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Una guerra modelo siglo 21: Etiopía en Somalía contra la Unión Islámica

La Unión de Cortes Islámicas controla la mayor parte del sur de Somalia, después de haber ganado la batalla por la capital, Mogadiscio, a otros señores de la guerra, en junio de 2006. USA afirma que la UIC está vinculada a grupos terroristas. La organización niega estas acusaciones. La Unión Africada exige a Etiopía que retire sus tropas de Somalía.
Somalia no tiene un gobierno propiamente dicho desde hace 15 años. Desde ese entonces, 'señores de la guerra' luchan por el control de su territorio. Casi todos los somalíes son musulmanes. Varios empresarios establecieron las 'cortes islámicas', instancias de gobierno local, con el fin de atrapar y castigar a los ladrones o a las personas que no cumplían con sus contratos. Algunas de estas cortes se unieron para formar la Unión de Cortes Islámicas (UIC por sus siglas en inglés) y sus pequeños grupos de hombres armados se convirtieron en las fuerzas combatientes más poderosas de Somalia. Hoy, la UIC está dividida entre los moderados y aquellos de 'línea dura'. Ambos dicen que quieren restaurar en Somalia la estabilidad, la ley y el orden. Aquellos de 'línea dura' quieren también frenar la influencia extranjera, que -desde su punto de vista- es inmoral. Por esta razón han clausurado cines que muestran películas extranjeras y partidos de fútbol. Resultan el equivalente a un peligro 'talibán' pero en Somalía. Algunas emisoras de radio han recibido indicaciones de no pasar música extranjera o canciones de amor nacionales, mientras que a otros cines o estaciones de radio los han dejado funcionar sin hacerles sugerencias de ninguna clase. Las UIC han llevado a cabo ejecuciones públicas y azotes de personas que hallaron culpables de delitos como asesinato o venta de drogas. Muchos somalíes tienen dudas sobre aquellos con posiciones más extremistas. Hay quienes no están de acuerdo con los castigos severos y tampoco quieren quedar aislados del resto del mundo. Después de muchos años de caos, muchos somalíes están felices de tener un sistema que imparte ley y orden, y esta imagen positiva fortalece a las UIC. Los precios de muchos alimentos básicos han bajado gracias a que ya no hay hombres armados que exigen dinero a los camioneros que llevan los alimentos a los mercados. A USA y Etiopía (el vecino más grande de Somalía) no les gusta la UIC. Uno de los líderes de 'línea dura' de la UIC figura en la lista estadounidense de personas vinculadas al terrorismo. La UIC niega estas acusaciones. Eritrea, rival de Etiopía, está acusada de abastecer de armas a la UIC. La Organización de Naciones Unidas reconoce al gobierno provisional de Somalia que fue establecido en 2004, después de 2 años de conversaciones de paz. Pero este gobierno controla sólo un territorio reducido, alrededor de la población de Baidoa. Según informes militares, hay soldados etíopes en Baidoa y algunos temen que pueda producirse un conflicto regional de envergadura en Somalia, con fuerzas gubernamentales y de Etiopía enfrentándose a la UIC, apoyada por Eritrea y combatientes islámicos del resto del mundo. Por esto, la Unión Africana exhortó a Etiopía a retirar sus tropas de Somalia sin demora. El director de la organización, Alpha Omar Konare, también llamó a respaldar al gobierno de transición. En tanto, las fuerzas leales al gobierno de Somalia, respaldadas por tropas etíopes, continúan avanzando hacia la capital, Mogadiscio. Según informes, efectivos del gobierno se encuentran a 30 kilómetros de la capital, después de tomar las ciudades de Jowhar y Balad. Residentes de Jowhar, situado a 90 kilómetros al norte de Mogadiscio, dijeron que habían visto a efectivos del gobierno interino montado en vehículos blindados etíopes. Jowhar estaba en manos de la Unión de Cortes Islámicas, que controla Mogadicio, la ciudad portuaria de Kismayo y otras zonas costeras sureñas. Líderes de la milicia islámica admitieron que se han retirado de diversos pueblos, debido al avance de los soldados de Etiopía, que cuentan con mayor poderío militar. Según los jefes islámicos, se trata de una retirada estratégica. El enviado especial de las Naciones Unidas para Somalia, François Fall, llamó a las partes en conflicto a terminar con los enfrentamientos y regresar a la mesa de negociaciones. En su exposición ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Fall dijo que "a menos que se alcance un acuerdo negociado", el país africano podría enfrentar un período de profunda inestabilidad, que sería desastroso para sus habitantes y conflictivo para la región. En las últimas horas, el primer ministro de Etiopía, Meles Zenawi, dijo que las fuerzas de su país forzaron una retirada completa de las milicias islámicas somalíes. Según Zenawi, los ataques aéreos etíopes y una ofensiva por tierra provocaron la muerte de hasta 1.000 combatientes del movimiento religioso del país vecino. Los enfrentamientos se intensificaron durante la última semana. La Cruz Roja dijo que ha asistido a unos 800 heridos. La organización médica internacional también hizo un llamado a todas las partes involucradas en el conflicto para que respeten los derechos de los heridos y de los prisioneros. El pueblo de Burhakaba, otra de las principales bases de los islamistas, cayó en manos de las fuerzas del gobierno interino de Somalia, luego de intensos enfrentamientos, con tanques y artillería. Desde Burhakaba, el viceministro de Defensa somalí, Salad Ali Jele, dijo que el gobierno tiene como objetivo extender su control en todo el país. Muchas personas han comenzado a abandonar la región por la violencia.  "Llamamos a las Cortes Islámicas a rendirse... Mogadiscio es la capital. Es nuestra obligación dirigirnos hacia allí", agregó Ali Jele. Pero un alto funcionario de la Unión de Cortes Islámicas, el jeque Sharif Sheikh Ahmed, les dijo a los periodistas en Mogadiscio que la retirada sólo indicaba una nueva fase en la guerra. "Desde que Etiopía comenzó a utilizar su fuerza aérea y artillería pesada, hemos cambiado nuestras tácticas y nos estamos preparando para una guerra larga", señaló. El domingo, Etiopía admitió por primera vez que sus soldados están combatiendo en Somalia, afirmando que se vieron forzados a defender su soberanía. Naciones Unidas estima que al menos 8.000 soldados etíopes están brindando apoyo al gobierno de transición en Somalia. En una entrevista con la BBC, un alto funcionario de la Unión Africana, Patrick Mazimhaka, aceptó que su organización no había actuado a tiempo para evitar una escalada de la violencia. Mazimhaka había dicho que el organismo no criticaría a Etiopía, ya que este país "ha advertido en suficientes oportunidades que se siente amenazado por las Cortes Islámicas". "La Unión Africana debe organizar una fuerza para que interceda y estabilice la situación", opinó. Sin embargo, jeque Sharif Sheikh Ahmed dijo que la Unión Africana no debe tomar partido. "Es una estupidez. ¿O está bien acaso que cualquier gobierno que se sienta amenazado invada a sus vecinos?", señaló.