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"MIOPES E INHUMANOS"

Stiglitz sale en auxilio de su 'pollo' Guzmán y ataca a los acreedores

Mie, 27/05/2020 - 11:07pm
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Por Urgente24

En una columna de opinión publicada, el premio Nobel de Economía y mentor del ministro argentino volvió a apoyar la renegociación de la deuda en pos de hacerla "sostenible". Además, cargó contra los bonistas por presentar contrapropuestas que van en el sentido contrario de las pretensiones del Palacio de Hacienda y no tienen en cuenta el drama de la pandemia.

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En una columna de opinión publicada en el diario The Boston Globe, el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz volvió a apoyar la posición de la Argentina en la renegociación de la deuda en pos de hacerla "sostenible". Además, cargó contra los acreedores por presentar contrapropuestas que van en el sentido contrario de esa pretensión y no tienen en cuenta el drama de la pandemia del coronavirus. 

El premio Nobel también advierte que a partir del "default técnico" en el que entró la Argentina el viernes último, el "pronóstico" es que otros países -como Brasil, El Salvador, Irak- "no podrán pagar lo que deben" dado que la pandemia del coronavirus precipitará una crisis económica que producirá serios descalabros. 

"Es por eso que las cosas que se desarrollan en Argentina pueden ser tan importantes. Es un presagio para otros países endeudados", dice el economista. 

Stiglitz es mentor del ministro de Economía, Martín Guzmán, de quien aclara en la nota que "trabajó conmigo en la Universidad de Columbia" y ya había encabezado una carta de apoyo que fue acompañada por otros economistas de renombre

Luego de ser rechazada por la mayoría de los bonistas, Guzmán convocó a que estos presentaran sus propias ofertas para continuar con las negociaciones. 

Para Stiglitz los acreedores "jugaron duro", al afirmar que la Argentina hizo una propuesta de sostenibilidad "respaldada por el Fondo Monetario Internacional", pero los acreedores contrapusieron otra oferta que estaba "más allá" de lo que el FMI consideraba "sostenible"

"El contexto, la pandemia del coronavirus, hizo que un comportamiento tan obstinado fuera más difícil de entender", sostuvo Stiglitz. 

"Quizás los acreedores lograron dejar de lado todo sentido de humanidad al pensar cuánto de su dinero podría estar en juego: si son blandos con Argentina, puede ser un mal augurio para todas esas negociaciones con otros países en el futuro", consideró.

Según Stiglitz, que el FMI y el gobierno argentino estén trabajando "estrechamente" es algo que puede desconcertar a los acreedores. 

Por otro lado, el premio Nobel también insistió es la necesidad de un período de gracia antes que realizar desembolsos. "Argentina necesita espacio para respirar, y eso implica posponer los pagos", escribió.

Respecto a esto, consideró que "tiene sentido" que los bonistas reclamen un interés por posponer los pagos. Sin embargo, consideró desmedidas las cifras propuestas.

"Por ejemplo, si los acreedores tomaran un dólar y lo pusieran, por ejemplo, en un bono del Tesoro a 30 años, en 30 años tendrían casi US$1,50, 50% más. Entonces, pagar algo por posponer un pago tiene sentido. Pero los acreedores, en efecto, no están pidiendo, en este ejemplo, 50 centavos más, ¡están pidiendo US$15 más!", explicó.

Según Stiglitz, la oferta original del acreedor implicaba que Argentina pagara más del 100% de lo que debía. "Si los informes sobre la oferta revisada que hicieron la semana pasada son correctos, todavía exigían cerca del 100 % de lo que se debe", agregó.

Stiglitz insistió en que el contexto de la pandemia obliga a cambios en las reglas de negociación y opinó que "es miope e inhumano que los acreedores jueguen los juegos habituales en los que intentan sacar el máximo provecho de los deudores desventurados"

"Irónicamente, los grandes fondos de bonos se encuentran entre los mayores tenedores de deuda de los mercados emergentes y son los que más pierden. Y nos guste o no, evocará imágenes antiguas de mercados financieros despiadados, con ramificaciones políticas potencialmente desagradables y peligrosas, especialmente en esta era de populismo, autoritarismo e inestabilidad política", añade.

"Argentina tiene razón al rechazar una reestructuración insostenible. Y los acreedores están equivocados al tratar de atacar con el temor de Dios - o al menos, el default-, al corazón de Argentina para hacer de la nación un ejemplo para todos los países deudores en problemas debido a COVID-19. Es una estratagema desagradable para inducir a las naciones a alinearse y aceptar los duros términos que exigen los acreedores", señala Stiglitz.

Y finaliza: "Los acreedores deben negociar de buena fe, teniendo en cuenta la realidad de COVID-19 y esas limitaciones. Es una realidad sombría, sin duda, pero es una realidad que deben enfrentar".