Patricia Bullrich sorprendió a más de uno este viernes cuando citó a Juan Domingo Perón para celebrar la baja de los femicidios en 2025, según registró de la Corte Suprema.
RARO...
Suspicacias por la repentina (re) "peronización" de Bullrich
La senadora parafraseó a Juan D. Perón para celebrar la baja de los femicidios, lo que no pasó desapercibido.
"Mejor que decir es hacer", dijo la jefa de los senadores de LLA en un mensaje en las redes sociales en el que destacó que la Argentina el año pasado "logró bajar un 12,3% los femicidios".
El dato se desprende del informe del Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, que depende de la Oficina de la Mujer, en la órbita de la Corte.
El documento señala que en 2025 hubo 200 "víctimas directas" de femicidio, cuando un año antes se habían registrado 228, en lo que fue la recuperación de una tendencia a la baja iniciada en 2021, pero que se interrumpió en 2023.
Bullrich aprovechó los datos para cargar contra las "estructuras multimillonarias inútiles" que en su momento creó el Estado con el fin de combatir los femicidios, lo que la senadora calificó como "feminismo berreta".
Cabe recordar que el gobierno de Javier Milei eliminó el ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, creado por la administración anterior y luego disolvió Subsecretaría de Protección contra la Violencia de Género, que dependió en última instancia del ministerio de Justicia.
El Gobierno también programas específicos orientados a atender situaciones de violencia por motivos de género y redujo el presupuesto de la Línea 144 para atender urgencias en la materia.
"Mejor que decir, es hacer. Mejor que llenar el Estado de estructuras multimillonarias inútiles, es tener decisión para proteger a las mujeres", parafraseó Bullrich al 3 veces Presidente.
La frase original es "Mejor que decir es hacer; mejor que prometer es realizar".
En cualquier caso, la cita es llamativa cuando desde hace años los votantes de Bullrich -y de LLA en general- se identifican en el no peronismo, cuando no en el antiperonismo, a pesar de que la senadora tuvo su origen político en la JP, en la década del 70.
Y aunque ella lo niega, distintas investigaciones afirman que tuvo participación en la organización Montoneros, de la que su entonces cuñado, Rodolfo Galimberti, fue uno de sus líderes.
Ese vínculo forzó a Bullrich a exiliarse. Tras el retorno de la democracia, siguió vinculada al peronismo y en 1993 fue electa diputada por la lista menemista de la Capital Federal.
Su relación con el justicialismo terminó con la conclusión de su mandato, en 1997. Entonces, creó su propio partido, y se reconvirtió como funcionaria del gobierno radical de Fernando de la Rúa, donde llegó a ser ministra de Trabajo.
Luego fue opositora a todos los gobiernos peronistas que siguieron.
El parafraseo a Perón puede ser una chicana. Pero también un guiño a un sector que nunca hay que desdeñar de cara a una elección presidencial.
Bullrich sostiene su anhelo de ser ella quien ocupe el Sillón de Rivadavia, sueño que se frustró en 2023 cuando quedó tercera y fuera del balotaje.
La diferenciación que hizo de Javier Milei -del que fue ministra- respecto del caso de Manuel Adorni alentó teorías rupturistas que se suman a rumores sobre un apoyo de un sector del círculo rojo para que sea la candidata que reemplace a Milei pero mantenga el sesgo del programa económico.
La repentina "peronización" (o re-peronización) llamó la atención sobre una dirigente que no da puntada sin hilo.











