ARCHIVO >

Valentino Rossi entre ruedas: ¿Su Yamaha o una Ferrari?

Todo alrededor de Valentino Rossi es excesivo, haga lo que haga dentro y fuera de la pista. El rumor, desatado, alimentado y aderezado por Ferrari la semana pasada durante el Gran Premio de Italia de que podría fichar por la escudería en 2007, sigue esta semana en pleno apogeo, porque está logrando varias cosas, por un lado que se hable más de Ferrari en su peor año, que de Renault y Fernando Alonso, y por otro lado, atacar los nervios de todos los protagonistas del Mundial. ¿Existe la posibilidad de que cambie las dos ruedas de su Yamaha por las cuatro de una Ferrari?

Rossi es el piloto de motos con gancho de piloto de Fórmula 1, en realidad, con más gancho que muchos pilotos de Fórmula 1. Y todos ellos lo saben, saben que si llega Rossi, el impacto inmediato sería terrible. Por eso, las reacciones de muchos protagonistas de la Fórmula 1, es llamativa ante la sugerencia de su llegada: "Será interesante descubrir su valía al volante, pero aún es demasiado prematuro", comentó Michael Schumacher, igual que el líder del Mundial, Fernando Alonso: "Todo el mundo parece que va a ir a Ferrari y están el 12 y el 13. No se quien quiere ir ahora mismo a Ferrari, pero bueno si Rossi va a ir, pues mejor". Barrichello cree que "es un grande desde muchos puntos de vista, le encanta a la gente y si viene a Ferrari conquistará seguro la primera página y en el motor es fácil, si tiene velocidad se verá en el asfalto". Los italianos son otro cantar, como es evidente por la rivalidad entre ellos. Trulli: "Si de verdad viene a Ferrari en 2007 será una señal de que Ferrari no quiere ganar, de que está declinando". Fisichella golpea por otro lado: "No me ocupo de eso, no me interesa y si llegara estaría muy sorprendido porque en las motos es el número 1, pero es un poco tarde para cambiar y empezar de nuevo". Liuzzi, sólo tercer piloto de Red Bull, fue crítico: "Ya demostró en rallies –donde se salió- que cambiar de máquina es complicado. Me parece que es sólo una maniobra publicitaria". Y remata Briatore: "Si Ferrari tiene un plan para él perfecto, comprendo que se quiera cambiar porque lo ha ganado todo, pero nosotros no estamos interesados en él, somos un equipo joven alrededor de Alonso". Por otro lado, Irvine, ex de Ferrari y quizás futuro propietario de Minardi: "Claro, ¿y por qué no Lance Armstrong? Le vi haciendo test y no me pareció muy veloz la verdad. Ya me imagino a la escena, a Valentino perdiendo la sonrisa, dejando de divertirse. Mejor que se quede donde está". ¿Y los que mandan? "Vale y Ferrari son dos entidades del motor mundial, dos personalidades innovadoras, pero tendría que venir para ganar, no para hacer un ‘show’" fueron las palabras de quien debería soltarle el cheque a Rossi, el presidente de Ferrari Luca Di Montezemolo. Otros que mandan algo, Piero Ferrari y Andrea Agnelli, los hijos de los dueños de Ferrari y Fiat, también lo tienen claro. "La F-1 me aburre y Valentino la cambiará", dice el primero. "Es muy grande en las motos por ahora y me encanta su personalidad" afina el segundo. Es la opinión clara de quien está arriba del todo. * Lo que todos se preguntan es si será tan rápido sobre cuatro ruedas como en dos El único antecedente comparable es el del británico John Surtees, campeón mundial de F1 en 1964 (casualmente con Ferrari), tras dominar el motociclismo en los años '50 (tres títulos mundiales en 350cc y cuatro en 500cc). En teoría, muchas de las virtudes de los grandes conductores de autos son semejantes a las de los grandes motociclistas. En las dos actividades valen, entre otras cosas, los reflejos, la percepción de la velocidad y de las posibilidades de cada circuito, el sentido táctico, la comunicación instintiva con la máquina, la capacidad de motivar a sus colaboradores. Valentino Rossi tiene en abundancia todo eso y también algo más, que es la principal virtud del vencedor: la capacidad de descorazonar a sus rivales. Pero ningún italiano ha ganado un campeonato del mundo de F1 con Ferrari desde Alberto Ascari, en 1953.