OPINIÓN

PARÁLISIS DE GESTIÓN

'Coti' es Doble L, Macri es Triple 3

Los viernes casi nunca son días cambiario-financieros muy activos. Muchos operadores ni siquieran aparecen por sus oficinas, tanto en New York como en CABA o en Londres o donde sea. El dato importante ocurrió el jueves 25/04, y fue terminal: una tasa de interés de 73,5% anual, que efectiva es más de 100%, no pudo frenar la fuga de las Leliqs, y $ 153.000 millones (U$S  3.500 millones) estarán en la calle apenas acredite los fondos el BCRA para demandar el activo más barato y valioso de la economía, los dólares estadounidenses.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Pronóstico Bursátil). El Radicalismo, aunque no lo diga a viva voz, ya le bajó el pulgar a la eventual reelección de Mauricio Macri para Octubre de este año, ya no existe en todo el arco del centenario partido un Ernesto Sanz que, por su carisma y ascendencia en 2015, logró convencerlo de ingresar a Cambiemos para el Mauricio Macri/Gabriela Michetti, sin UCR.

Sin embargo, el Monje Negro que tiene el Partido Radical nunca dejó de operar en las sombras, un viejo lobo de mar, que le sobra experiencia para moverse en el barro y la alfombra roja, hablamos de Enrique Nosiglia, 'Coti', quien tiene un gran vínculo con Martín Lousteau y Roberto Lavagna.

La nota publicada por Lousteau la semana pasada en la web de noticias Infobae invitando a Cambiemos a que se "abra", no fue casual sino una jugada premeditada en la que se percibe la mano del Coti, quién desde siempre se opuso a la candidatura de Macri como Presidente para 2015.

Este personaje tiene vínculos con todos los agentes económicos del país y una gran cantidad de contactos en el exterior. No es un improvisado.

Está muy claro que con el Plan Ibuprofeno lanzado hace apenas una semana, Cambiemos se ha dado un nuevo tiro en el pie. Se transformó en el Plan Nonato. La credibilidad descendió a lo mas bajo desde el inicio de la gestión Macri, y razones sobran para acreditársela: el 'pacto de caballeros' se agotó apenas el tipo de cambio en 6 días superó el 9% de apreciación.

La insistencia de Mauricio Macri en no dar un paso al costado cuando su derrumbe en las encuestas es verificable, sumado a la creación del fantasma acerca de que Cristina Fernández de Kirchner se va a presentar como candidata (nosotros insistimos que ella no se presentará) generaron otro factor para que las variables económicas se disparen. No obstante, el problema de fondo no es político sino económico, los números no dan.

Esta semana las lluvias en Santa Fe y Chaco ponen en peligro la 2da. etapa de la cosecha y, además, los productores ni bien cobran los pesos de las grandes cerealeras huyen a comprar dólares porque el BCRA se ocupó de "avisarles" que mas temprano que tarde su valor será no menor a $ 51.40.

Ya no hay tasas de interés en pesos que paren la fuga de las Leliqs, la bomba explotó esta semana que termina con una expansión monetaria en la semana de $ 153.000 millones (U$S  3.500 millones) que en los próximos 12 días demandarán el activo más barato del país, el dólar. Pero... apenas ha sido la 1ra. detonación.

¿Tomó nota lector? Tasa del 73.50% anual, que efectiva supera el 100% y se fugaron de Leliqs $ 153.000 millones, mientras el tipo de cambio mayorista (el que se opera entre bancos superó la barrera de los $46).

Entonces, la coyuntura está a 'punto caramelo' para que los 'sospechosos de siempre' intenten e nviarle al Presidente una Carta Documento vía el Mercado de Cambios y de Bonos de Deuda Soberana para que sopese la posibilidad de dar un paso al costado y abrir la coalición gobernante a personajes como Roberto Lavagna y Martín Losteau.

Apenas por un momento imaginemos el siguiente escenario: por un lado la fórmula Lavagna - Losteau, María Eugenia Vidal para ser reelegida Gobernadora y Horacio Rodríguez Larreta en CABA, contra CFK (si Ud. prefiere) o bien Daniel Scioli, con Felipe Solá y Axel Kicilloff  para Gobernar la Provincia de Buenos Aires.

Es un escenario que a muchos les cuesta imaginar, pero nosotros insistimos que los hechos mas relevantes en la economía aún no sucedieron.

Venimos cada semana sosteniendo que en Mayo, Junio y Julio ocurrirán los preparativos, y en Agosto la posibilidad del Triple 3 -es decir, 3 dígitos de dólar, tasas de interés de Leliqs e Inflación-, para nosotros asegurada.

Pero los 3 dígitos no se dan de un día para otro sino que, a medida que la desconfianza crece con mayor inflación, el tipo de cambio superará rápidamente la banda superior, y la memoria inmunológica de los ahorristas en Plazo Fijo podrá activarse para intentar evitar que les licúen sus pesos corriendo a comprar dólares: el escenario de imaginario pase a ser casi inevitable, si se pretende no formar parte del mundo paria tal como lo es hoy Venezuela (apelando a un ejemplo bien Jaime Durán Barba).

Al Presidente desde este espacio le hemos sugerido propuestas. Luego le pedimos que rompiera los huevos que hicieran falta para hacer una buena tortilla. Finalmente, le exigimos grandeza para que tome medidas en serio antes que sea tarde. Sin embargo, él respondió echándole la culpa al pasado y lanzando el Plan Ibuprofeno que, de tan burdo y poco creíble, ofendía a la inteligencia... y ni siquiera nació.

Al Presidente todas las jugadas le dan mate a esta altura de la soirée, ya no tiene ninguna chance de evitar ser el que inicie la Peor Crisis de la Historia Argentina, cómplice junto a los 12 años de un Estado de Bienestar artificial que no se supo / no quiso desactivar ni explicar que estábamos casi quebrados en Diciembre de 2015. 

Luego, Cambiemos completó la obra. Ahora, además de quebrados, estamos endeudados; y no existen recursos sin dolor ni amputaciones para modificar las condiciones. Argentina pueda generar dólares genuinos para pagar las deudas. 

Prepárese a vivir una etapa histórica, ajústese los cinturones, cancele -si puede- la mayor cantidad de deudas que pueda. Ahorre, si todavía tiene capacidad, y administre la ansiedad. No se deje llevar por el pánico. De esta crisis vamos a salir. Será la más dura de todas pero quizá sea la que haga falta para que aprendamos a no creer en espejitos de colores.