El martes 4 de febrero el foco mediático de la violencia se desplazó del conurbano a Capital Federal y Mar del Plata, dos ciudades que tienen alcaldes del PRO: Jorge Macri y Guillermo Montenegro.
CABA Y PROVINCIA: BROTES DE VIOLENCIA
Villa Urquiza, Flores y Mar del Plata: 2 asesinatos y un médico casi linchado por trapitos
En Villa Urquiza asesinaron a financista venezolano; en Flores atacaron salvajemente a un médico y en Mar del Plata mataron a un quiosquero .
Rápidamente, los canales de televisión se centraron en este nuevo dato de la realidad, Aprovecharon para cargar sobre las administraciones de los dos alfiles de Mauricio Macri.
La inseguridad ha pasado a ser la principal preocupación de los argentinos y por eso va a ser una cuestión de gran peso en las elecciones de 2025.
Mar del Plata, matan a un kioskero
Cristián Velázquez, 50 años, fue asesinado con un balazo en la cabeza en medio de un intento de robo.
Fue atacado por dos delincuentes: uno de ellos, de 29 años, ha sido detenido y el restante ha sido identificado.
Tras el crimen, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires desplazó a la cúpula policial de Mar del Plata.
Hace pocas semanas, había resistido un robo utilizando gas pimienta.
Villa Urquiza, maniatan y matan financista venezolano
El cuerpo de la víctima, de 34 años de edad, fue hallado por la empleada doméstica en un departamento de Blanco Encalada al 4600.
En la vivienda estaba todo revuelto, pero los accesos a la propiedad no habían sido violentados, por lo que se sospecha que el joven caribeño conocía a su asesino.
Flores: un médico atacado por violentos trapitos
El agresor le exigía $5000 y lo amenazaba:
“Si no, te rompo todo, te mato”, recordó el profesional, quien trató de calmarlo, pero tuvo que defenderse al ver que el trapito se abalanzó sobre él con una tabla.
La víctima contó que estacionó su auto e inmediatamente el trapito le pidió dinero, pero él no tenía efectivo.
“Intenté desarmarlo, pero de todos motos, recibí un golpe en la cara. Tengo la boca y la pera lastimadas”, aseguró, por lo que tuvo que ser atendido en un centro de salud.
De la nada, aparecieron más trapitos y ya era un grupo que golpeaba al médico desarmado por distintos ángulos.
“No sabía con cuánta gente estaba peleando. Soy médico, no peleador callejero. Me defendí como pude”.
“Tengo miedo, es una locura vivir así” manifestó la víctima tras ser agredido por “cuidadores” de autos.













