sobre los residuos urbanos enterrados en el que tanto tuvo que ver Organización Techint, fue un desarrollo de 1975 de Guillermo Laura, luego instrumentado cuando él fue secretario de Obras Públicas la Municipalidad de Buenos Aires durante el Proceso de Reorganización Nacional, pero nunca revisado por sus socios: la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, pese al desborde de esos rellenos en sustancias peligrosas. Luego, el Ceamse ya no puede resultar la respuesta en el siglo 21 por la complejidad de la problemática ambiental. Los intereses concurrentes de porteños y bonaerenses no solamente son en el Ceamse sino también en los 60 Km. de la Cuenca Matanza-Riachuelo, que limita al Norte con la Cuenca del Río Reconquista, al sur y al oeste con la Cuenca del Río Salado y al este con el Río de la Plata, cubriendo una superficie de 2.200 Km2.: parte de la Ciudad de Buenos Aires y de los municipios de Almirante Brown, Avellaneda, Cañuelas, Esteban Echeverría, General Las Heras, La Matanza, Lanús, Lomas de Zamora, Marcos Paz, Merlo y San Vicente. Según viejos datos del Ceamse (de 1990), considerando los 662 establecimientos registrados en la Cuenca, 568 eran industrias (99% de sus vertidos eran en la Cuenca), descargando sus efluentes sobre cursos de agua superficiales directamente o a través de sistemas pluviales. Y 94 establecimientos industriales restantes (el 1% del total de industrias registradas), disponían los efluentes en el suelo, aportándole contaminación a la Cuenca a través de las napas subterráneas. Respuesta a Barreda Sorprende la trivialidad de Daniel Barreda, subsecretario de Gobierno matancero, quien reconoce que, en lugar de ubicar la planta de tratamiento en la urbanizada Ciudad Evita, resultaría más eficiente trasladar los residuos para su tratamiento a Virrey del Pino, localidad matancera cercana, pero él dice que hay un diferencial de gasoil en el consumo de los vehículos de transporte (Virrey del Pino está más lejos), y no cuentan con el dinero para afrontar ese encarecimiento. Sin embargo, a Barreda no se le cae una idea. Por ejemplo, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acaba de firmar un convenio con la empresa Solmi, de la bonaerense San Pedro, que permite a los camiones de recolección de residuos domiciliarios del Ente de Higiene Urbana sustituir por agua una parte del gasoil que utilizan. El convenio es parte del Proyecto Biodiesel de Agua, que prevé la instalación de una miniplanta que producirá el Biodiesel de Agua para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Biodisel de Agua permitiría, además, un convenio interesante entre La Matanza y la Ciudad Autónoma. La tarea pendiente La Ley 13.592 obliga a los municipios a presentar un plan de gestión integral de residuos que contemple la separación en origen y la recolección diferenciada. En La Matanza, partido bonaerense de 325 Km2. y 2 millones de habitantes, se cerrará el predio de disposición de residuos urbanos de la Ceamse ubicado en la localidad de González Catán, tras los incidentes ocurridos luego de una protesta de vecinos el 2 de noviembre, desalojados de la puerta del predio de la Ceamse y demorados durante 3 horas en una comisaría, por reclamar el cierre. La planta de González Catán -Km. 33 de la ruta nacional Nº3- que recibe 64.000 toneladas de residuos domiciliarios por mes o sea 2.100 toneladas diarias, apenas brinda su servicio a los municipios de la zona sudoeste y oeste del conurbano: Esteban Echeverría, Ezeiza, La Matanza, Merlo, Presidente Perón y Almirante Brown. Los vecinos recurrieron a la justicia y denunciaron que la planta produce contaminación de las napas y genera un foco infeccioso que provoca afecciones de piel, lupus y leucemia. Las denuncias lograron un fallo favorable de la Cámara en lo Contencioso de La Plata, que dispuso que los partidos de Florencio Varela y Berazategui eviten arrojar residuos en el depósito, y ordenó su cierre definitivo, el 31 de diciembre. Pero el fallo fue apelado por la CEAMSE y se encuentra a consideración de la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires. En tanto, el Senado bonaerense aprobó y giró a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para trasladar residuos domiciliarios de la ciudad de La Plata y distritos del conurbano a "polos ambientales", ubicados en municipios del interior de la provincia. Aldo Bonzi En La Matanza, el reelegido intendente municipal Fernando Espinoza, inició en abril de 2007 el Programa de Recolección Diferenciada de Residuos Sólidos Urbanos, en la localidad de Aldo Bonzi, de 30.000 habitantes. Funciona como prueba piloto pero no alcanza como herramienta de coyuntura. Sí permitió la creación de una red de cooperativas de trabajo (el caso de la Cooperativa Reciclando Sueños) que, además, tributan a la Administración Federal de Ingresos Públicos a partir de un documento de acreditación de cobro específicamente diseñado para los 'cartoneros' denominados "promotores ambientales", que perciben $140 semanales de la cooperativa. El 60% de la población de Aldo Bonzi colabora activamente con la separación en origen aunque no hay una ordenanza que obligue a los vecinos a realizar la separación. De acuerdo a Espinoza y su gente, la separación de residuos en origen con recolección diferenciada permitió reducir en 50% el volumen de basura que se genera a diario, 360 toneladas menos de residuos que llegan a la disposición final por año (por día se recolecta 1 tonelada de materiales reciclables). La iniciativa debería extenderse, a través del Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Social (IMDES), a Ciudad Evita, Ramos Mejía, Villa Luzuriaga, San Justo, La Tablada, Tapiales, Villa Celina, Villa Madero, Lomas del Mirador, Lomas del Millón, entre otras. Pero ahí comenzaron los problemas con la ubicación de las plantas de tratamiento. Los cartoneros de Aldo Bonzi tienen una planta de separación de residuos en Isidro Casanova, a 10 minutos de la ciudad, donde separan todo lo que recolectaron y luego del tratamiento especial según las características del material, lo comercializan. Pero no es el caso de Ciudad Evita. En cuanto al negocio de los 'cartoneros', la Argentina exporta a China los envases PET que son transformados en manta polar. "Hay un proyecto para asociarnos con otras cooperativas para llegar al millón de kilos de PET que nos permitiría exportarlo sin intermediarios, pero aún nos falta infraestructura", explican en Reciclando Sueños, que también vende el vidrio reciclado, el papel, el plástico y los metales. El escenario que presentan los depósitos de residuos que administran las empresas contratadas por el Ceamse ya estaba expresado en una queja presentada por la Cámara Argentina de Transporte Automotor de Mercancías y Residuos Peligrosos ante el Ceamse el 15 de noviembre del 2004: > Multitud de personas deambulan entre los residuos pútridos, vidrios y demás elementos peligrosos. > Esta gente demora el trabajo de los camiones que transportan los residuos industriales. > La demora generará acumulación en origen de los residuos. > Que la gente se pone en riesgo al pretender rescatar elementos antes que las topadoras lo entierren. > Los choferes son amenazados por los indigentes para que depositen lo transportado "en tal o cual sector que sirva a los intereses de los que dirigen a estas personas sin contar las agresiones a las unidades (parabrisas, luces y accesorios rotos) y otros bienes de nuestras empresas asociadas". > Denuncia restricción a la libertad de trabajo por la suspensión intempestiva de la operación de relleno. > Las autoridades municipales de Ensenada y González Catán "están impidiendo el acceso a los mismos de residuos provenientes de otras jurisdicciones lo que agrava más la situación al carecerse de alternativa". La cámara gremial se quejaba de que, por la Ley 9.111/78, se obliga "a los generadores privados de residuos comprendidos en el área de influencia de Ceamse a disponer sus desechos en forma exclusiva y excluyente allí; pero es la misma norma legal la que obliga a la sociedad (Ceamse) a operar los rellenos en forma correcta, en todo aspecto, en resguardo de la salud pública y el bien común". Recibieron copia de la presentación Néstor Kirchner, Felipe Solá, Aníbal Ibarra, ministros, secretarios y subsecretarios de Estado, Hugo Moyano y Policía Bonaerense. Nada se hizo al respecto. Las empresas que producen residuos industriales y/o peligrosos contratan un servicio de transporte y este camión contratado vuelca libremente, con las restricciones que marcan quienes operan en el lugar rescatando material reciclable. Aparentemente no existe control alguno sobre la calidad de los residuos así volcados, pese a lo estipulado por la Ley 25.612/02 y el Decreto 1.343/02 que en su Artículo 8 afirmaba: "Las autoridades provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires, responsables del control y fiscalización de la gestión integral de los residuos alcanzados por la presente, deberán identificar a los generadores y caracterizar los residuos que producen y clasificarlos, como mínimo, en tres categorías según sus niveles de riesgo bajo, medio y alto."  Días atrás el diario Clarín consultó a especialistas en medio ambiente de varios sectores y entidades acerca de los desafíos que deberá enfrentar el nuevo Gobierno porteño y todos coincidieron en que las políticas ambientales no constituyen un tema prioritario para el Estado y destacan que las áreas más sensibles sobre las que se enciende la luz de alerta son: la necesidad de reducir la generación de basura, la contaminación sonora y del aire provocada por los vehículos en una ciudad colapsada por el tránsito y el saneamiento del Riachuelo. La Ciudad de Buenos Aires produce 4.200 toneladas de basura por día y se necesitan 1.000 camiones para su traslado. Sumado a esto, sólo tres rellenos sanitarios reciben los residuos del área metropolitana y dos de ellos (González Catán y Ensenada) cerrarán en días más. Mientras tanto, la generación de residuos sigue aumentando: en los últimos cinco años la cantidad que arroja diariamente un porteño creció de 900 gramos a 1,10 Kg.