Vélez Sarfield perdió 3 a 0 ante Huracán de Parque Patricios en la 6ta. fecha de la Copa de La Liga Profesional de Fútbol (LPF), y profundizó su crisis deportiva que lo ubica en posición de descenso a la B Nacional. La decepción, la angustia y el enojo creció en los simpatizantes, y muchos de ellos se acercaron a la Villa Olímpica, en Ituzaingo (Gran Buenos Aires), y exigieron explicaciones y los insultaron.
CRISIS DE UN PLANTEL
Vélez Sarfield, Sebastián Méndez y la resiliencia
Vélez Sarfield aún puede impedir su descenso a la B Nacional pero está perdiendo oportunidades. Hay un concepto clave: resiliencia.
Semanas atrás, ante una situación similar, ‘barrabravas’ velezanos ingresaron al predio y hasta lograron llegar al lugar donde estaban algunos jugadores a quienes o increparon o intentaron agredir.
En esta ocasión, el entrenador del club, Sebastián Méndez, decidió acercarse hasta al portón de entrada para dar explicaciones.
Méndez ya había hablado en la conferencia de prensa luego de la derrota en la visita al estadio Tomás Adolfo Ducó, de Huracán.
Sus 2 frases que más circularon en las redes sociales fueron:
- “Duele muchísimo la derrota. No competimos nunca y eso es lo que más duele. Estoy recontra caliente”.
- “Tenemos que charlar porque no puede ser que cada vez que salimos del Amalfitani nos volvemos con una derrota”.
Los simpatizantes frente a la Villa Olímpica le dijeron:
“Que hable el capitán, ‘Gallego’, no es culpa tuya esto. Se comieron 6 técnicos ya, no quieren levantar la pierna”.
Méndez se comprometió con los simpatizantes:
“Quien no tenga la cabeza en Vélez no va a jugar más”.
Sebastián Ariel Méndez, conocido como ‘el Gallego‘, se formó en las divisiones inferiores del Club Atlético Vélez Sarsfield, y en la 1ra. División ganó 3 campeonatos argentinos y 3 títulos internacionales antes de marcharse al fútbol español.
Las dudas
De las palabras de Méndez surgen 2 problemas diferentes en el plantel de Vélez Sarfield:
- Un rendimiento inferior cuando juegan de visitantes, y
- Una falta de compromiso posible en algunos jugadores.
En el supuesto caso que él lograra identificar a quiénes no tienen el compromiso suficiente y pudiera quedarse sólo con quienes tienen el compromiso para la epopeya de salir del descenso posible, hay una gran pregunta por delante:
¿La recuperación es un trabajo colectivo o un trabajo individual?
Sin duda que son acciones simultáneas, pero con un denominador común: la resiliencia.
La teoría indica que es la capacidad de hacer frente a las adversidades de la vida, transformar el dolor en fuerza motora para superarse y salir fortalecido de ellas.
No es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por una persona.
En un ‘paper‘ que Alicia María Sánchez Ortega y Francisco J. Ortín Montero escribieron en la Universidad de Murcia (España), se recuerda que un deportista profesional registra, a menudo, presión y estrés, a nivel físico y mental, malestar emocional y estado de ánimo que influye en su desarrollo profesional y personal.
Pero lo primero que el deporte enseña es levantarse cada vez que se cae. Caer está permitido, pero levantarse es una obligación. ¿Qué sucede, entonces, con jugadores como los de Vélez Sarfield?
La psiquis
Algunos bárbaros dirán: “Esto es cuestión de huevos. Es garra o no garra, no me jodan con psicólogos“.
Sin duda, una brutalidad porque “los huevos” y “la garra” también es cuestión de psicología individual y del grupo.
Por lo tanto, lo primero que surge es que los jugadores de Vélez Sarfield dispuestos a asumir el desafío precisan un respaldo psicológico, y una motivación intensa.
Es evidente que en el plantel de Vélez falta capacidad de resiliencia.
La resiliencia es un proceso y no un estado, entre el individuo y su entorno, con
- factores de riesgo (vivenciar momentos difíciles),
- factores protectores (red de apoyo, calidad de los vínculos), y
- características de la personalidad.
He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces han confiado en mi para tomar el tiro que ganaba el juego y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y eso es por lo que tengo éxito.
Michael Jordan
El cuerpo técnico tiene un rol fundamental, tal como lo demostra días atrás Ramón Díaz y su hijo Emiliano intentando recuperar un plantel en similar situación al de Vélez, el de Vasco Da Gama, en Río de Janeiro, y en el mismo esfuerzo involucró a los simpatizantes presentes en las redes sociales.
Julia Alvarez Iguña en su blog Psico Deportes:
“Detrás de todo jugador resiliente, se encuentra un gran entrenador que actúa como red de sostén, quien confía en sus habilidades y fortalezas, enseñándole a actuar como soporte de los demás compañeros, para alcanzar los objetivos del equipo deportivo. Este mecanismo actúa como filtro ante las presiones ambientales. Un fallo injusto, un error en una jugada, en una definición, un tanto en contra al comienzo del partido, no impide ni condiciona el seguir adelante.”
“La fortaleza del jugador se refiere en responder a los negativos estímulos de la mejor forma posible, y este es el dilema, ya que las emociones y pensamientos fluctúan todo el tiempo, siendo nuestra mente la encargada de triunfos o derrotas.”
Buscando respuestas
American Psychological Association (APA) presenta un pequeño cuestionario a responder por los deportistas en forma individual:
- ¿Qué tipos de eventos le han resultado más difíciles?
- ¿Cómo le han afectado dichos eventos?
- Cuando se enfrenta a una experiencia difícil, ¿a quién ha acudido para que le ayude?
- Cuando se encuentra estresado, ¿le ha sido de ayuda pensar en las personas importantes en su vida?
- ¿Qué ha aprendido sobre sí mismo y sus interacciones con los demás durante momentos difíciles?
- ¿Le ha ayudado ofrecer apoyo a otras personas que están pasando por una experiencia similar?
- ¿Ha podido superar los obstáculos, y si es así, cómo?
- ¿Qué le ha ayudado a sentirse más esperanzado sobre el futuro?
Esto debería ayudar a conocer qué le sucede a cada jugador.
Volvamos a Alicia María Sánchez Ortega y Francisco J. Ortín Montero, de la Universidad de Murcia:
“A nivel de equipo, si la finalidad es potenciar la resiliencia del deportista para aumentar su rendimiento, sería conveniente trabajar tanto a nivel personal, desarrollando autoestima, la autoconfianza, el autoconocimiento, pero al mismo tiempo, trabajar con el entrenador, ya que la relación que se establece entre entrenador y deportista es determinante para el desarrollo de este último. Modificando o corrigiendo, si es preciso, la actitud del entrenador hacia el deportista, ya que esto haría que se aumentara la motivación intrínseca de este. Además de infundir el compromiso hacia lo que hace.”
Algunas preguntas imprescindibles:
- ¿Hay tiempo disponible para esto en medio de una urgencia?
- ¿Hay posibilidad de trabajar en las emociones en medio de un incendio?
Es obvio que ni Vélez Sarfield ni Méndez tienen otro camino. Y deberían haber comenzado ya porque llegan otros desafíos.









