CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) ¿Qué festejan los venezolanos?. Eso es lo que me pregunto yo, ahora mismo. ¿A quién le ganaron? No hagamos bromas. No me vengan con el cuento de los 18 partidos invictos, los 18 triunfos seguidos a lo largo de la historia. Venezuela creció, es cierto.
El Consultorio del Dr. Discépolo House: "Venezuela no le ganó a nadie"
Un ácido analista de Goal.com no comprende qué festejan los venezolanos, pues vencieron a la Argentina a quien "cualquiera le puede ganar". Además habla de Sabella, Maradona, Batista, Messi y más...
Tanto, que por primera vez en su historia tienen un gran presidente, como el enorme Hugo 'Bolivariano' Chávez. Entonces, es lógico que si la cabeza se transforma, si la cúspide cambia, todo lo demás, como arte de magia, va a mejorar.
Hasta el petróleo es hoy rubio de ojos celestes. No hay más pobreza, no hay clases sociales, el mundo es un mundo nuevo. Gracias a Venezuela.
En ese contexto, es obvio que el país creció en todos los órdenes. El fútbol no puede ser la excepción. Tiene a la mejor generación de su historia, aunque yo me quedo con el fenomenal Giancarlo Maldonado, un viejo emblema. Tengo un póster gigante en mi habitación.
Lo adoro, aunque hoy nadie se acuerda de él; fue el mismo gran atacante el que empezó este camino de aventuras. El camino en el que la cenicienta de América del Sur se transformó en un sapo horripilante que mete miedo y, además, gana.
Pero no hay nada que celebrar, Venezuela. La Argentina perdió el tren de la historia hace rato, no forma un equipo en serio desde 1810, cuando nació al mundo. No le ganaron ni a su propia sombra, los venezolanos.
Igual, lanzan fuegos de artificio, cohetes violentos, bengalas multicolores. ¡Venezuela le ganó a la Argentina! ¿Y qué? Cualquiera le puede ganar. ¿O acaso tener a la figura de Barcelona y al artillero de Real Madrid es sinónimo de éxito?
No. Ya lo había dicho días atrás, cuando le ganaron a los chilenos. No existen. Y ahora, que perdieron otra vez, más aún. Por eso, esta suerte de raid mediático por el mundo entero, en el que la palabra vinotinto aparece hasta en la carta de vinos de mi restaurante favorito, me cansa un poco.
Arango se está por retirar del fútbol (y lo bien que hace, la verdad) y resulta que le acaban de dar un dulce que lo empalaga. Si le ganaran a rivales algo superiores, todavía. A Irán, a Israel, a Jamaica, vaya y pase. ¡Pero le ganaron a la Argentina, que apenas semanas atrás había celebrado como un éxito haber empatado sin goles contra Bolivia en la Copa América! De no creer.
Ahora leo que quieren sacar a Alejandro Sabella, el entrenador. Tuvieron a Diego Maradona, el mejor DT de todos los tiempos, el entrañable Pelusa y lo reemplazaron por Sergio Batista, que aún hoy se preguntan quién es.
Y cómo hizo para llegar a ese cargo. Tiraron la moneda, salió cara…, la cara de Sabella. Y listo, ese el entrenador. Que no tiene mejor idea que seguir citando a los mismos defensores impresentables de siempre. Demichelis, Burdisso, Otamendi. Lo más llamativo es que suelen ser titulares en sus equipos, lo cual demuestra que el fútbol europeo está herido de muerte.
No quiero volver a hablar de Mascherano, que el único mérito futbolero que tiene es ser el mejor amigo de Messi. Por eso es titular en Barcelona y en el seleccionado albiceleste.
¡Qué país! Divertido, por cierto. Hace tres décadas que no ganan un partido en serio (ni hablar de un torneo, de un campeonato) e insisten en que tienen los mejores jugadores del mundo. Son muy graciosos. Por eso, te digo algo, Venezuela querida: no exageres, vieja y añorada cenicienta. No le ganaste a nadie…










