Hasta ahora, cada cambio importante que se produjo dentro del Gabinete de Alberto Fernández dejó en claro que los casilleros se ocupan por y con el kirchnerismo. Todo reemplazo es cubierto por dirigentes que responden directamente a la vicepresidenta Cristina Fernández y a su primogénito y diputado, líder de La Cámpora, Máximo Kirchner.
Suspensión de las PASO y el poroto que le falta anotar a La Cámpora
La vicepresidenta Cristina Fernández y su hijo Máximo desembarcan en YPF y ya dirigen toda el área energética porque su avance no comenzó con el último casillero que ocuparon. El primer paso lo dieron al comienzo de la pandemia. Y poco a poco, sus ambiciones crecen, se miden a nivel nacional y esperan ahora anotar otro poroto: contra los deseos de los gobernadores, expresados hoy al presidente en Chilecito, que no se suspendan las PASO.
El ejemplo más fresco y reciente es el del albertista Guillermo Nielsen, quien se va de la conducción de YPF y en su lugar asume, en unos días, Pablo González, diputado que trabaja para los Kirchner desde la década del '90 en distintas áreas.
Lejos de ser el único, los cambios que tuvieron lugar en los primeros 13 meses del gobierno de Alberto Fernández confirman la tendencia.
El primer cambio fue apenas empezó la pandemia. Entonces, Alejandro Vanoli, tras el escándalo con los jubilados agolpados para cobrar los haberes en medio de las medidas de aislamiento, y luego de haber hecho un pésimo cálculo sobre las erogaciones que le implicaría al Estado el pago del IFE, fue reemplazado por la camporista Fernanda Raverta, quien hasta entonces se encargaba del ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires.
Ese cargo fue ocupado, a su vez, por el también camporista Andrés "Cuervo" Larroque. El manejo de ANSES es fundamental no solo por lo económico y el control de uno de los presupuestos más importantes, sino por lo político al tener presencia territorial en todo el país.
Luego empezar a ocupar los lugares de otro sector clave: Energía. Corría agosto cuando el diputado neuquino Darío Martínez reemplazó al secretario de Energía, Sergio Lanziani. Y en simultáneo el área dejó de reportar al ministerio de Producción que conduce Matías Kulfas, y quedó a cargo de Economía, área de Martín Guzmán, uno de los preferidos de CFK.
Martínez fue, a su vez, uno de los legisladores más leales a la vice durante la presidencia de Mauricio Macri.
El 11 de noviembre se dio un nuevo cambio. Esta vez en el ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat. La salida de María Eugenia Bielsa, santafecina, del PJ y excandidata a gobernadora trajo aparejada la llegada de Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda, vicepresidente del Instituto Patria y un jefe comunal ligado 100% al universo K.
Pero 2021 es año electoral también y su avance está muy lejos de frenarse allí. En efecto, ya midieron a Máximo Kirchner en todo el país. Su figura, en efecto, tiene cada vez más protagonismo, no sólo por ser el jefe de la bancada en la Cámara de Diputados, sino porque además ya empieza a sonar su nombre tanto en cargos partidarios de relevancia en la conducción bonaerense, como así también su proyección nacional.
Desde los elogios del presidente Alberto Fernández ("Ojalá sea el próximo Presidente"), hasta los apoyos de una buena parte de los llamados "barones del Conurbano" para que el hijo de la vicepresidenta sea un referente en la provincia de Buenos Aires, es que decidieron averiguar cómo está posicionado en la opinión pública.
Pero como su protagonismo no implica aceptación, el resultado por ahora no fue el que esperaban: su imagen es mala o regular.
El trabajo fue hecho por 'CB Consultora Opinión Pública', un estudio reciente con una muestra entre 500 y 1.250 casos en cada distrito.
La mayoría de los consultados sabe quién es, superando el 70% en todo el territorio y el 80% en las provincias más grandes. En 5 distritos tiene mejor imagen: Santa Cruz, Tierra del Fuego, Formosa, Chaco y Santiago del Estero. En 2 de esas provincias (Santa Cruz y Tierra del Fuego), supera los 50 puntos de aceptación. El problema está en el territorio donde milita y aspira a tener protagonismo: la provincia de Buenos Aires. El balance no fue bueno con el 38,4% a favor, el 54,2% en contra y con 7,4% de no sabe o no contesta.
En tanto, la peor performance de la medición de la consultora fue en los distritos urbanos mas poblados. Tiene un rechazo altísimo en los 3 lugares más anti K del país: 70,5% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 67,8% en Córdoba y 65,3% en Mendoza. Algo mejor en Santa Fe con -54,6% y Entre Ríos -46,4%.
En cuanto a los números de la imagen positiva, Máximo aparece postergado también en Jujuy con 21,1%, Río Negro 22,6% y Salta 24,2%. Cuando se lo compara con otras figuras del Frente de Todos como Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa, Máximo en general está más abajo y pierde claramente.
Conclusión: Máximo es conocido, pero mayoritariamente no lo quieren. De todas maneras, por ahora hay acuerdo para que asuma al frente del PJ bonaerense mientras que Alberto F. encabece el justicialismo nacional.
Mientras, seguirán avanzando por doquier. Otra meta y poroto que buscan anotar es evitar la suspensión de las PASO.
Hoy, 10 provincias volvieron a reclamarle al presidente la suspensión de las primarias en la reunión en Chilecito (La Rioja) por motivos sanitarios y económicos.
Del operativo clamor participaron ocho provincias comandadas por el peronismo y dos en manos de Juntos por el Cambio, cuyos funcionarios le transmitieron al Presidente que entre ellos hay "consenso" para omitir la instancia de las elecciones primarias, una idea que no cuenta con el respaldo de La Cámpora pero tampoco con un sector predominante de la oposición.
"Alberto está de acuerdo con el planteo. Lo que dice es que tiene que ser con el consenso de todos los gobernadores y de todos los espacios", dijo hoy un ladero de Fernández al tanto del intercambio con los gobernadores al diario 'La Nación'.
Ese argumento se escuda fácil en su conocimiento de que ni Horacio Rodríguez Larreta, ni Juntos por el Cambio en territorio bonaerense están dispuestos a dar los votos necesarios para suspender las PASO en la Ciudad y en la Provincia, dos distritos de alto impacto electoral.
"Si se logra un consenso en el Congreso se avanzará. Pero acá se sigue con el calendario electoral", dijo una fuente de la Casa Rosada.
Pero no habría un límite temporal inmediato para una posible ley que interrumpa las primarias, pero también ocurre que en el Gobierno creen que ese pedido es "coyuntural" y que lo que más les interesa a los gobernadores son las inversiones que puedan bajar desde Nación. "Los gobernadores están contenidos", resumió un colaborador oficial.
Si evita que se interrumpan las PASO, sin dudas, La Cámpora se anotará otro poroto este 2021, que ya arrancó con el pié en YPF y con el control total de Energía.











