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SIGUE LA CUARENTENA

Anclados, y con mala Internet

Lun, 31/08/2020 - 1:53am
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El plan de batalla contra el nuevo coronavirus parece que no ha conocido la victoria, al menos en los términos que lo esperaba el oficialismo. El aislamiento provoca hartazgo y a muchos les preocupa la necesidad de retomar su actividad laboral precedente antes que la amenaza del invisible portador del covid-19. Hay bastante confusión gubernamental en el tema y he aquí un intento de reordenar el problema.

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Un contencioso entre el Gobierno de CABA y el gremio docente, a causa del regreso a clase de los chicos y chicas que no disponen de conectividad, fue decidido la Nación a favor del gremio, con el argumento de que los protocolos que dispuso la Ciudad eran insuficientes para cuidarse de los contagios.
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Mientras los atribulados ciudadanos argentinos nos salvamos de las monsergas quincenales que verbalizaban el Presidente de la República, el gobernador de la provincia de Buenos Aires y el jefe de la CABA, los contagios de Covid-19 no paran de subir.
   
Nos salvamos porque es evidente que, ante la falta de anuncios concretos para contener la pandemia, y ante el umbral de los 10.000 infectados diarios (más allá de que hay confusión en cuanto a la carga de datos y no se sabe a ciencia cierta de cuándo son los infectados y muertos), sólo queda un camino: habría que cerrar o restringir al máximo los desplazamientos. Pero eso es sencillamente imposible. 
  
Ante esta falta de horizonte, y con la peste desplazándose peligrosamente al interior del país, el trío gobernante concedió un escueto anuncio de cinco minutos a cargo de Alberto Fernández, y el anuncio en vivo de Rodríguez Larreta.

En el Frente de Todos, además, ya no gustaba la concesión tan frecuente de una pantalla nacional al jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma, quien gracias a ese mecanismo logró un conocimiento del 90% en todo el territorio, que era su meta para 2022.
  
Nada de lo que acontece con respecto al covid-19 y su comportamiento en la Argentina nos debería sorprender y una de las mejores definiciones sobre la situación la aportó nuestro compatriota Daniel Gervini. El matemático, profesor en la Universidad de Wisconsín, clarificó el por qué de estos números, habiendo realizado una cuarentena con tantas restricciones. Gervini afirmó: “Los contagios no se producen en la calle, sino puertas adentro y por las condiciones de hacinamiento de la población". 

Algunas teorías dicen que los países del 3er. Mundo con grandes conglomerados de villas miserias, la epidemia sigue más o menos el mismo patrón de crecimiento exponencial descontrolado, que seguirá hasta que cada lugar alcance el nivel de inmunidad de rebaño necesario.

Sin embargo, al menos en la Argentina, los fallecidos no representan esa estructura socioeconómica.

Así, otros afirman que en la Argentina un problema muy complejo fue con los adultos mayores en general, y los geriátricos en particular. Pero, básicamente, aparece el incumplimiento de protocolos, aún en zonas rurales donde no hay hacinamiento pero sí contacto estrecho sin resguardo. 

Algunos explican que en el total de acumulados por distrito hay una lógica demográfica: la provincia de Buenos Aires suma 244.220 casos; la Ciudad de Buenos Aires, 91.787; Córdoba, 7.505; Santa Fe, 6.741; Mendoza, 5.943; Catamarca, 65; Chaco, 5.183... hasta que se llega a Jujuy, 7.621 contagios, que modifica la lógica.

Resulta que Jujuy tiene 720.000 habitantes; Córdoba 3,5 millones y Santa Fe, 3,4 millones.

En cuanto al total de 8.271 fallecidos, obviamente lidera provincia de Buenos Aires, con 4.844; luego Ciudad de Buenos Aires, con 2.823; pero luego aparece la provincia de Jujuy, con 207; la provincia de Chaco, con 206; y más abajo la provincia de Córdoba, con 110. Y la provincia de Santa Fe, 71.

Cada situación tiene su manual, y sus dilemas.

Volviendo a Gervini, no se entiende por qué no se avanza en una fase final de protocolos que incluyan a todas las actividades relegadas, sobre todo a las de servicios, incluyendo vuelos domésticos e internacionales, que ya funcionan en todo el mundo y que dinamizan la economía.

Mientras, vemos que aquí cuatro compañías anunciaron que abandonan las rutas que tenían con nuestro país (Air New Zealand, Qatar, Emirates y Lan).
  
Pero el caso paradigmático de cómo nos vamos relegando como sociedad, es el intento, frustrado, de la Ciudad de Buenos Aires de iniciar la reapertura de colegios.

Un contencioso entre el Gobierno de CABA y el gremio docente, a causa del regreso a clase de los chicos y chicas que no disponen de conectividad, fue decidido la Nación a favor del gremio, con el argumento de que los protocolos que dispuso la Ciudad eran insuficientes para cuidarse de los contagios.
  
El pleito se solucionaría, según el gremio, entregando más tablets a los niños, aunque la sospecha es que los sindicalistas docentes se han acostumbrado demasiado a no concurrir por los lugares de trabajo. Y no les importa o no reparan en que la conectividad es deficiente, o nula, en muchos hogares.
  
Hay registros que lo explican todo y que, de paso, nos permiten adentrarnos en una de las polémicas de la semana. El periodista Gustavo Silvestre, del canal señal de noticias C5N, reporteó a un chico de unos 17 años que se había comprado una motocicleta con la ayuda del IFE (Ingreso Familiar de Emergencia). 

La nota llegó precedida por el comentario del periodista en el sentido de que la ayuda estatal dinamizaba la economía, ya que el chaval tenía previsto usar el vehículo para cadetería y mensajería.

Pero el reportaje se volvió inaudible porque la conectividad a la que accedía el pibe era mala.

Muchos no repararon en que ese muchacho necesitaba más ancho de banda y una mejor conectividad 4G para que no trastabille su futuro como emprendedor de la mensajería. De lo contrario no podrá recibir la demanda de su servicio.
 
Y aquí está una de las madres del borrego. Nos hemos pasado horas y días tratando de desentrañar en qué cambió la vida de todos esta crisis mundial provocada por el nuevo coronavirus. Y un servidor cree que, más que cambios, lo que hubo -y lo que habrá- es un acelerón en las tendencias que ya venían en desarrollo.

Nuestras relaciones, la manera de comerciar y de trabajar, estarán afectadas dramáticamente por internet y quien no posea una adecuada conectividad, quedará seriamente relegado.

Así internet, se vuelve casi un derecho humano. 
  
La intervención del gobierno nacional para congelar tarifas de conectividad hasta diciembre, en medio de una pandemia, es justa y necesaria. Pero eso sólo la punta del iceberg.

El verdadero tema de fondo es cómo se incluye a todos los pibes en la Sociedad del Conocimiento. Y sería un gran aporte del Grupo Clarín en su 75to. aniversario, si eligiera no ir nuevamente a la confrontación con el gobierno, recogiera el guante y planteara una agenda superadora, no limitada solamente al tema tarifario.
  
Resulta que, más allá del revuelo que causaron las declaraciones absurdas de Eduardo Duhalde, que confirman las teorías de Felipe González -en el sentido de que los ex presidentes “son como los jarrones chinos, muy lindos, pero uno no sabe dónde ponerlos”-, la Argentina parece estar sometido a un eterno 'deja vú'. 
  
Hagamos el siguiente ejercicio contrafáctico: si alguien se fue de la Argentina hace 10 años y volvió hoy, ¿en qué cambió la agenda pública? Hace 10 años la disputa del gobierno de entonces era con Clarín por la “Ley de Medios”; con el campo por la Resolución 125; y tres años después ya se hablaba de una ley de “Democratización de la Justicia”.
  
Hoy, con 9 meses fernandistas, 

** el 'caso Vicentín' (una agroindustria que el Estado quería estatizar para ingresar al negocio de la exportación de granos y aceites) o sea, el 'tema Campo'; 

** una nueva disputa en puerta con Clarín, ahora por las tarifas; y 

** una reforma de la Justicia, con media sanción del Senado, 

permitirían ver al que se fue y volvió en la siguiente década, que seguimos hablando de lo mismo.
  
En el medio, nos agarró el “macrivirus”, que prometió una lluvia de inversiones, pero se fue con una lluvia de deudas que nos llena de condicionamientos. Deudas que se tomaron para recrear la 'bicicleta financiera' y no para realizar obras de infraestructura. He aquí otro 'deja vú', a mayor gloria de los posmodernos, llamamos 'carry trade'.

Las armas con las que se asiste a cada confrontación mediática tampoco difieren mucho desde hace diez años. De un lado, el PPT de Jorge Lanata fue rebautizado PPT BOX; Luis Majul dejó America para ingresar a la señal de tele de La Nación. Sólo falta el reentré de 678 y el “volver a vivir” será perfecto. 
  
Mientras tanto en Ciudad Gótica, hay menos empleo que hace 10 años y hay más pobres que hace 10 años.
  
El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, advirtió que “si Argentina no vuelve a exportar por US$ 90.000 millones, encontrará un corset al crecimiento”. Él agregó: “Desde 2011 no encontramos procesos de crecimiento sostenido. Tenemos niveles de pobreza y desigualdad difíciles de soportar en un país democrático. En 2011 exportábamos por US$ 83.000 millones y actualmente lo hacemos por US$ 62.000 millones”.
  
“Locura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes”. La frase se le atribuye a Albert  Einstein, aunque no existen pruebas de que sea suya.