Discusión en Caracas sobre Petrocaribe: Maduro no es Chávez
La ALBA ha sido un subsidio de Hugo Chávez Frías a algunos países a cambio de construir alianzas estratégicas para su proyecto geopolítico. Nicolás Maduro Moros todavía tiene que disputar el liderazgo en Venezuela, no podrá alcanzar un liderazgo regional. Pero ¿seguirá Venezuela subsidiando a otros países, vía Petrocaribe, cuando ya no ejercerá la jefatura de la ALBA? Sería políticamente insostenible. Es evidente en que habrá que reorganizar la ALBA, si es que se pretenda que subsista.
08 de marzo de 2013 - 10:38
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Para liderar la ALBA o la Unasur hay que tener dinero, de lo contrario es una ambición ridícula.
Hugo Chávez Frías lideró la ALBA porque la financiaba vía Petrocaribe, con recursos del Estado venezolano. Por ejemplo, Brasil, en otro caso interesante: puede liderar la Unasur porque cuenta con el Banco Nacional de Desarrollo (Bndes) que financia los proyectos de empresas brasileras en el exterior. Tanto Hugo Chávez Frías como los hermanos Castro Ruz le han realizado diversas adjudicaciones directas de obras millonarias a empresas brasileras en ese contexto, y el mayor debate hoy día entre Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff se refiere a inversiones brasilera en peligro de interrupción en la Argentina.
No existe la política internacional divorciada de los negocios. Por lo tanto, ¿Rafael Correa, de Ecuador, asumirá el liderazgo de la ALBA? Es una posibilidad pero ¿quién financiará los acuerdos políticos-comerciales? ¿Seguirá Venezuela aportando el dinero cuando Nicolás Maduro Moros todavía no alcanza tan siquiera un liderazgo doméstico? La pregunta es válida, más allá de que las urgencias económico-financieras de Venezuela le impidan malgastar recursos como antaño.
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de Comercio de los Pueblos o ALBA es la organización enfocada para los países de América Latina y el Caribe, promovida por Cuba y Venezuela como contrapartida del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), impulsada por USA.
La idea fue de Fidel Castro Ruz, pero el dinero fue de Chávez Frías, quien así asumió un liderazgo regional, en el marco de sus acuerdos estratégicos con Cuba.
La ALBA se fundamenta, en teoría, en la creación de mecanismos que aprovechen las ventajas cooperativas entre las diferentes naciones asociadas para compensar las asimetrías entre esos países. Pero, detrás del discurso de integración latinoamericano, el eje fue el petróleo venezolano, que precisa Cuba antes que nadie, pero tuvo la habilidad de presentarle a Chávez un proyecto que coincidiera con la grandilocuencia del bolivariano.
La ALBA se creó en La Habana (Cuba) el 14/12/2004 por un acuerdo entre Venezuela y Cuba. Luego, el 29/04/2006 se sumó Bolivia. En 2007 se incorporó Nicaragua; y en 2008, Honduras (por entonces gobernada por Manuel Zelaya. En 2010, Honduras salió de la ALBA).
Consecuencia de la firma del Memorando de Entendimiento de 2007 se sumaron los pequeños estados caribeños no hispanohablantes de Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas, pertenecientes a la Caricom (Comunidad Caribeña).
Dominica pasó a ser miembro de pleno derecho en enero de 2008, en tanto que San Vicente y las Granadinas ingresó oficialmente en la cumbre extraordinaria de abril de 2009 en Cumaná.
Antigua y Barbuda, se incorporó plenamente en junio de 2009, junto a Ecuador, que lo comunicó en la cumbre de Maracay, estado Aragua, Venezuela.
En la XI Cumbre, en febrero del 2012, solicitaron la incorporación a la organización Surinam, Santa Lucia y Haiti, al cual se le otorgó la condición especial de miembro permanente, en tanto los otros dos países fueron nombrados miembros especiales.
Pero desde entonces, la ALBA no avanzó mucho más. En esa ocasión, el presidente de Cuba, Raúl Castro, había confesado: “El tema económico es el tema más difícil de todos, por lo tanto debe ser bien meditado antes de dar un gran paso de carácter estratégico”.
Probablemente anticipando el próximo paso, superador de la ALBA, Castro destacó la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac, cuya presidencia precisamente temporaria tiene Cuba hoy día). La gran pregunta es: ¿existiría ALBA sin Petrocaribe, o acaso ALBA es el brazo político de la herramienta económica de Chávez, Petrocaribe?
Petrocaribe
No fue casualidad que, por dar un ejemplo, la delegación de República Dominicana que llegó a Caracas para las exequias de Hugo Chávez Frías preguntara, antes que nada, si Petrocaribe seguía en pie, fallecido el Presidente.
pagebreak ]
Aliviado, el ministro de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón, le transmitió a sus compatriotas que el acuerdo Petrocaribe seguía firme porque “es un compromiso de Estado”, de acuerdo a Nicolás Maduro, quien le transmitió que, en el caso de que el acuerdo de Petrocaribe sufra algún tipo de cambio, será de común acuerdo con todas las naciones firmantes del tratado.
En el caso de República Dominicana, Petrocaribe le permitió en 2 años financiar US$ 500 millones de importaciones de petróleo venezolano, situación que le concedió una enorme estabilidad socioeconómica (y política) al país.
La deuda total acumulada por República Dominicana con Venezuela es de US$ 3.400 millones durante los años de vigencia del acuerdo Petrocaribe, siendo la mayor deuda bilateral que mantiene hoy día el Estado dominicano.
La herramienta clave de la ALBA es Petrocaribe, una alianza petrolera entre algunos países del Caribe y Venezuela.
La iniciativa fue lanzada el 23/06/2005 por Hugo Chávez, en Puerto La Cruz, en el Oriente venezolano. El acuerdo permite que las naciones del Caribe compren hasta 185.000 barriles de petróleo por día.
De aquel 1er. Encuentro Energético de Jefes de Estado y de Gobierno del Caribe participaron 14 países, que firmaron Acuerdo de Cooperación Energética.
El argumento fundacional de Chávez fue que Petrocaribe se creaba a causa de los abusos de los buques extranjeros con los países del Caribe con respecto a la venta del petróleo.
El acuerdo de Petrocaribe está basado en la eliminación de todos los intermediarios para solo intervenir las entidades dirigidas por los gobiernos.
Se propuso una escala de financiamiento en las facturas petroleras, tomando como referencia el precio del crudo. Se decidió extender un período de gracia para el financiamiento a largo plazo de 1 a 2 años, y una extensión del período de pago de 17 a 25 años, reduciendo el interés al 1%, si el precio del petróleo supera los US$ 40 por barril. El pago a corto plazo se extiende de 30 a 90 días.
Venezuela da la opción de cancelar parte de los pagos con productos o servicios. Cuba paga parte de su factura con servicios médicos, de educación y deportes.
El acuerdo de integración fue firmado el 07/09/2005 por: Venezuela, Cuba, República Dominicana, Antigua y Barbuda, las Bahamas, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Honduras (hoy fuera de Petrocaribe), Jamaica, Surinam, Santa Lucía, Guatemala, San Cristóbal y Nieves y San Vicente y las Granadinas.
Haití se unió al acuerdo en la III Cumbre Petrocaribe (agosto 2007), junto a Nicaragua.
Durante el año 2012, Pdvsa (la empresa Petróleos de Venezuela) despachó unos 100.000 barriles diarios a Petrocaribe, lo cual reflejó un incremento del 127% con relación al 2005, mientras que para el 2014 estima suministrar un promedio de 170.000 barriles diarios.
Algunas naciones miembros de Petrocaribe cubren hasta el 100% de su demanda de energía mediante este convenio; mientras que una gran mayoría cubre entre 51% y 95% (para un promedio global del 43%) de su consumo, con productos petroleros provenientes de Venezuela; marco que se ha traducido en un ahorro para esos países (disminución de ingresos para el nuestro) de unos US$ 2.750 millones desde el 2005.
Nicaragua, quizás el 2do. país más dependiente del crudo venezolano después de Cuba, recibe casi la totalidad de sus 12 millones de barriles al año de Caracas, por un valor aproximado de US$ 1.200 millones, según Néstor Avendaño, economista y director ejecutivo de Consultores para el Desarrollo.
El presidente nicaragüense Daniel Ortega, un firme aliado de Chávez, paga la mitad al contado, y financia el resto a 23 años con un interés de 2% anual.
Ortega ha usado el efectivo extra para vivienda y salud pública en un país donde 80% de la población vive con menos de US$ 2 diarios. El economista René Vallecillo dijo que el país sufriría una baja de 1 punto porcentual en el crecimiento de su PIB si la asistencia venezolana desapareciera.
La Prensa, el periódico más importante de Nicaragua, señaló en un editorial que Ortega ha tratado de aumentar los impuestos en enero, aparentemente en anticipación de una reducción en la ayuda venezolana.
Otro caso: Jamaica, abrumada por una deuda equivalente a un extraordinario 140% de su Producto Interno Bruto (PIB), recibe aproximadamente 66% de su crudo a través de Petrocaribe.
Y en todo el Caribe es la misma historia en una isla tras otra.
"Petrocaribe salvó a varias economías caribeñas de un colapso seguro", dijo Anthony Bryan, investigador senior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington.
¿Y qué podrá hacer Maduro?
"Creo que habrá una baja potencial en la disposición de Venezuela de vender petróleo (a términos preferenciales) porque Maduro va enfrentar sus propios cismas internos", dijo Gregory Weeks, politólogo especializado en América Latina en la Universidad de Carolina de Norte en Charlotte. "Creo que va a tener que prestar más atención a dirigir recursos a los que representa dentro del país, en vez de hacerlo en el extranjero".
Weeks agregó que Maduro, probablemente, trataría de mantener el subsidio a Cuba en todo lo posible por razones simbólicas. Además, la isla depende menos de Venezuela de lo que dependía de la ex URSS.
Pero la economía venezolana tiene problemas. La inflación está en 22%, escasean los dólares para las importaciones y los venezolanos se quejan de escasez esporádica de bienes básicos.
"Una vez que el déficit presupuestario venezolano comience a hacerse sentir de una forma que no se pueda pasar por alto, entonces el gobierno tendrá que tomar algunas decisiones difíciles en términos de gastos", dijo Eric Farnsworth, especialista en energía del Consejo de las Américas. "Y una de las formas más rápidas de reducir (el gasto) en cualquier país es la ayuda al extranjero".




