Hubo un tiempo cuando la UCR le disputaba el poder al Partido Justicialista. Los escasos jóvenes radicales no lo vivieron pero no es una imaginación. Y hasta le ganaba. Raúl Alfonsín, en 1983.
ELECCIONES BONAERENSES
El complejo de minoría de la UCR se dirime en las urnas
Muy interesante el diálogo de Martín Lousteau y Gustavo Posse con un grupo de periodistas, para definir con más precisión cuál es el eje de la dipusta en la Unión Cívica Radical bonaerense el domingo 21/03.
La decadencia comenzó con el fracaso en la gestión, y fue ostensible en 1987. Ya en el llano, la UCR no supo / no pudo / no quiso renovarse. Era muy duro pero necesario. Los que habían fracasado quedaron mascullando su frustración y, en nombre de 'la rosca', no dejaron ventilar las ideas, impidieron recrear la fuerza partidaria.
Entonces, la UCR tuvo que aprender a depender de otros para sobrevivir. Cabalgar sobre otras experiencias. Y lo hizo bastante bien: con el efímero Frepaso en 1999, y con el PRO y la CC-ARI en 2015. No olvidar que el vicegobernador de 2007 fue Julio Cobos, radical aliado del PJ pero la Convención partidaria no lo acomañó.
Sin embargo, la realidad es que la UCR ya no lideró fuerzas electorales sino que resultó partenaire, acompañante, ladero, consorte, copiloto.
En 1999 todavía pudo ubicar al líder del binomio, Fernando De la Rúa. Todavía no expulsaba masivamente dirigentes. Ricardo López Murphy todavía era radical, Elisa Carrió y Margarita Stolbizer podian aún tener retorno. Leopoldo Moreau era propio. Jóvenes como Pablo Javkin estaban adentro. La diáspora ocurrió luego.
En el interín, la mayoría de la UCR traicionó al Presidente de la Nación. Fundamentaron la deslealtad en que él prefería a Domingo Cavallo. Pamplinas. Ya se había organizado el acuerdo devaluador entre los bonaerenses Eduardo Duhalde y Raúl Alfonsín, quien quería resarcirse de su concesión a Carlos Menem en 1994. Alguna vez la UCR tendrá que enfrentar a su propia historia, algo a lo que no se atreve el PJ cuando le preguntan por qué traicionó a María Estela Martínez de Perón, a quien le hizo lo mismo que la UCR a De la Rúa 25 años después. A los radicales no les satisface este relato pero Urgente24 no tiene otro.
El debate
En 2015, integrando la alianza triunfante, la UCR 'no mojó la medialuna' (o el bizcocho, según la versión de lunfardo que se quiera). Participó pero se quedó con ' la ñata contra el vidrio'. Uno no sabe qué fue peor: no participar del gran fracaso de Mauricio Macri o ser extranjero en su propio gobierno.
Tal como lo recuerda Gustavo Posse, la Coalición Cívica-ARI, que aportó menos sufragios al triunfo, tuvo mayor capacidad de negociación dentro del ex frente Cambiemos, hoy Juntos por el Cambio. El premio a la UCR, que era la estructura de la coalición que cubría todo el territorio nacional, fue la intrascendencia.
Martín Lousteau dice que lo que sucedió fue que muchos líderes radicales se han acostumbrado a ser minoría. "Encontraron una zona de confort, en la que no les va mal pero así están matando a la UCR. Los jóvenes ya no quieren ser radicales. Vean lo que pasa en Córdoba, donde el 93% de los afiliados tiene más de 41 años", afirma mientras en el WhatsApp recibe mensajes de Rodrigo de Loredo, que ganaron la Juventud Radical provincial pero Mario Negri no lo informa.
La tortuga cordobesa
La demora de la Junta Electoral cordobesa en confirmar el resultado de la votación doméstica es un escándalo. El diputado nacional Mario Negri no tiene respuestas convincentes para un partido político que levanta banderas de ética y transparencia.
Lousteau dice que espera que la Junta Electoral cordobesa difunda el resultado de la elección antes que la Junta Electoral bonaerense, considerando que el comicio ocurrió 1 semana antes.
Para Posse, hay dirigentes radicales que se acostumbraron a no competir, que le tienen miedo a que el afiliado se exprese, que ambicionan un partido chiquito, quizás se conformen con un 'grupo de presión' que les permita seguir negociando con el gobierno de turno.
El cronista no puede dejar de recordar el ocaso del desarrollismo: cuando la Unión Cívica Radical Intransigente rompió con la UCR era una fuerza electoral poderosa, y luego, ya con el apoyo de Juan Perón, ganó. Pero más adelante en la historia, Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio, la convirtieron en un 'sello de goma' confortable para ellos pero sin lugar para nadie más.
Considerando que Negri no puede compararse ni con Frondizi ni con Frigerio, es complicado comprender cuál es el proyecto para la UCR Córdoba que tiene el dirigente que es entrerriano, de Lucas González, un pueblito del Departamento Nogoyá. Lucas González fue mediocre ministro de Hacienda de Bartolomé Mitre y de Nicolás Avellaneda, cuyo mérito fue endeudarse para financiar la guerra contra el Paraguay.
Morales
Posse estalla de ira cuando Gerardo Morales le dice que el de San Isidro ingresó a Cambiemos desde el PRO. ¡Justo Morales, que bregaba para que la UCR ingresara al Frente Renovador!, le apostilla Lousteau.
Posse vuelve a contar la historia, que ya le había relatado al cronista en 2015, cuando con la ayuda de Federico Storani logró sumar los votos que no tenía Ernesto Sanz para ganar la votación en Gualeguaychú, y que la UCR ingresara a Cambiemos.
Posse recuerda: "Antes de la Convención, Morales había ido al quincho de un banquero recientemente fallecido, a festejar que, según él, ganaba la votación y la UCR entraba al Frente Renovador. Morales nunca entendió a la UCR, perdió en Gualeguaychú y seguirá perdiendo".
Alguien le recuerda a Posse que Morales también dijo que el intendente está atado al cargo y que San Isidro es París.
Más enojo: "Es evidente que no conoce San Isidro. Lo habrán llevado a un restaurante de 5 tenedores y creerá que San Isidro es eso. Tendría que caminar antes de opinar porque eso hace la gente inteligente".
Se escucharon otros comentarios más sobre Morales pero la verdad es que el jujeño no merece tanto espacio, por más que 'el Chiqui' Álvarez García crea que es capaz.
Sí es interesante una reflexión de Lousteau: "Morales embiste contra el único intendente que la UCR tiene en el GBA. Él es un sumiso del poder de turno, basta con mirar cómo han votado sus legisladores nacionales en temas decisivos como la quita de fondos a la Ciudad de Buenos Aires o la reforma previsional".
El PRO
Una pregunta resultó muy apropiada: si los alcaldes del PRO intentarán llevar votos el domingo 21/03 a la lista rival, la de Maximiliano Abad.
"¿Querés que te muestre los WhatsApp que están mandando?", sonríe Posse. "Igual vamos a ganar".
De todos modos, rescata a Néstor Grindetti, en Lanús, porque propone un debate importante acerca de cómo volver a movilizar a Juntos por el Cambio y cómo representar a las mayorías populares. Lousteau rescata al intendentes de Bahía Blanca por el PRO (Héctor Gay), que dio garantías de que él no participa de la interna de otro partido.
Así como Posse rescató a Miguel Pichetto, del peronismo que se acerca a Juntos por el Cambio, Lousteau llamó "descarado" a Joaquín de la Torre, quien hasta llegó a involucrar a María Eugenia Vidal a favor de Abad.
Son temas que deberán debatirse luego que las urnas hablen el domingo.
Posse promete, para entonces, convocar a todos los radicales con una condición: que quieran recuperar el partido grande en vez de ser una minoría.
Lousteau agrega: "Queremos luchar por el poder, no sentarnos a hablar del poder del otro. La gente con complejo de minoría no tiene espacio en el proyecto".
Las PASO
Tanto Posse como Lousteau defendieron, una y otra vez, las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), las que no quiere Morales.
"Ayuda a movilizar al partido y permite que lo representen dirigentes con presencia territorial", dijo Posse.
"Mejora la oferta de candidatos que la UCR puede presentar a los electores, sin duda", agregó Lousteau.
"¿Quién le tiene miedo a las PASO? Los que creen en el Gran Dedo. Los que quieren un partido donde los afiliados no sean protagonistas. Los que no entienden que la UCR puede volver a enamorar a gente que no sabe hoy día que le puede interesar ser radical", se ilusiona Lousteau, con cierto aire idílico.
Posse ya se tiene que ir a cumplir con un compromiso. Coinciden: "Tenemos un problema conceptual con otros dirigentes acerca de cuál es el rol de la UCR en la sociedad argentina. Tenemos vocación de mayoría y vamos a pelear por eso".












