Negociaciones con el FMI: La respuesta de Guzmán a Wall Street

El ministro de Economía aludió elípticamente a 2 cuestiones que eran materia de especulación entre los bancos de inversión estadounidense: la fecha de un eventual acuerdo y la "calidad" del mismo.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, manifestó que resultaría "aceptable" para el Gobierno alcanzar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en mayo próximo.

"Nos resultaría aceptable finalizar estas negociaciones con el FMI antes de la fecha límite (de pago) con el Club de París en mayo de 2021", sostuvo en una entrevista con el portal Latin Finance Connect, con base en Nueva York y Miami. 

La fecha resulta una extensión del plazo estimado anteriormente por el funcionario, cuando dijo que un acuerdo por la renegociación de los términos para el pago de la deuda por US$44 millones con el organismo multilateral podría producirse en "marzo, abril o quizás antes".

De alguna forma, Guzmán salió al cruce esas especulaciones y apostó a una fecha aproximada de cierre de las negociaciones más cercana en el tiempo. 

Por otro lado, el ministro criticó al gobierno anterior al afirmar que su programa económico era "de baja calidad", porque " se basaba en el hecho de que una política fiscal contractiva ayudaría a restaurar la confianza".

Al mismo tiempo sostuvo que  "un programa de alta calidad debe ayudar a la Argentina a restaurar el crecimiento económico, de una manera que sea sostenible".

La elección de las palabras por parte del ministro no parece inocente, sino más bien otra respuesta a Wall Street. Tal como informó este medio, un informe del JP Morgan estimó que aumentaba el "riesgo" de que el FMI y el Gobierno firmen un acuerdo de "baja calidad" que resuelva sólo cuestiones de corto plazo, sin atacar los desequilibrios estructurales de la macroeconomía argentina. 

El ministro resignificó el concepto acorde a los objetivos del Gobierno de impulsar el crecimiento sin medidas de ajuste. 

Cepo, Deuda y proyecciones

Por otro lado, el ministro de Economía admitió que le disgustan los controles de capital (como el cepo cambiario y otras restricciones), pero explicó que si no existieran, la presión sobre el tipo de cambio provocaría una mayor devaluación.

"Si no existieran los controles de capital esto conduciría a una mayor tasa de depreciación, y eso tendría efectos sobre la inflación y, por tanto, sobre los salarios reales, la demanda agregada y la actividad económica", señaló.

Guzmán dijo que para modificar los controles de capital se necesita "construir resiliencia a través de la acumulación de reservas extranjeras, y eso es lo que está pasando ahora en la economía".

Destacó que el Estado "juega un papel para posibilitar la recuperación económica" y consideró que "debe haber acumulación de reservas externas, de manera que el país construya resiliencia para modificar los estrictos controles de capital que tenemos hoy".

"Queremos pasar a un sistema de regulaciones macro prudenciales que fomente la inversión en la economía real y desaliente los flujos de capital desestabilizadores que están más relacionados con las oportunidades del carry trade", señaló.

Sobre la restructuración de deuda alcanzada con los bonistas en 2020, el ministro de Economía consideró "muy importante crear sentido común a nivel internacional sobre lo que Argentina necesitaba, y en este sentido el compromiso con el FMI fue constructivo y positivo, y el apoyo de varios de los países del G20 también lo fue".

En materia fiscal, el titular de la cartera económica indicó que la recuperación económica es una "condición necesaria para la estabilización". Al mismo tiempo, señaló que la "sostenibilidad fiscal es un pilar de la estabilidad económica".

En otro tramo, sobre el nivel actividad, Guzmán dijo que "si miramos la variación interanual, ha ido creciendo, y es una tendencia positiva, aunque todavía está por debajo de hace un año". Explicó que si bien para 2020 inicialmente se había previsto una caída del PBI del 12,5%, la disminución finalmente será menor.

"La variación del Producto estará más cerca de una baja del 10% que del 12,5%. Eso establece una base más alta, un mejor punto de partida para 2021", destacó.

Sostuvo que la tasa de crecimiento del PBI del 5,5% incluida en el presupuesto de 2021 es "sin duda una suposición prudente".